11.- Reencuentro....

1180 Palabras
—Entonces estamos de acuerdo que esto no puede seguir así? -dijo con incredulidad el cazador- —Danilo por favor -susurro el rubio tomando con cuidado su brazo- —No! -golpeó la mesa y negó- creen que somos sus juguetes o que mierda?, no por qué tengan alas y digan ser los seres más puros significa que seguiremos sus reglas! —El tiene razón -dijo la reina del inframundo hablando por primera vez en toda la junta- y él como híbrido de leopardo y pantera del inframundo, como rey de su r**a tiene derecho a negarse —Basta! -gritó el pequeño ángel de cabello blanco como la nieve- padre detente, ellos tienen todo su derecho en negarse, no son nuestros esclavos, ellos no tienen por qué hacer algo que te corresponde a ti, así que no puedes obligarlos… así que hazlo tú maldito angel de cuarta generación! -dijo alterada haciendo que su hermano mayor la colocara tras él cuando el ángel de cabello blanco se levantó de manera abrupta- —No te atrevas a ponerle una mano encima -dijo entre dientes y en ese momento la pelinegra se levantó de su asiento poniéndose frente a sus medios hermanos- —Fue suficiente -dijo mirando con superioridad al ángel quien soltando un bufido salió furioso de ese lugar- —Me ire -dijo el cazador mirando a los tres hermanos quienes lo miraron- tengo cosas que hacer Y caminando hacia el portal dejó a todos ahí, suspirando camino por los pasillos pasando por la sala de entrenamiento donde estaban Ezequiel y Damian luchando. Se quedó ahí de pie en la puerta observando cómo sus compañeros de caza se movían esquivando y atacando al contrario, un pequeño gruñido lo hizo voltear al suelo encontrándose con aquel cachorro de lobo del inframundo llamado Ghost. —Cachorro cómo estás -se agacho acariciando al cachorro quien aceptó gustoso moviendo su cola con felicidad- bienvenido de nuevo, pero llegas tarde no saldremos de caza por algún tiempo... será corto lo prometo cachorro El lobo se quedó ahí quieto a su lado observando también cómo todos los angeles caídos luchaban en parejas como entrenamiento, un par de horas después todos se encontraban descansando para recuperar energía. —Bien como sabrán es momento de que forjen sus armas celestiales -todos le prestaron atención- quiero que por favor cada uno de ustedes formen sus grupos, quienes irán como cazadores y los que irán de guardianes, por favor Ezequiel será quien lleve a los guardianes a forjar sus armas y Damián a los cazadores así que por favor, hagan una fila Más de la mitad de los que estaban ahí se fueron al lado de los cazadores, Ezequiel me miró y asentí viendo cómo les indicaba que lo siguieran hasta el taller, —Bien ellos irán primero por que son pocos -las miradas se posaron en el cazador mayor quien suspiró- es increíble que hayan decidido ser cazadores, es bueno pero muy peligroso... con una sola cosa que hagan mal todo a su alrededor puede ser destruido El ambiente se volvió tenso y Damián pronto se acercó a él para tratar de calmarlo al ver sus ojos brillar, el cazador respiro profundamente y suspiro sintiéndose repentinamente triste. Se había enterado que la pelirroja que tanto amaba, había sido asesinada gracias a la vampiresa llamada e identificada como Ruth, eso lo dañó profundamente y no dejó que ni Eru lo ayudara a sanar. Esa fue una de las razones más fuertes por las cuales su relación se había ido a la basura, él había dejado de abrir su corazón al rubio y ese amor que tanto le demostraba se había apagado. [...] El cazador se encontraba en el taller ya había pasado mucho tiempo desde la última vez que piso ese lugar, miraba todos los materiales celestiales y demoniacos sobre las mesas, esos materiales estaban hechos para acabar con los seres sobrenaturales. Tomando metal obscuro del inframundo lo llevó al fuego, comenzaría a hacer una espada nueva, la suya ya estaba muy vieja desgastada como para seguirla usando. Pasó gran parte de la noche y el amanecer ahí, formando, golpeando y puliendo cada parte de su nueva arma, decidió a último minuto hacerla mezclando el metal del inframundo con el metal celestial. Una combinación poco vista pero servible, por el mediodía el sonido de pasos ligeros y el olor a mar junto a las flores nocturnas invadió el ambiente haciendo que el pelinegro se tensara. Ignorando eso siguió puliendo el otro lado de la espada para por fin tenerla lista, entonces la puerta se abrió y los pasos se escucharon en su dirección, el sonido de los ligeros latidos erráticos de la híbrida se escuchó haciendo al cazador sonreír. —Hola Elizabeth que te trae por acá? -la pelinegra se quedó tras él con los brazos cruzados- —Hay alguien que quiere verte y bueno... lamento informarte que es el predestinado de Eru -el corazón del cazador dolió por un momento al escuchar eso- —Estoy ocupado ahora -la híbrida miró con atención todo lo que hacía el cazador y suspiro- —El es Dylan, quería verte por qué hace años tú y... Mary lo salvaron -los movimientos de el cazador se detuvieron y la híbrida se arrepintió por decir aquello- —Hola -el susurro del tritón hizo que el cazador volteara a verlo encontrándose con un chico de aparentemente 25 años, rubio y de ojos azules como el mar- —Mmm -solo eso salió de él y después volvió a hacer lo que hacía- —Y-yo solo... quería agradecerle a usted el que me haya salvado aquel día -dijo con nerviosismo y el cazador trató de no escucharlo mucho- y también a su compañera —Dylan -llamo la híbrida haciéndolo callar- te dejamos trabajar entonces, llevaré a Dylan con Eru, el vendrá contigo más tarde dice que quiere hablar contigo sobre algo —No me interesa ahora, estoy ocupado haciendo esto -dijo y metió otro pedazo de metal celestial en el fuego- —Dani -el cazador gruñó bajito haciéndola callar- entiendo, vámonos El tritón miró con tristeza como el semblante sombrío del cazador cada vez se hacía más grande, no lograba comprender el por qué, la pelinegra tampoco le había dicho. Había olvidado advertirle él no mencionar a la pelirroja por la emoción de saber que Eru había encontrado por fin a su pareja, después de tanto sufrimiento. —Qué pasó? -dijo el tritón con tristeza mirando como el semblante de la híbrida decaía un poco- —Mary... hace ya algunos años fue asesinada, murió en los brazos de él -murmuro y sintió su corazón estrujarse al recordar el semblante roto de el cazador- eso lo afectó demasiado, hace un par de años descubrió que la razón por la que la asesinaron fue para cobrar venganza en su contra —Entonces el se siente culpable no es así? -la pelinegra asintió y suspiro pesadamente cruzando el portal hacia el otro "reino"- —Si, no se lo menciones de acuerdo -el rubio asintió y miró con una pequeña sonrisa al elfo- los dejo
Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR