Las mujeres se acercaron para verme, muchas aún con una cara casi de asco, de desconfianza por mis palabras, pero que al final motivadas por quien parecía tomar las decisiones en el lugar se fueron uniendo poco a poco y darle la oportunidad, me parecía un ambiente desolador en el fondo, los nervios que tenía se volvieron ansiedad por verlas hacer otras cosas, al final se tenía ese sentimiento de mujer, de querer ayudarse, porque lastimosamente a las mujeres nos tocó buscarnos esta creatividad en las calles y somos las únicas que lo hacemos, menos mal ha llegado ayuda de estos grupos, gracias a Emiliano e Isabella principalmente. —Parece que lo hiciste de maravilla—me dijo Valeria —Pensé que me iba a morir la verdad, estaba cagada de miedo —Y yo de ti lo estaría aún, aquí haremos un esfu

