El tiempo junto a Erin se pasaba volando, ahora que estábamos juntos mucho más, a pesar del cansancio y de las adversidades del clima, sacábamos tiempo para tener nuestras citas románticas. Y bajo este bello paraíso era muy fácil sentirse feliz. Después recopilar la información entregamos los resultados de la investigación al museo nacional, recogimos el campamento y así como llegamos nos fuimos, dejando atrás nuevos descubrimientos y formando la historia línea por línea. -Pasajeros con destino a Narvik, por favor abordar- -No puedo creer que me hayas convencido de ir directamente a Narvik- crucé mis brazos e hice un mohín. - Aún hay bastantes cosas por conocer – me lanzó una mirada y sonrisa traviesa. Terminó el gesto guiñándome un ojo. Su gesto me hizo sonrojar de inmediato.

