— Parece que no tienes límites. – le dije todavía aturdido. — Pues yo creo que lo pasaríamos muy bien, jajaja. — Quieres comerle el coño a mamá, después follarte a papá, y no contenta con eso pretendes que nos revolquemos los cuatro? – la pregunté intentando ordenar mis ideas. La verdad es que no me veía follando junto a mi padre, no solo con mi hermana o mi madre, si no con cualquier otra tía. — No te excita la idea? Aunque solo sea pensarlo? — Pues la verdad es que no soy capaz de imaginarlo. — Solo es una idea. Primero tendremos que follarnos yo a papá y tu a mamá, jajaja. – dijo divertida. — Anda, vamos a dormir que se te está calentando demasiado la mente. Al día siguiente cuando me levanté mis padres ya se habían ido a trabajar

