Amanecí tarde, en la cama de Nelson, dormí desnuda, pero guardando la suficiente distancia aprovechando la amplia cama que este tenía, no quería darle el beneficio de una segunda ronda, yo ya me sentía plena, incluso estaba sufriendo muchos más placeres por cómo me sentía por dentro, no quería ser partícipe de un placer falso, un orgasmo momentáneo, prefería estar en mi estado lascivo-mental de manera continua, sin que nadie me molestase. Me senté en el borde de la cama, y me puse a pensar, miré a Nelson totalmente dormido, estaba profundo, había sido al final una larga noche, lastimosamente para él; yo ya habría logrado todo lo que quería por parte de él, me enseñó ese nuevo mundo que tanto quería, ya lo había alcanzado, y había llegado a ese lugar de inspiración que tanto anhelaba desde

