Casi tres años después de haber ingresado a trabajar al lado de Erin, eran vacaciones de otoño así que en vez de ir a viajar y conocer otros lugares había decidido ir a Oslo a visitar a mi familia, dentro de un par de semanas debíamos volver a las investigaciones, así que quería aprovechar el tiempo de hacer cosas que allá en medio de la naturaleza no tenía oportunidad, al parecer aún quedaba algo de la chica citadina que veía Erin en mí. Habíamos decidido ir a un buen restaurante a cenar con mis padres y mi hermana menor, era un lugar elegante, como los que ellos solían frecuentar. Mi madre no había dejado de sermonearme por tener la piel tan maltratada por estar expuesta a los cambiantes climas nórdicos. - Dahlia deja a Lena tranquila, por eso no viene a visitarnos más seguido de l

