«Tenemos que hablar» «Tenemos que hablar» «Tenemos que hablar» Con apenas tres palabras, esa pequeña frase siempre la había detestado Sarai, cada vez que un novio se lo decía, nunca terminaba con algo bueno, por lo general terminaba en ruptura. Y ahora al escucharla de los labios de Ezequiel, su cuerpo tembló ligeramente de los nervios y miedo, porque el pesar que él no quiera estar más con ella en una relación la llenaba de temor que nacía desde lo profundo de su corazón. Nunca le pasó por su mente que quizá él se pudiera sentir enojado con ella porque casi murió por haber tardado tanto en llegar a la meta. La culpa la abrumó, como si fueran dagas que se incrustaran en todo su cuerpo solo para que el sentimiento de culpabilidad aumente con cada segundo que pasaba y su corazón comenzó

