Finalmente es viernes y estoy de vuelta en el instituto. Subo al segundo piso y voy a mi asiento, ubicando mis pertenencias. Unos minutos después, por alguna razón, tengo la idea fugaz de que Ray podría estar en el salón de música, así que salgo del aula y asciendo rápidamente hasta el último piso. Llego hasta la puerta del salón y la abro con la esperanza de encontrarlo allí, pero no veo a nadie. Tal vez fui muy optimista. Doy media vuelta de manera brusca para regresar, en lo que termino chocando con Ray. Debido a eso, deja caer varios papeles que llevaba en las manos. —¡Lo siento! —exclamo y me coloco en cuclillas para levantar los papeles, Ray se coloca en la misma posición. —No te preocupes, puedo hacerlo solo —dice refiriéndose a que puede juntar los papeles por su cuenta. Al

