—Estabas por contar algo antes de que interrumpiera ¿cierto?— miro mis ojos directamente. Asentí. —Entonces proseguir por favor. —No sé quiénes son mis padres— temía el contarles todo. Tenía miedo de que ellos me regresen al señor Braden o Reynaldo, no sabía si ellos también eran personas malas vinculadas con la mafia. —Desde que era pequeña yo... yo— suspire. —Adelante estas en buenas manos, nosotros solo queremos ayudarte— Ferdinando tomo mi mano viéndome directamente a los ojos mientras hablaba. Fue imposible no sonrojarme y tartamudear cuando empecé a hablar. —De-Desde que soy pequeña eh sido víctima de… abusos— susurre. —No conocí a mis padres y si los conocí no los recuerdo. Cuando era pequeña no entendía el idioma de las personas en México, pero poco a poco lo fui comprendiendo

