—Tú, doctora, me debes una hamburguesa —me dijo Alonso, mientras todos almorzábamos, sentados en las sillas asoleadoras de alrededor de la piscina —. Recuerdo perfectamente haberte dicho que Fernando botaría la baba por ti en la fiesta del aniversario de la firma, e hizo más que eso, ¡ahora son novios! —le dio un largo sorbo a su cerveza —. Debo admitir que Fer me sorprendió, sí bien ustedes ya iban volando, no me imaginé que las cosas ocurrieran tan rápido. Sí, Fernando y yo tal vez íbamos un poco rápido, pero bueno..., no tan rápido como lo suelen hacer las parejas de hoy en día, en especial las que se conocen en ambientes laborales, que primero follan antes de siquiera discutir si lo que tendrán será algo serio o solo algo de amigos con derecho. —¿Alguna advertencia que me quiera

