CAPITULO 6…
Ya estaba sentada en este cómodo escritorio, escribiendo, ¡SI! Por fin, volka decía la verdad estaban todas mis cosas en la habitación al entrar lo primero que hice fue darme una ducha porque si apestaba, no puedo creer que el me oliera, tiene super buen olfato.
Estaba usando todo lo que me había pasado como una motivación para escribir ideas, muchas ideas, esta historia va hacer la favorita de muchas.
Mi alfa, nueva luna, nuevos compañeros, ¡QUE EMOCION! Ya quiero subir los primeros dos capítulos.
(…)
No puedo creer que todavía este en este lugar, escribiendo en este escritorio, quien iba a pensar que tendría una aventura tan trágica, ¿quizás muera pronto? Nadie sabe que viajamos hasta acá ya que al genio de Caleb se le ocurre hacer estas malditas sorpresas.
Al mirar por la ventana me di cuenta que el sol estaba en todo su esplendor, miré la hora de mi computadora eran las 2 de la tarde ya, ¡diosa! Como paso la mañana, nadie me había venido a buscar para almorzar. ¿Qué acaso a nadie le importa mi alimentación?, ni siquiera he visto a volka, es extraño ya lo echo de menos, no pregunten porque no siquiera yo se loa respuesta, solo se que extraño su olor, sus ojos, su sonrisa todo en realidad.
Un sonido en la puerta interrumpe mis pensamientos. Gire mi cuello para ver de quien se trataba, Cuando la puerta se abrió hablando del rey de roma.
- ¿has decidido honrarme con tu presencia? – mi giro de nuevo fijando mis ojos en mi computadora.
-que, ¿acaso me has echado de menos? – aunque no podía mirarlo, sentí como curvaba una sonrisa en su estúpido y bello rostro
-claro que no – deje de escribir, para poder respirar un poco de aire, cuenta hasta 10 Amanda, él no tiene por qué enterarse que tu está interesada en él.
-te venía a buscar para ir a comer- murmuro, decidí ignorarlo
¿acaso había venido solo a eso?, ¿no había venido a verme?, no me quiere dejar ir me tiene prácticamente secuestrada, pensé que estaba interesado en mi pero ya veo que no, Que se joda, maldito adonis.
Seguí mi escritura, estaba furiosa, así que empecé a descargar mis ideas en el capítulo, malditos hombres, son todos unos malditos lunáticos, volka es un maldito lunático, es un lunático, sexy, hermoso adonis, dios que estoy pensado, Amanda sácatelo de la maldita cabeza. Un hombre como el jamás se fijaría en alguien como tú.
- ¿Alpha ares? ¿Quién es? ¿de qué manada? ¿Por qué lo conoces? – exclamo un volka furioso a mis espaldas, sentía su agitada respiración en mi nuca diablos había olvidado que todavía seguía aquí.
-no es nada- exclame cerrando mi computadora
-no me jodas Amanda – se poyo por detrás de mí, pegando su pecho en mi espalda, apoyo ambas manos a mis costados, dejándome atrapada entre él y el escritorio.
con una mano abrió la computadora, la pantalla se encendió, con las teclas comenzó desde el principio de la historia hasta terminar de leer lo que tenia escrito, ¡dios! Había leído todo que había escrito, que vergüenza
- ¿Qué es esto Amanda? ¿de donde es este Alpha ares?, nunca he escuchado sobre su manada- hablo cerca de mi oído, sentí como un escalofrío recorrido mi cuerpo
- ¿Por qué tendrías que haber escuchado sobre su manada? – pregunte algo confundida, solté un suspiro y me gire para mirar a volka quien estaba parado a tan solo unos centímetros lejos de mi con sus fuertes brazos cruzados sobre su pecho
– mira, son historias como te había contado en el desayuno soy una escritora, tengo muchos libros y la mayoría trata sobre la historia de los hombres-lobos, yo me invente, todas estas historias sobre manadas que se ocultan de los humanos, y cada manada tiene a su Alpha y su luna, los hombres-lobos encuentras a sus compañeras o compañeros gracias a la diosa de la luna Selene. Pero solo es eso historias de fantasía – volka me miraba con los ojos muer abiertos, como si hubiera descubierto un tesoro
- ¿Por qué escribes sobre ellos? – hablo con un tono de voz suave
-porque me gusta, los amo, mira sé que no existen, pero en mi mente si, y encuentro que son unas criaturas maravillosas, dime a quien no le gustaría encontrar a su pareja solo por el olor – le sonreí
-claro, el olor de cada pareja es único, solo su compañero lo siente – me sonrió volka
- ¿Cómo lo sabes? ¿has leído mis libros? – pregunte algo emocionada
-no, solo lo supuse –
-am…- nos quedamos en un silencio incomodo por varios segundos que parecieron horas
- ¿Qué harías si supieras que todo eso que escribes es verdad? – volka tenia un brillo especial en su mirada
- ¿Qué haría? ¿de verdad me lo preguntas? – dije riendo entre dientes
El solo asintió con su rostro serio.
