No sé qué hacer, me siento atrapada en mi propio dédalo. Le pido que se vaya, aun con mi corazón ardiendo de deseos o solo dejo que todo pase hasta que quede sin salida. Su nariz roza la mía. —Te amo tanto Gaia, que cruzaría los siete mares por solo estar a tu lado. —me quedo sin respiración al sentir su aliento sobre mi boca. Como decirle que no, si no es lo que siente mi corazón cuando lo tengo tan cerca inhalando su aroma. —No le des tantas vueltas princesa. Vivamos nuestro amor al máximo. —roza sus labios con los míos. Pongo mis manos en su pecho. —Pax… —solo eso sale de mis labios. —No me detengas, por favor, te necesito. —se adueña de mis labios derrumbando cualquier muro que quiera poner. Nuestros labios se fundieron en un apasionado beso. Mis manos suben a su cuello .

