(...) Horas antes/ pasillo que va a la oficina del director.
Los cuatro caminábamos por aquel sitio, las luces eran tenues y el silencio algo terrorífico, el camino hacia su oficina es solitario, nada rodea ese lugar parece una ruta que no debería ser recorrida. Pero, allí estábamos nosotros. Ryouji y Sayumi iban en cabeza discutiendo que le dirían, mientras Shin, quien estaba mi lado se veía intranquilo pero seguro de sí mismo, un par de pasos y nos encontramos frente a la puerta. Extraños sonidos provenían de adentro, no sabíamos que estaba pasando.
—Yakuso-sama —Susurro Ryouji quien toco varias veces la puerta.
Un silencio vino como respuesta, los ruidos se callaron y nos miramos expectantes de una respuesta.
— ¿Ya vieron la hora? —Pregunto el director cuya voz era fácilmente reconocible —Es un poco tarde para venir a conversar conmigo señores —Completo en un tono irritado.
—Se supone que su deber es atender a los estudiantes y profesores en cualquier situación, momento o lugar, eso estipula el reglamento —Específico Nagano acercándose a la puerta.
—Además, tú de por si nunca duermes —Dijo Sayumi riendo un poco.
—Correcto, pero me gusta tener algo de tiempo para mí —Suspiro cansado —Esta bien, pueden pasar, denme unos minutos y les abro
Tras pasar el tiempo pactado, de la puerta salieron dos hermosas mujeres, cuya desnudes solo era tapada por unas toallas negras con la Y del nombre del director en rojo brillante. Shin y Seiko se sonrojaron al verlas, Ryouji y Sayumi rieron un poco, al asomarse vieron al sujeto, quien solo tenía puesto su pantalón.
— ¡Lo lamento señoritas! Les hubiera dejado ponerse su ropa pero... Esta gente tiene algo de prisa —Exclamo a las chicas quienes se alejaban con unas sonrisas y volteaban para saludar al castaño —Menos mal me detuvieron cuando ya íbamos por el quinto, si hubieran llegado en el tercero, habrían tenido que esperar más —Comento alegre, caminando a su mini-bar para servirse vino en una copa.
—Oiga usted ¿No se pondrá camisa? —Pregunto Seiko algo incómodo.
— ¿De qué hablas? ¿Le molesta ver mi pecho? —Dudo desafiantes sentándose frente a ellos —No se queden de pie, usaron mis reglas para obligarme a verlos, espero que lo que tengan que decir sea bueno —Dijo tomando un trago de su bebida.
—Muy bien Yakuso, mi queja es sencilla ¿Porque permite las peleas callejeras? Esta es una institución respetable y de alto nivel, el simple hecho de que algo como eso esté presente en este sitio es... —Las palabras de Ryouji se detuvieron bruscamente.
— ¿Inaceptable? —Pregunto Kyura.
—Sí, eso es lo que pienso —Respondió decidido —Puedo entender el alcohol, el sexo, el tabaco o el café, es natural en muchas personas disfrutar de eso ¿Pero eso? No entiendo como algo tan salvaje puede estar permitido —Afirmo desafiante el azabache.
—Su planteamiento es absurdo señor Nagano, si se refiere al riesgo de accidentes, muchos deportes en el instituto tienen el mismo riesgo, gimnasia, kick boxing, levantamiento de pesas, parkour, por solo mencionar algunos —Expreso con actitud cínica ante las demandas del profesor —Solo porque se vieron inmiscuidos en ello no significa que deban ahora volcarse en contra de esa actividad ignoren su existencia y ya
—Usted... ¿Usted lo sabía? —Cuestiono algo irritado Shin sin recibir respuesta — ¿¡Lo sabía y no hizo nada!? —Dudo nuevamente, su rabia iba en ascenso.
—Por supuesto, tengo ojos y oídos en todas partes, fue especialmente divertido cuando esa muchacha casi fue lastimada severamente en su cuello, pero con su fuerza le rompió la rodilla a su rival. Esa tal Kai es asombrosa —Especifico con una sonrisa.
— ¡Eres un bastardo! —Grito sin contenerse el rubio poniéndose de pie y siendo detenido de hacer otra cosa por Seiko.
—Relájate colega. A mí también me molesta, pero los puños no arreglaran nada ahora mismo —Susurro el karateka al oído de su amigo mientras ambos se sentaban nuevamente, todos se asquearon por ver la satisfacción de Yakuso ante lo ocurrido con su amiga —Si me lo permite director, los deportes tienen normativas, reglas que la gente sigue, por eso se llaman “Artes marciales” En ellas se le trata de dar un sentido artístico a la violencia, un límite o borde y aunque pueden ocurrir accidentes se estipulan prevenciones para evitarlos —Concluyo el hombre.
—Además, también opino que las apuestas son algo sin control, permitir que los estudiantes pierdan su dinero y escalen en las cadenas de poder económico es dañino para la institución —Acoto Shin de forma tranquila.
