Escuela

1321 Palabras
Pov Alex -Mira lo guapo que es- Dice Lyka mientras no deja de observar a Dereck- Como puedes no amar a ese hombre, con la mandíbula definida y músculos como roca- Dice ronroneando “Lyka estamos desayunando” menciono en mi cabeza regañándola Han pasado 2 días desde la ultima vez que lo vi pero los ancianos se niegan a dejar que nos ignoremos, desde hoy y durante todo el tiempo que pasemos juntos estoy obligada a desayunar con el y debo de tener al menos dos citas con el a la semana. Decir que Dereck esta descontento es poco, no conozco a su lobo, pero juro que puedo verlo gruñéndome. En la hermosa mesa no solo estamos Dereck y yo si no también el beta mi padre. El no me mira mantiene la cabeza hablando con Dereck sobre algunos asuntos de la manada. Me concentro en comer mis hot cakes sin mirarlos y fingiendo que no existo lástima que no pueda. -Alex- Dice Dereck y yo solo volteo a verlo- Te quedan 2 meses para terminar la preparatoria, una vez la acabes no podrás estudiar más- dice sin verme “Pero yo quería...” Dereck me interrumpe -Yo quiera seguir casado con mi esposa, pero al parecer me tengo que divorciar- Dijo mirándome con sus ojos en color rojo- Es una pena que ninguno pueda hacer lo que desea "Puedo trabajar y con eso pagarlos" intente convencerlo -Trabajaras no estoy dispuesto a mantener a una cría, pero no estudiaras mas, si yo mantengo a Lily es porque yo la amo a ti no te daré nada ni siquiera la hora- dijo molesto mientras se paraba- Deberías de agradecer que si quiera te doy de comer- dijo saliendo del comedor Mi padre lo siguió nunca me miro ni una sola vez. Me duele ser ignorada por el que me cuido toda mi vida. Me quedo en silencio incapaz de comer mas y salgo de la cocina. -Podemos trabajar y demostrarle que somos mejores que esa luna de mierda, ~Lili~- menciono Lyka con un tono burlón “Deja de intentar comerte a Dereck” dije molesta -Oh A Dereck no me lo voy a comer” dijo y me desconcertó -A el lo voy a usar y mucho me encargare de saborearlo día y noche- su respuesta solo me dio repulsión así que solo la ignore y me prepare para ir a la escuela. Cierro la puerta de mi casillero con mucha fuerza, decir que estoy fastidiada es poco, las ultimas horas mis maestros decidieron dar discursos de lo que es la ética, la moral y el como se deben de actuar y todos mis compañeros solo me miraron mal o se burlan de mí. Suelto un suspiro mientras camino por el pasillo, intentando ignorar los murmullos y las miradas de mis compañeros. Últimamente, el ambiente en la escuela ha sido una pesadilla; cada comentario, cada mirada de reojo, parece dirigida a recordarme mi lugar. Al menos, así lo siento. —Deberías dejar la escuela —sugiere Lyka, rompiendo mi concentración—. Aquí no puedo oler a Dereck. Me alejas del amor de mi vida; voy a morir sin él —ronronea dramáticamente. “¿Lyka, te escuchas? Estamos tratando de sobrevivir en este lugar, y tú solo piensas en él,” le respondo mentalmente, fastidiada. —Pero ¿cómo no pensarlo? No entiendo cómo no lo amas. Con esa mandíbula definida, esos músculos… —suspira, como si estuviera perdida en su propia fantasía. Intento ignorarla, pero es difícil no contagiarme un poco de su frustración. La constante tensión con Dereck y su frialdad me pesan más de lo que quiero admitir. Entre eso y la presión en la escuela, siento que no puedo respirar. Cuando entro en la cafetería reina el silencio, todos me miran y aunque me acerco simplemente se alejan tomo un sándwich y salgo de ahí, camino sin rumbo y sin darme cuenta estoy en la azotea de la escuela desde aquí puedo ver a todos, algunos jugando en las canchas otros hablando con sus amigos o tomando el sol. “Aquí arriba es verdaderamente solitario” pienso mientras paso mi receso observando a los demás. Me dirijo al salón de arte con una mezcla de emociones. La clase siempre fue mi escape, el único lugar donde podía desconectarme un poco de la realidad y dejarme llevar por los colores y las formas, pero ahora... todo cambió. Aún así, no esperaba lo que pasó. Al entrar, noto la mirada gélida del profesor, y el aire en la habitación se siente denso, como si cada estudiante compartiera una verdad silenciosa. —Alex, no te molestes en quedarte —dice el profesor con voz dura—. Pasarás la materia, pero no vuelvas a poner un pie aquí. No quiero ver en mi clase a alguien que... no se respeta a sí misma. -No quiere a una perra aquí- Grita alguno de mis compañeros -Jóvenes Alex no es una perra- Dice y juro que es la primera persona que me defiende en todo este caos- No la llamen así es un insulto para los perro, Alex es solo una Ramera y ya- dice La puerta se cierra frente a mí, dejándome sola en el pasillo. Las palabras del profesor resuenan en mi mente, cada sílaba cargada de desprecio y humillación. No puedo creer que alguien a quien admiraba se sumara al coro de burla y rechazo. Tomo aire, pero el peso en mi pecho es tan fuerte que me cuesta respirar. El pasillo se siente más vacío de lo normal, y el eco de mis propios pasos parece el único sonido en el edificio. Cada palabra cruel del profesor sigue girando en mi cabeza, alimentando una sensación de desesperanza que ni siquiera puedo explicarle a Lyka. Aunque ella sigue insistiendo en que me lleve con Dereck, su voz es solo un murmullo lejano entre el ruido de mis pensamientos. “¿Por qué es todo tan difícil?” me pregunto, aunque sé que no hay respuesta. Quiero un respiro, un espacio donde pueda ser simplemente yo, sin etiquetas, sin miradas ni prejuicios. —Deberías ir con él, Alex. Los ancianos lo quieren... Quizá si dejas de resistirte —murmura Lyka con un tono casi persuasivo, como si realmente creyera que esa fuera la solución. “¿Y luego qué, Lyka?” suspiro mentalmente, agotada. “¿Dejar que todos controlen mi vida? Que Dereck decida por mí, que la manada lo justifique… ¿eso es lo que quieres?” —Pero al menos estarías con él, y podríamos tener algo de poder, de respeto —insiste, su voz casi un susurro—. Y quizá algún día él también te quiera… Siento un dolor extraño al escucharla, como si se me desgarrara algo muy dentro. No es justo. Ni siquiera ella, mi propia loba, comprende cuánto duele estar siempre en segundo plano, ser ignorada o rechazada. Me esfuerzo por mantener la calma, pero el nudo en mi garganta crece, una mezcla de impotencia y rabia que amenaza con desbordarse. “Derek no te quiere ni te querrá te aferras a algo que no es tuyo” digo con enojo -La diosa luna nos hizo mates, el nos ama nos defenderá y cuidara- Dice gruñendo “El esta cazado Lyka el ya tiene alguien a quien defenderá y cuidara por el resto de su vida, el no nos quiere y no nos necesita porque te enfocas en amar algo que no es tuyo, ese amor es el que afecta mi vida es lo que destroza todo” -Tu vida se destrozo porque eres una mierda, el amor es algo que personas como tu no necesitan deberías de quedarte sola el resto de tu vida- contrataca “Eso significa que ni siquiera tu quieres estar conmigo?” dije -Debí ser la loba de Lilian, ella si sabría amar a Dereck- termina
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