44

213 Palabras

—¿Quién es? ¿Por qué tienes esa cara? —preguntó Esteban, mirándome con extrañeza. —Acaba de enviarme un mensaje mi ex esposo, diciendo que si podíamos almorzar mañana —le expliqué. —¿Irás? —preguntó. —No, no tiene sentido. Además, cualquier cosa que me tenga que decir me la puede enviar por mensaje. No es necesario vernos, ya estamos separados —respondí con una sonrisa triste en el rostro y di la vuelta frustrada a una hoja. —Si eso es lo que te hace bien… —dijo Esteban, y yo sonreí. Seguimos estudiando. Una hora más tarde, estábamos los dos recostados en la cama, con el cerebro a punto de explotar de tanto leer y pensar. El trabajo práctico se nos había hecho bastante fácil, ya que Esteban respondía casi todo y yo simplemente decía, "Sí, me parece bien esa propuesta". —Me gusta tu h

Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR