La respiración de Roberto, es errática, su corazón late más rápido de lo normal, y sus puños están blancos debido a que los está apretando tan fuerte. Jamás en su vida se imaginó estar, en una situación así. Él siempre ha sido, él que ha extorsionado, engañado, incluso hasta matado si era necesario, y lo que más le duele es que, el hombre que está poniendo su mundo de cabeza es apenas un crío menor de 30 años. No le queda más que acceder a sus peticiones, mientras gana tiempo para eliminar a Alexander. —¿Cuál es su respuesta señor Villalobos? —Está bien, pero ¿Cómo sabré que está información, no sé filtrará? —Eso no lo puedo saber, necesita confiar en mí. —Mira imbécil, no estoy para tus juegos —Para mí esto no es un juego; quiero casarme cuánto antes con su hija, en una semana se ll

