(...) Zonas verdes del instituto/ Sur de las canchas de Vóley.
—No es justo —Decía con debilidad la niña.
—La vida no es justa, que pueda hacerte esto es una prueba de ello —Termino la mujer pateándola.
La chica de coletas empezaba a llorar, había sido rodeada por sus compañeras y abandonada por quien hace unos momentos dijo ser su amiga. Era tratada como si fuera un muñequito de trapo y no podía defenderse de lo que le hacían, su cuerpo no estaba muy lastimado, pero a penas la habían tocado.
—El director se entera--ra el... —Respiro con dificultad mientras seguía hablando debido al dolor en su abdomen — ¡Las va a lastimar mucho! Él es muy malo. Por favor... Detente Carla —Suplico la pequeña.
— ¡No seas ridícula! Te llamabas Nanami ¿No? —Pregunto mientras se acercaba a su compañera y le apretaba el rostro —En este sitio no hay cámaras. Nadie podrá ayudarte, así que mejor sigue llorando estúpida —Explico crudamente mientras arrojaba a la pequeña contra una pared.
Carla Bussel la chica a la que por accidente había ofendido y otras siete bailarinas la tenían arrinconada, no habían sido afectadas por algo que la chica dijera, simplemente eran personas que gozaban con lastimar a otras, gente despreciable que sencillamente no tiene remedio. Sin embargo lo que más lastimaba a Nanami no era que le hicieran eso, era el haber sido abandonada por el resto de las bailarinas.
—Supongo... Que al final soy alguien sin importancia —Pensó la enana esperando ser golpeada nuevamente.
El golpe sin embargo no llego, mientras Carla se acercaba a ella una figura salió y golpeo la cabeza de la abusadora con una aterradora fuerza arrojándola hacia el piso. Esta joven tenía el cabello castaño e imponía un miedo y respeto que harían a cualquiera pensarlo dos veces antes de molestarla, sin duda, no era una mujer cualquiera.
— ¡La fiesta ha terminado asquerosas perras! —Grito la dama a las bailarinas. —Váyanse y dejen a esta pobre chica o jamás podrán verse "Bien" en el espejo —Comento con una sádica expresión Hamada.
—Que están esperando... ¡Golpéenla! ¡Sino la detenemos nos delatara con el director! —Expreso con miedo e ira Bussel, levantándose acelerada.
Las jóvenes fueron arrojándose una a una contra la muchacha, pero sus esfuerzos eran patéticos, Kai las golpeaba a todas como si no fueran nada. Era estúpido, unas tontas bailarinas, luchando con una mujer que tenía un instinto asesino natural, podría no tener ninguna clase de entrenamiento en artes marciales, pero la fuerza de sus músculos era superior al de las chicas comunes. Sus rivales se abalanzaban contra ella pero esta se las quitaba o evadía sin hacer ningún esfuerzo, antes de darse cuenta, todas fueron despachadas.
—... —Silenciada por el asombro, Nanami observaba como la castaña destrozaba a aquellas personas que habían disfrutado de su sufrimiento, esta lo hacía sin ningún problema.
—Ese uniforme... Solo eres una jugadora de Vóley... ¿¡Cómo es que tienes esa fuerza!? —Pregunto perdiendo la calma Carla.
—Tú solo eres una niña mimada que siempre ha sido querida por sus padres, pero aun así lastimaste a esta pobre criatura sin ningún remordimiento —Dijo Kai con una expresión de desprecio y pena —Honestamente siento lastima por las abusadoras como tú, creen que están en la cima del mundo, pero son solo unas idiotas —Completo dándole la espalda y volviendo hacia Nanami.
— ¡No sabes nada sobre mí! —Exclamo mientras tomaba una vara de metal y se lanzaba contra ella —Te voy a--- —Antes de terminar su frase fue detenida.
— ¿Que harás hm? —Pregunto la muchacha girándose y deteniendo el objeto metálico con su mano —Ni siquiera puedes lastimarme por la espalda. Realmente eres patética —Finalizo lanzando lejos la varilla metálica y golpeando a la mujer en el estómago.
— ¡Eres absolutamente genial! —Celebro desde el piso la damita, viendo a su salvadora aproximarse.
—Aun no agradezcas pequeña —Levantándola con su fuerza, la castaña volteo. —Si algo tienen las perras es resistencia... Debí matarlas —Dijo con un suspiro, las bailarinas se levantaban tras de sí.
— ¡Te vamos a matar! —Grito Carla junto a sus amigas —Le diré a mi novio que---
— ¡Basta! —Resonó una voz grave por todo el lugar —Si siguen adelante no tendré que responder ante los tribunales por ustedes —Hablo maliciosamente Yakuso quien caminaba junto a un grupo de guardias.
—Director... —Dijo la castaña ante la presencia del hombre.
— ¡Director! —Celebro Nanami al verlo llegar.
— ¡Director Yakuso! Podemos… —Sin terminar de hablar, las bailarinas fueron agarradas por los soldados del sujeto y atrapadas sin piedad.
—Tienen derecho a usar la fuerza —Comento el castaño, viendo a las dos alumnas —Lamento lo que aquí sucedió, colocare cámaras de inmediato y les enseñare una lección muy dura a estas jovencitas —Explico severamente el mayor.
—Que las lleven primero al ala de medicina me pase un poco con ellas —Comento Hamada riéndose un poco.
—Eso haremos —Aclaro mirando a la muchacha de arriba abajo —Eres Hamada Kai... Lo hiciste bien, las chicas como ellas, no se merecen ser tratadas con delicadeza —Aseguro el jefe con crueldad.
— ¿Oye director? ¿Quién le aviso de esto? No pudo simplemente ser casualidad que pasara por aquí con un grupo de guardias —Pregunto la joven.
—Fueron ellas —Apunto a un sitio concreto, retirándose con los guardias —No tardes en llevar a la señorita Nanami Furukawa a la enfermería —Finalizo Yakuso despidiéndose.
—Gracias —Respondió Hamada a las dos figuras que se acercaban. —Un momento... ¿Tú no eres aquella loca de los audífonos? —Dudo, viendo bien a una de ellas
— ¡Muchas gracias! —Hablo la enana animada en los brazos de su nueva amiga.
— ¡No se preocupen! Vimos la situación y no podíamos quedarnos de brazos cruzados, menos mientras veíamos a una pequeñita en apuros —Susurro la rubia al ver a ambas —Y si... Soy yo, me llamo Minori por cierto... —Respondió con un poco de rabia.
—Yo quería ver como Kai las golpeaba a todas pero Mino insistió... —Natsumi bajo la mirada —Yakuso vendría tarde o temprano yo lo estaba llamando
— ¿Como? —Pregunto Kai dudosa, fijándose particularmente en su rostro, el cual le parecía conocido.
—... Telepatía... —Hablo mientras hacia el símbolo de la paz.
— ¡Eso es increíble! —Se sorprendió Nanami viendo a la pelirroja.
— ¡Tú no tienes telepatía Natsu! —Grito Minori a su amiga.
—Y tú no tienes audífonos... —Burlo Kai, haciendo que las otras chicas se rieran un montón.
— ¡Oigan! —Regreso irritada la joven de cabellos amarillos, sumamente molesta ante ese comentario.