--Jefferson…--…--El nombrado suspira al entrar en su oficina.--…--Has hablado con Wiliam.—
---Si, lo he hecho, señor.--…--Se da la vuelta para hacerle frente a ese hombre tan guapo. Joder cómo le gustaba.--…--Creo que fue testigo de cuando se fue.—
---Si. ¿Qué fue lo que conversaron?--…--Elliot no le haría esta pregunta a su asistente de no sospechar que su hermano se le declaró abiertamente.—
Jeff arqueó una ceja, pues no tenía porqué darle explicaciones.
--No tengo porqué decirle.--…--Y lo dijo por supuesto que sí. También fue consciente de como el rostro de su jefe adoptó una expresión divertida ¿Había dicho algo gracioso?—
--Claro que no tienes porqué decírmelo, sin embargo lo harás ¿Y sabes porqué?--…--Se acercó dos pasos hacia su asistente.--…--Porque necesito saber el resultado de tus palabras con el, saber si no me he equivocado, necesito escucharlo de ti mismo.—
Esa era la verdadera razón.
Jeff sentía que sus manos comenzaban a sudar frío, de pronto tuvo que respirar mejor ya que podía sentir que se asfixiaba a causa de los nervios, su corazón estaba bastante acelerado y tenía miedo de que su apuesto jefe logré escuchar aquellos latidos incontrolables, unos latidos que lo delataban al cien por ciento.
--Su hermano y yo solo hablamos, señor.—
--Elliot, solo dime Elliot por favor.—
--No puedo hacerlo.—
--¿Por qué no lo harías Jefferson?--…--Su mano se dirigió hacia la frente ajena dando una caricia sutil con la yema de sus dedos.--…--Si por los vientos que soplan nuestra relación podría ser más que de jefe empleado.--…--Jeff mordió el interior de su labio inferior y se dejó otorgar aquellas caricias.--…--Ahora dime… ¿De qué hablaste con mi hermano?—
--El, él vino a verme porque quería saber mi respuesta.—
--¿Cuál respuesta?—
--Mi respuesta respecto a su cortejo, sobre si aceptaba salir con él.—
--¿Y que le dijiste?—
Jeff alzó la mirada y sus ojos conectaron con aquellos verdes tan profundos, tan hermosos y seductores como dulces. A Jeff le encantaba mucho aquellos ojos porque eran bastante duales. Ahora mismo esos ojos le pedían explicación.
--Y-yo… joder esto es una locura.--…--Aparta el rostro y ríe con amargura.--…--En lo único que pensaba esta mañana era que usted se molestaría conmigo por llegar tarde, entonces llego aquí y empieza a decirme cosas que… cosas muy intensas y directas. No se puede decir siquiera que son con doble sentido.—
--¿Y estás asustado?—
Jeff se aleja lo suficiente para poder respirar con normalidad.
--Abrumado diría yo. Ha dicho que quiere besarme, eso no tendría que decirle el jefe de una gran empresa a su asistente hombre, menos después de que ha roto su compromiso con la mujer que se iba a casar.--…--Elliot frunció los labios. Era lógico que Jeff no creería mucho sobre lo de su interés.--…--Le dije a su hermano que no me enviara más regalos porque no conseguiría nada cortejándome.--…--El mayor parpadeó varias veces.--…--Lo rechacé con tranquilidad porque no puedo corresponderle como él quisiera. Eso es todo.—
--¿Y porqué le rechazaste?—
--Porque no le quiero.—
--Quieres a alguien más.--…--Afirma.—
--Lo hago.--…--Responde con su cabeza bien en alto.—
--¿Y qué pasa entonces?—
--Pasa que quien me gusta no parece estar pensando con claridad y me ve como un blanco fácil para experimentar o saciar su curiosidad.--…--Sus ojos picaban pero no derramó lágrimas. No estaba triste, tampoco molesto, solo sentía pesar.--…--Es alguien a quién admiro muchísimo, es el ser más amable que conozco ¿A quien no le gustaría alguien así? Pues yo no fui la excepción. Sin embargo no deseo ser su pasatiempo y mucho menos alguien que sirve para una aventura.—
Ante las palabras de Jefferson Elliot apartó la mirada. Ok, ya tenía lo que quería, le gustaba a su asistente pero este al mismo tiempo le dejaban en claro que no tendrían nada. Era bastante inteligente de su parte ¿Qué pretendía exactamente con todo esto? Jefferson es el único que sabe lo que pasó con Olivia, por lo que su pensar está más que justificado.
--Piensas que estoy confundido.—
--Estoy seguro y prefiero que olvidemos todo esto, señor.—
No soportaría saber que ha sido usado por su jefe, prefiere tener la imagen intachable de este todo el tiempo que pueda en lugar de luego sentir tristeza al recordarlo.