—Las cosas primordiales de la institución son gratis, agua, comida, servicios básicos e instrumentos de trabajo, los estudiantes pueden vivir en igualdad de condiciones con un dólar o un millón. No hay diferencia en ese aspecto —Respondió bebiendo vino —En cuanto a lo que dices Seiko, medir hasta qué punto llega el talento con reglas no es algo permitido en la institución, si las personas quieren resolver sus problemas con la fuerza nada les impide hacerlo —Aclaro Kyura.
— ¿¡Estas de broma!? ¿Si quisiera ir y golpear a alguien puedo hacerlo y nada me detendrá? —Dudo con furia Kutetsu.
—Por supuesto que lo harán, normativa 5 Sección 17 párrafo 1 línea 1 “Toda clase de agresión no especificada esta netamente prohibida” Párrafo 2 misma sección “Si esta tiene un motivo que es considerado adecuado por el director, el conflicto puede ser resuelto bajo aquellos términos, siempre y cuando no involucre a personas no relacionadas con dicho problema” Como verán, no hay nada que detenga a los estudiantes de resolver sus diferencias mediante la violencia —Dijo con una mirada segura —Este es un lugar de seres humanos, no de ángeles, las inclinaciones de nuestra r**a son hacia estos males, no hay manera de evitar eso —Finiquito haciendo que Shin y Seiko guardaran silencio.
— ¿”Adecuado por el director”? ¿Cómo puedes ser tu quien tenga la última palabra sobre esto? —Comento Ryouji irritado.
—Mezclas valores morales con normativas legales, deben ir de la mano, pero no estar juntas, cumplen funciones muy distintas —Completo el economista la idea de su profesor.
—Y solo permites todo esto para saciar tus ridículas tendencias sociópatas director —Agrego el fotógrafo quien había perdido la paciencia.
— ¡Suficiente! —Exclamo Yakuso. —Yo soy quien pone las reglas, ustedes las leyeron y aceptaron, esta es mi institución y si no les gusta no debieron entrar en un primer lugar —Tomo una breve pausa para calmarse —Nagano usted llego en las circunstancias exactas, raras veces por no decir nunca, dejo que alguien entre por su propia mano en este lugar, pero usted lo hizo justo cuando murió el maestro ¿Que coincidencia no lo cree? —Pregunto molestando al azabache —Si sigue desafiándome a lo mejor y le espera un destino similar
— ¿Qué crees que insinúas---? —Antes de que el problema llegara a más, Sayumi puso la mano en el pecho del docente, quien estaba a punto de ir cara a cara con el director.
—Suficiente amigo —Con voz seria y actitud firme la señorita freno la disputa.
—Eso es, háganle caso a ella, ha estado más tiempo que ustedes sabrá perfectamente co--- —Las palabras del jefe fueron frenadas cuando la mujer le pego una cachetada.
— ¡Escúchame Kyura! —Grito con furia —Quiero que sea la última vez que amenazas a alguno de mis amigos o te mostrare lo aterradora que puedo llegar a ser, no intervine en toda esta conversación porque no tengo nada que decir que ellos no hayan dicho, tus métodos son deleznables pero funcionales, eso es innegable —Calmo un momento sus palabras y continuo expresándose —Sin embargo, no creas que nadie puede frenar tus acciones, para eso estamos el consejo de profesores, para decirte cuando acaba tu locura y empieza nuestro control
En cuanto la mujer termino de hablar los tres chicos quedaron impactados, ante semejante demostración de fuerza de palabra, se notaba que ella había estado más tiempo lidiando con él y conocía exactamente como hacer las cosas. Yakuso empezó a reír y se terminó todo el vino, camino a su bar y procedió a servirse más, al sentarse respondió ante las palabras de todos.
—Es grato ver que has encontrado gente a quien llamar amigos Sayumi, no te veía tan animada y desafiante desde que entraste, no podría estar más feliz —Afirmo el castaño —Por otra parte creo que me merecía eso y quizás mi amenaza a Ryouji fue un poco directa —Se disculpó Kyura.
— ¿”Un poco”? ¡Fue directa! Desgraciado —Pensó Nagano.
—Reflexionare sobre vuestras peticiones, por ahora pondré guardias a que vigilen las peleas para que no se descontrolen, regulare las apuestas que se puedan hacer en una noche y mantendré una vigilancia algo más constante en las cámaras —Hablo mientras agarraba de su closet una camisa y se la iba abotonando —Espero que sea suficiente por ahora. Si es que quieren retirar alguna actividad deberán esperar a que alguien muera en ella —Concluyo el director.
— ¿A qué se refiere? —Dudo Seiko al no saber que decía.
—Habla de que solo se puede retirar una actividad o carrera si alguien en ella murió mientras la hacía, normativa 5 sección 19, por eso la institución no cuenta con bioquímica experimental —Explico la maestra.
—Muy bien, será mejor que nos vayamos —Propuso Shin levantándose.
—Recuerden chicos, siempre tengo un ojo puesto en ustedes, no me decepcionen —Aseguro Yakuso con una sonrisa.
—Gracias por su tiempo —Respondió el fotógrafo de forma cínica, cerrando la puerta.