Emilio Saque mi celular y marque a uno de los abogados de la empresa, él siempre fue fiel a mi madre, nunca estuvo de acuerdo con muchos movimientos de mi padre, en fin, él estuvo dispuesto ayudarme. Mire mi reloj nuevamente, mi padre se alejo un poco para recibir la llamada. Volví mi mirada hacia Antonella que venía de nuevo hacia la sala, estaba realmente enojada, la conozco a la perfección. —Cariño, creo que la cena tiene que terminar, debo ausentarme —dijo mi padre tomando de la cintura de Antonella. Nuevamente sentí mi rostro arder, y como no, si moría de celos, moría por ser yo quien la tomara de la cintura, y no él. —¿Pero por qué?, la cena todavía no acaba, y yo no pienso quedarme sola atendiendo —dijo Antonella. —No te preocupes Antonella, creo que Mila lo entenderá. Padre

