Jetzabé Aquí estoy sentada en medio de ambos, he perdido la cuenta de cuantos vasos de ron con cola me he bebido, ladeo ligeramente el rostro notando la intensa mirada de Samuel, quién se nota tan o más incómodo que yo. De pronto siento mis mejillas arder por lo que volteo hacía el otro lado notando la gélida mirada de Isaac, es tan fría que me congela hasta el alma. ¿Cómo hemos llegado a esto? ¿Qué nos condujo hasta aquí? Intento prepararme otro vaso, más mis manos tiemblan, por lo que Samuel muy gentilmente lo hace por mí, quiero agradecerle, sin embargo la voz no me sale, hasta este punto llega la magnitud de mis nervios. El tiempo ha pasado tan de prisa, me parece que fue ayer que llegué a esta cabaña a vivir con Isaac, no sé si fue producto del encierro o qué, pero con el transcurso