-pues… seria la persona mas feliz del mundo, si tuviera esa oportunidad yo amo a los lobos, son criaturas hermosas, que protegen a sus manadas y familia. Antes que nos tomaras como prisioneros, me encontré con un lobo – le sonreí
- ¿un lobo? ¿no te asusto? –
-claro que no, ¡dios! Lo hubieras visto, era hermoso, n***o mas grande lo habitual y con hermosos ojos dorados, le pude sacar una foto, te la enseñaría, pero mi celular fue lo único que no me devolvieron- resople
-lo del celular es por tu seguridad, te lo devolveré cuando pueda confiar en que no te escaparas- me miró fijamente – te ves super emocionada cuando hablas de aquel lobo –
-como no estarlo, si era hermoso, espero poder verlo nuevamente – suspire algo triste ya que seria imposible volver a topármelo
-nunca digas nunca hermosa, talvez todo eso algún día se cumpla- me dio una amplia sonrisa
Solo le asentí.
-ahora vamos a comer, muero de hambre- puso una mano sobre su estómago.
Bajamos las escaleras en un cómodo silencio, volka iba con una pequeña sonrisa en su rostro, como si hubiera recibido una muy buena noticia, y espero que así sea para poder irme.
Al llegar al gran salón me di cuenta que solo éramos los dos, no había nadie más.
- ¿Dónde está Caleb? - exclame con en un tono algo asustada, miles de pensamientos vinieron a mi mente
-Susy lo llevo al pueblo, se fueron de cita – volka se encogió de hombro ¿es enserio?
- ¿Por qué él puede salir y yo no? – grite molesta –
-porque a mi no me gusta compartir lo mío Amanda, soy un hombre posesivo – hablo calmadamente
- ¡YO NO SOY TUYA! – grite levantándome de golpe -
-sí, eres mía Amanda solo mía, no quiero que ningún otro hombre te mire, ni siquiera te respire cerca- su tono de voz era calmada, cosa que Asia que mas rabia tuviera
- ¡j***r, ESTUVE TODA LA PUTA MAÑANA SOLA! NI SIQUIERA TE DIGNASTE A IR A VER SI NECESITABA ALGO- golpe la mesa, de verdad estaba furiosa que se cree este adonis, dice que soy suya, pero ni siquiera se preocupa por mí.
- ¿¡tú crees que no quería ir a verte!? – alzo un poco su voz, se limpió la boca para ponerse de pie, mientras rodaba una de sus manos por mi cintura – me moría de ganas de ir a estar contigo, de besarte, de tenerte. Me ha constado poder controlarme a tu lado – hablo en forma seductora, apegándome más a su cuerpo.
Mi corazón comenzó a latir por mil, ya habíamos estado a si de cerca, pero nunca nadie me había dicho estas cosas, lo mire fijamente, sin querer bajar mi visión a sus labios, ¡No! Esto me estaba matando, recién lo conozco hace menos de 1 día.
Pero siento mi estomago apretado, necesito respirar su aire, su toque me quema lo necesito, necesito probar algo de él, necesito saber si solo es algo mío o es de ambos, necesito saber que me sucede, porque nunca me había sentido a si con ningún hombre.
Mordí mi labio inferior, tomé su rostro entre mis manos y sin pensarlo dos veces me salen al vacío, si porque besar los labios de volka fue como tirarme al vacío, sentí como miles de mariposas explotaban en mi estómago, volka tarde menos de un segundo en responder mi beso, aun me tenia apretada a su cuerpo con su mano rodeando mi cintura, con su otra mano tomo mi nuca, profundizando más el beso.