20. Lo que no será

1327 Palabras
NARRADOR OMNISCIENTE Elani jadeaba entrecortado, aferrándose al borde del escritorio como si ese fuera la única ancla que le quedaba, su cuerpo se movía con desesperación, buscándolo, buscándolo todo el tiempo, como si en esa entrega pudiera encontrar algo más que lo físico, como si pudiera robarle el alma que él jamás le iba a dar. Nikolas, detrás de ella, se movía con ritmo firme, implacable, como si lo único que quisiera fuera arrancarse de encima una frustración que lo carcomía desde hacía tiempo, su mandíbula tensa, su mirada perdida sobre la espalda sudada de Elani, sus pensamientos en otra parte, en otro cuerpo, en otra voz, en otra mujer… en Theo. -Dios… Nik, por favor…- susurró ella, apenas audiblemente, sin saber si pedía más o menos, si quería detenerse o seguir hasta romperse. Él no respondió, solo la sostuvo por las caderas con fuerza y continuó con sus movimientos aun mas rápido, su respiración agitada y sus pensamientos lejos, tan lejos, que Elani sintió el vacío como un pozo oscuro bajo sus pies. Cuando finalmente se dejó caer sobre ella, cubriéndola con su peso, el silencio de la habitación se volvió brutal, solo el leve zumbido del aire acondicionado parecía atreverse a cortar el aire espeso, Elani parpadeó, conteniendo las lágrimas que ya no podía disfrazar con gemidos. -¿Algún día me vas a ver a mí como la ves a ella?- preguntó amargamente Nikolas se apartó, buscó su camisa sin mirarla -Tú sabías desde el principio lo que esto era- respondió, sin dureza, pero sin culpa. -Sí, lo sabía- dijo Elani con una risa amarga, sentándose sobre el borde del escritorio -Solo que eso no me impidió enamorarme igual- Nikolas se quedó quieto unos segundos, luego se volvió hacia ella, ya con los botones casi cerrados, su mirada más fría que antes -No mezcles las cosas, Elani, no me mires así, como si yo te hubiera prometido algo… no lo hice- -Pero igual me quedé- dijo ella con un hilo de voz -Igual te dejé hacerme pedazos cada vez que no podías tenerla- Nikolas se acercó, le acarició el mentón con los dedos, con una delicadeza que contrastaba con todo lo anterior -Y aún así vuelves- Él no dijo nada más, tomó su chaqueta, caminó hacia la puerta y, justo antes de salir, murmuró -Encárgate de que Theo se entere que necesita hacer ese viaje, hazle creer que su presencia en indispensable- Y se fue, dejándola sola, desnuda, en la misma oficina donde una y otra vez fingía que tenía algo con él, cuando en realidad, solo eran dos personas tan cerca y tan lejos al mismo tiempo.. POV NIKOLAS PETROS Sentía su respiración en mi pecho, su perfume, su piel, todo lo que, en teoría, debería importarme, pero mi cuerpo estaba ahí, el resto de mí, no. “¿Qué estás haciendo, Nikolas?” Me pregunté eso mientras me pasaba las manos por el rostro, no podía seguir así, no podía seguir usando a alguien que sí me quiere para olvidar a alguien que jamás me va a mirar como quiero…. No soy un buen tipo, lo sé, pero esto… esto era diferente… Theo me hacía querer ser algo más, aunque ya no tuviera derecho, aunque ella me odiaba por mis decisiones, susurré un “lo siento” que no escuchó nadie… ni Elani, ni Theo… solo yo, el que se está deshaciendo por dentro y nadie lo nota.. NARRADOR OMNISCIENTE -¿Puedes respirar un poco más lejos de mí?