Pov Alex
Estoy enfrente de la puerta de mi casa frente a mi están mis padres, mis ojos pican e intento no llorar, aunque es totalmente inútil.
-No crie a una basura como tu ¡- dijo un hombre fornido frente a mí, de ojos cafes y cabello oscuro, con 184cm de altura.
-Yo no – me interrumpen
-Silencio, eres una bastarda, eres la deshonra de esta familia, no ni siquiera eres mi hija, eres nadie para mí, no crie a una maldita pe*ra que lo único que hace es romper familias- dijo mi padre con claro enojo- Largo de aquí ¡- no me muevo entonces me empuja fuera de la casa- ¡Que te vallas he dicho¡, nunca vuelvas aquí no hay nada para ti- tras eso cerró la puerta.
Me quedo sentada en la acera mientras los vecinos me miran, con desprecio, asco y repulsión.
-Es una pros*i*tu**- dice alguien
-Es asquerosa arruinar un matrimonio- dice alguien más – me da pena su familia, su reputación manchada por una pe**a-
Puedo escuchar como varios vecinos dicen lo mismo o me critican, lo único que hago es correr, corro tan rápido como puedo dirigiéndome al bosque llego a un pequeño lago y ahí me quedo llorando entre un par de troncos.
Después de que el alfa aceptara el veredicto de los ancianos se me ordeno vivir en la casa del alfa, se me permitió terminar la preparatoria y tendré que casarme en un máximo de 2 meses, la luna Lilian será destituida y degradada a omega, como el alfa Dereck ya tenía un hijo, el seguirá como el heredero y aunque yo tenga un hijo no heredara nada, Dereck me dijo que ni siquiera llevara su apellido. Regrese a casa y mis padres ya se habían enterado de lo ocurrido y aquí estoy escondida entre dos troncos.
-Yo no elegí esto. NO SOY UNA MALDITA, NI UNA PERRA, NI UNA BASTARDA, YO NO SOY UN AGH- grito con todas mis fuerzas y lloro – Solo quería encontrar a mi mate, no quería perder a mi familia, ¿por qué? - me pregunto- yo no hice nada. Solo … yo solo… quería estudiar medicina, entrar en la universidad, tener amigos, vivir una vida normal, porque mi vida es un desastre- lloro intentando secar mis lagrimas- porque me odias diosa-susurro
—Buenos días, bella durmiente —ronronea en mi mente—. Ayer lloraste hasta quedarte dormida. No entiendo por qué. Dereck es nuestro mate y ahora podemos estar con él. ¿Qué importa si rompemos un matrimonio? - Me remuevo, a Lyka solo le importa tener un mate
—Lyka… acabamos de romper una familia, ¿cómo puedes estar feliz por eso? —le reprocho, ella solo gruñe
No entiende y mucho menos escucha. Me levanto y sacudo alguna hojas y barro que tenía en mi cabello, empiezo a caminar sin rumbo, dándome cuenta de que no tengo a dónde volver. Caminaba por el bosque cuando un lobo me tiro al piso.
Voy avanzando entre los árboles, sin rumbo, cuando de pronto un lobo gris con ojos rojos se abalanza sobre mí y me tira al suelo. Me levanto, lista para defenderme, pero el lobo solo me observa, con una mezcla de rabia y desprecio en su mirada. Es Dereck.
—¡Vino por nosotras! —exclama Lyka, agitando la cola con entusiasmo.
“Por favor, cámbienme de loba”, suplico en mi mente. “No tiene ni un poco de pudor”.
Dereck comienza a gruñir en mi cabeza, su voz retumbando como una tormenta.
—¿Tienes idea de la vergüenza que me haces pasar? —escupe con furia—. Corriendo por ahí como una niña perdida. ¿Quieres que toda la manada piense que no puedes ni manejar tu propio destino?
Intento responder, pero mi voz apenas es un susurro.
—Yo… solo… no pedí esto —murmuro, tratando de contener mis lágrimas—. No pedí que todo esto sucediera.
—Y yo no pedí que una cría inmadura me arruinara la vida —su voz es cortante, cargada de resentimiento—. No solo destruiste mi familia, sino que ahora toda la manada nos observa como si fuéramos un espectáculo patético. Deberías haber permanecido oculta… o mejor aún, desaparecer.
Contengo las lágrimas que me arden en los ojos, bajando la cabeza. Sin decir una palabra más, empiezo a caminar junto a él, sin atreverme a mirarlo.
Al llegar a la casa de la manada, veo a Lilian, la ex Luna, esperándome en la entrada. Su expresión está cargada de desprecio, y al notar mi presencia, una sonrisa amarga se dibuja en sus labios. A su lado están los hijos de Dereck, ambos observándome como si fuera un monstruo. Fantástico, ahora soy la madrastra malvada.
—Ah, miren quién finalmente decidió aparecer: la “nueva luna” —dice Lilian con burla, enfatizando cada palabra—. Nunca había visto algo tan patético como tú. Apenas te transformas, y ya destruyes una familia.
Bajo la mirada, pero ella sigue hablando.
—No eres digna de esta manada, ni de ese título. ¿Luna? —ríe sin humor—. Apenas eres una niña caprichosa y egoísta. Espero que disfrutes este momento, porque solo eres una sombra, una vergüenza para cualquiera que te rodee.
-Creí que ahora eras una simple omega- responde Lyka con burla, pero no tengo fuerzas para sentirme mejor por ello.
—Lilian se queda —dice Dereck en su forma humana—. Pueden obligarme a casarme contigo, pero no pueden obligarme a estar contigo. Serás mi luna solo de nombre, pero no tendrás autoridad en esta manada. Harás el trabajo de una omega, mientras Lilian seguirá a mi lado. —Antes de que Lyka pueda hablar, él continúa—. Yo decidí hacer mi vida con Lilian hace años, y nada de esto lo cambiará.
-Por que no te pongo en una bonita habitación- Menciona Lilian luego se acerca a mi oído y me susurra-Un lugar donde la basura como tu debe estar-
Al terminar su frase una omega se me acerca y me indica que la siga, camino por un largo pasillo alejándome de las habitaciones principales de la casa de la manada, hasta una puerta en un rincón oscuro.
-Esta será tu habitación- dice la omega con indiferencia y se marcha.
Es un pequeño cuarto con una pequeña colchoneta sobre el piso, con apenas unas mantas un pequeño armario sin puertas y el lugar ni siquiera tiene ventana. Me siento en una esquina haciéndome bolita.
“lo perdí todo solo por querer un mate”