MEGAN (HARPER) La casa olía a lavanda, llevaba tres días siendo "Megan Smith", tres días despertando en una cama que no reconocía, en una casa de campo aislada rodeada de bosques a las afueras de un pueblo que no recordaba. Julián decía que era nuestro hogar, que llevábamos casados dos años, me mostraba fotos en su teléfono: nosotros en un parque, nosotros cenando, pero en las fotos veía diferencias en mi rostro o tal vez era mi mente paranoica buscando excusas. - Te traje el desayuno cariño —dijo Julián, entrando en la habitación con una bandeja. Era el marido perfecto, atento, suave, paciente, me había cuidado la herida de la cabeza con una delicadeza extrema, sin embargo, cada vez que se acercaba mi piel se erizaba. - Gracias —murmuré, sentándome en la cama, mi vientre pes