- preguntó Theo, sin mirarla, mientras firmaba uno de los tantos documentos que se acumulaban sobre la enorme mesa de madera tallada. -Cariño, no quiero molestarte, es solo que, no quiero dejarte sola- La voz de Nadia fue tan firme como siempre, estaba ahí, sentada en la butaca junto al ventanal, con los brazos cruzados y los ojos clavados en Theo como si pudiera adivinar sus pensamientos. Kira, sentada en el otro extremo, giraba nerviosamente una pluma entre los dedos, desde que tuvieron aquel “desacuerdo” Nadia y Theo, las tres parecían orbitando en una misma burbuja de silencio, ansiedad y secretos que ninguna se atrevía a romper del todo. La puerta se abrió sin previo aviso, Elani entró agitada, intentando recuperar la compostura antes de hablar, su maquillaje estaba perfecto, pero sus ojos enrojecidos no mentían, había llorado, otra vez y como siempre, fingía que no -Perdón la interrupción- dijo, dirigiéndose a Theo -Pero necesitás escuchar esto- Theo alzó una ceja, sin levantarse -¿Qué pasó ahora?- Elani sonrió como si llevara una carta escondida en la manga -Acaba de cerrarse una negociación con una firma internacional en Milán, están interesados en lanzar una alianza exclusiva contigo al frente, imagen, proyección, marca, quieren reunirse contigo… y ofrecerte una de las oportunidades más grandes que esta empresa haya tenido jamás- Hubo un silencio denso, Nadia ladeó la cabeza, en alerta. -¿Cuándo?- preguntó Theo -Mañana, vuelo privado, ya esta todo cubierto, te reciben con cena de gala y una agenda completa para los próximos tres o quizá cuatro meses- Theo dejó el bolígrafo sobre la mesa y se recostó en el respaldo, no habló enseguida, lo pensó, lo procesó y lo olió, esa sensación de que algo estaba disfrazado de gloria, pero que tenía las huellas de alguien más. -¿Quién autorizó esto?- preguntó, mirando a Elani sin parpadear. -El comité completo, pero la propuesta… llegó por recomendación directa del consejo mayor- Elani bajó un poco la voz esto último Theo no respondió, solo exhaló despacio, como si acabara de encajar una pieza en un rompecabezas silencioso, Kira se adelantó un poco -¿Lo vas a tomar?- Nadia, antes de que Theo pudiera contestar, dijo con un tono suave, inusualmente emocional -Deberías ir, es una oportunidad real, no por nadie más, ni por lo que estás escapando, sino por ti, por lo que eres y por todo lo que todavía puedes hacer, eres tan joven y con un futuro prometedor Theo, tu apellido te precede- Theo la miró, por primera vez en días, sintió que Nadia no hablaba como su sombra, ni como la guardiana de secretos que no compartía, hablaba como alguien que realmente la quería ver bien y eso, en ese momento, valía más que mil respuestas. -tres meses- repitió Theo en voz baja. —O cuatro- confirmó Elani -Puede que cambie todo- Theo se puso de pie, su sombra se alargó sobre el escritorio, miró a ambas, y luego a la ciudad que se desplegaba tras el ventanal, el corazón le dolía, no por irse, porque no sabía que iba a pasar con Iason, pero esta vez… no iba a pedir permiso, al final de cuentas es trabajo.. -Preparen el avión- dijo con una decisión tan fría como el mármol que la rodeaba -Me voy- Nadia cerró los ojos, en paz, Kira asintió, sabiendo que ese viaje era más que una agenda de negocios y Elani… solo tragó saliva, porque sabía lo que Theo aún no, ese viaje también era parte del juego de Alekos, uno silencioso, letal y perfectamente planeado, y en parte era cierto, lo que ella no sabia es que Alekos lo hacia por el bien de Theo, eso nadie lo imaginaba.. -La mala noticia es que Nikolas esta a cargo mientras no estoy- le dijo Theo, a Nadia le dio igual, ella estaba en oficina solo para impedir que Theo vea a Iason, Kira hizo una mueva d disgusto, ella solo quiere seguir investigando y Elani.. Y ella si suspiró, aunque ninguna le puso atención.. Mientras tanto Alekos, llenaria de trabajo innecesario a Iason, con la misma intención que Nadia cuidaba a Theo, que ellos no se vieran, rogaban que la distancia les ayudara a esos dos a olvidarse uno del otro, pero ambos desconocían la verdad de esta historia, ellos estaban mas unidos que antes y pronto el destino les iba a enseñar que con él, no se puede negociar…
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