Pov Mila Sonreí, y le di una mirada llena de lujuria, por supuesto que me lo llevaría a la cama las veces que sea, Alberto simplemente es un hombre demasiado guapo y nunca lo dudaría. —Haré lo que usted me diga señor —dije, pegándole más a él, tanto que pude sentir su m*****o demasiado grande, uff. —Toma esta es la llave de la habitación, no suelo usarla muy seguido, solo la uso en casos de emergencias, así como en el momento —dijo Alberto, bajando aún más sus manos. —Esta bien señor, yo haré todo lo que esté a mi alcance, aunque eso signifique perder mi virginidad. —Lo mire, y sonreía, por supuesto que sé muy bien que lo que le dije lo hice con intención. Por supuesto que no soy virgen, Pero bueno, a quien le importa, ahora lo único que me interesa es recuperar a Emilio. —Bueno señ

