Antonella Sentí un frío recorrer todo mi cuerpo, los ojos de Alberto recorrieron por completo mi cuerpo, pero está vez sentí, miedo, muchísimo miedo. —¡Si, Emilio forma parte de mi pasado, no entiendo qué fue lo que te dijo Mila, pero estoy segura que fue por joderme la vida —dije. —Espero que lo que estés diciendo sea cierto cariño, o de lo contrario créeme que no te gustará saber de lo que soy capaz si se que me estas engañando con el bastardo de Emilio. —¡Suéltame!, ahora dices que soy yo quien debe tener cuidado, cuando te acabo de encontrar con tu secretaria revolcándote, que ironías —dije. Debo de ser fuerte ahora más que nunca, no puedo dejarme derrumbar. —Jajaja, lo que acabas de ver, lo vas seguir viendo, me alegra saber que ya no tengo por qué ocultarte absolutamente nada,