--¿De verdad quieres eso? No ha sido fácil para mí pero he descubierto que me atraes, me atraes desde que te vi en el club pero solo podía ignorarlo, era un hombre comprometido y enamorado.—
--Usted no estará comprometido pero sigue enamorado de la señora Olivia.--…--Eso era un hecho, Jeff lo sabía.—
Pero lo que no sabía era que con el pasar de los días Elliot se iba recuperando de aquella mala jugada que le hizo la mujer que una vez amó con locura. Poco a poco su cabeza dejaba de gritar su nombre antes de dormir y, últimamente, sus pensamientos solo habían traído consigo al bailarín nocturno que también era su asistente; ya fuera por la expectativa de saber si este sentía algo por el o recordar las veces que lo ha visto bailar.
--No lo sabes.—
--Tampoco quisiera saberlo, jefe.--…--Esto estaba siendo muy difícil. No todos los días el hombre más ideal y guapo con el que te ropas te dice cosas bastante coquetas y lo rechazas. Hoy ha rechazado a dos hombres bastante poderosos, adinerados, guapos y para variar, hermanos.--…--No quisiera que surgieran malos entendidos entre usted y yo, con usted tengo la mejor relación de jefe a empleado que pude haber imaginado, amo mi trabajo. No me arriesgaría a perderlo por lo que sea que usted y yo podríamos tener más allá del trabajo.—
Sus hermanos no podían volver a comer avena desde la mañana hasta la noche, no merecían pasar frío, no merecían volver a estar pasando necesidades. Jeff tiene responsabilidades, no ve por si solo, no vive solo y lo que haga con su vida puede afectar la de sus hermanitos. No correría ningún riesgo por más que su corazón le pidiera echarse a los brazos de ese hermoso hombre y rogar que le besara de una vez por todas.
--Lo entiendo.--…--Jeff suspiró con bastante cansancio.--…--No seguiré con esto. No importa cuanto me haya costado aceptar que podía poner mi atención en otra persona que no fuese Olivia. Veo que no importa cuanto insista tu no vas a creerme, tal vez yo tampoco me creería si fuera tu.--…--Sonríe sin ganas pero tan rápido como sonrió su sonrisa se esfumó siendo reemplazada con seriedad.--…--Hemos de olvidar esto para mantener el buen ambiente laboral.—
--Así debe ser.--…--Tal vez si o tal vez no pero Jefferson ya tomó una decisión y no podía echarse para atrás ¿Por qué habría de hacerlo? Nada había cambiado, las palabras de su jefe no eran suficientes y no puede creerlas cuando todo juega en su contra.—
--No, créeme que así no debía ser ¿Quieres que te diga cómo debió ser?--…--No esperó respuesta y solo se cruzó de brazos. Jefferson creyó que su jefe tal vez podía estar molesto y llámenlo loco, pero le excitó un poco aquello. No era muy común ver a Elliot Smith disgustado o serio.--…--Tu rechazando a Wiliam y yo llegando a tu oficina para que me dieras la libertad de devorarte la boca.—
Y para éste entonces Jeff sintió todo de si mismo caliente. No podía verse en un espejo pero no necesitaba hacerlo para saber que debía ser un tomate andante.
La simple idea de que su jefe le devorara la boca era tan jugosa como erótica.
--P-pero no fue así.—
--Solo porque no lo has querido.--…--Elliot nunca insistía. Era de los hombres que sabía cuándo conquistar y se aseguraba de que todo fuera mutuo para actuar, ahora que sabe que su asistente siente cosas por el ha actuado.--…--La historia fuera otra, éste momento podría ser diferente.--…--Se inclina con las manos apoyadas en el escritorio de su asistente para lograr quedar con su rostro cerca del ajeno.--…--Podría estar besando la boca de un hombre por primera vez.--…--Sus ojos se enfocaron en la boca ajena, entreabierta.—
--Podría…
Estaba perdiendo la batalla, pues su jefe no ayudaba en lo absoluto. Todo de si mismo pareció perder todo rastro de firmeza con la corta distancia, el perfume de su jefe inundando su sentido del olfato y verlo deseoso de besarlo.
--Pero no podrá ser porque crees que solo estoy usándote para un rato.—…--No iba a mentir, nunca se le ha pasado por la cabeza restablecer una relación amorosa con su asistente, no, pero no es un resentido que por el hecho de haber sido dañado deba dañar a los demás. Si le hiciera daño a Jefferson no podría volver a dormir tranquilo. No quería dañar sus sentimientos pero tampoco quería hacerse cargo de ellos, tan solo… deseaba a su asistente.--…--La mañana se ha ido muy rápido. Te llamaré si necesito de ti.—
Con ello se aleja y sin decir más sale de ahí dejando a Jeff con un lío interior. Ha sido el día con más sube y bajas que ha tenido en toda su vida.
Y de verdad quería que su jefe lo besara después de todo pero no ocurrió. No debería quejarse cuando fue él mismo el que puso un alto a todo esto, pero el deseo no se iba, el anhelo tampoco y las fantasías no dejaban de jugarle en contra a cada momento.
Esto fue un caos y podría sonar hasta bipolar de su parte pero, le hubiese gustado entrar más en ese caos que su jefe causó y tener un poco de dicha en medio del desorden.