Alexandra
Alexandra —Cuidado con eso por favor
Le digo a uno de los trabajadores que está acomodando la vitrina para los pasteles.
Lili —Y qué has pensado de lo que te propuso Eiden.
Alexandra —No creo que él y yo funcionemos en un tipo de relación nos la pasaríamos peleando para saber quién tiene la razón, otra noche de buen sexo es diferente y no suena mal ya examiné su cuerpo el cual es perfecto besa como los dioses sabe dar además de recibir y no se deja intimidar por mi personalidad.
Lili —Entonces vas a aceptar tener otra vez sexo con el.
Alexandra —Aun no se, no quiero equivocarme o poner en riesgo mi corazón.
Lili —Hay amiga nunca es bueno quedarse con la duda de lo que pudo ser y no lo fue, porque algún día te puedes arrepentir, es mejor arriesgarse para ver si se gana o se pierde.
Alexandra —Y si pierdo.
Lili —Por lo menos habrás disfrutado a ese bombón.
Alexandra —No se, quizá tengas razón , aún así tengo que analizar los pros y las contras.
Lili —Pues ojalá y escuches mi consejo, salgas de esta monotonía y disfrutes la vida.
Alexandra —Te juro que lo pensaré.
Y así fue, después de un largo rato tomé una decisión sobre la propuesta de Eiden.
Sali de la cocina y subi a mi departamento, busco en los contactos el número de Eiden, hago clic para escribirle pero la duda me invade
—Vamos Alexandra muéstrate segura dile que sí déjale claro quién manda.
Me dije a mi misma para darme valor y mandarle mi respuesta a Eiden.
A -Estás libre el domingo por la noche sé que sería mejor vernos un viernes o sábado pero debido al trabajo termino cansada y lo único que deseo es irme a la cama a dormir.
Si voy a tener una noche de sexo con el tengo que estar descansada el domingo viene bien porque Julián y Lili se encargan de cerrar la cafetería y al otro día no se abre así que puedo descansar todo el día.
La respuesta no tarda en llegar y hago ejercicios de respiración antes de leer el mensaje.
E -El domingo es imposible porque es el día de mayor trabajo.
A -Es el día que tengo libre si no puedes no hay problema fue un gusto.
En cuanto envío el mensaje me arrepiento tendría que haber sido un poco más considerada y buscar otro día ni modo no puedo echarme para atrás ni hablar ya has escrito y nos vemos sí o sí.
E -Qué te parece el martes.
Me responde enseguida
A -No puedo, el martes llegan mis proveedores y no hay quien los reciba.
E -Al parecer estamos muy ocupados.
A -Si eso parece…. Que tal el jueves.
A veces me gusta medir la paciencia de las personas por ese motivo dije que el jueves aunque podría ser el martes pero quiero ver qué tanto es lo que desea estar conmigo.
Eiden —Me parece bien, cena y sexo.
Alexandra —Solo sería sexo
Eiden —Podría saber porque no quiere cenar conmigo
Sonrío ante la respuesta cuando estoy por responder aparece su nombre en mi pantalla atiendo con una sonrisa involuntaria.
—Buenas tardes
—Señorita Brown me podría decir porque no quiere cenar conmigo
—Señor Smith no nos confundamos, solo sería sexo, la cena la dejamos para los que van a tener una cita romántica lo cual no es nuestro no lo es.
—Pero podría serlo
Suspiro, lentamente.
—Sera mejor que todo quede en solo sexo.
—Por mi mejor, entonces la recojo el jueves.
—No se preocupe se dónde vive, nos vemos el jueves.
Sin esperar una respuesta le colgué, porque no tenía una cena romántica, es fácil no me quiero enamorar.
Eiden
Está mujer es imposible, le ofrezco lo que a ninguna mujer y se da el lujo de rechazar mi propuesta, si no es por estoy por entrar a una reunión me hubiera ido hasta dónde ella está me la habría follado sin compasión.
Salgo de la reunión y de inmediato mi asistente me intercepta
Coni —Señor su tío llamo para confirmar su asistencia en la subasta del domingo.
La dichosa subasta, otra máscara para sus desvíos de dinero.
Eiden — Si no voy quedaré mal ante mis clientes, confirma mi asistencia.
Entro a mi oficina, no me gustan ese tipo de eventos donde la gente solo va a presumir lo que tiene y demostrar quien tiene más.
Fausto
Sonrío al ver el mensaje de mi secretaria donde me informa que Eiden confirmo su asistencia en la subasta.
Me estacionó en la cafetería de Alexandra, por fuera se ve que es un agradable lugar, entro y la decoración vintage sobresale, ahora entiendo porque es un lugar muy concurrido, camino hasta la barra y ahí la veo con su uniforme el cual le queda a la perfección.
Fausto —Buenas tardes me das un Paris-Brest y un mocaccino.
Alexandra —Enseguida sale su orden...
Ella anota mi pedido pero en cuanto me ve sonríe.
Alexandra —Fausto que haces aquí.
Fausto —Te dije que iba a venir, ya lo olvidaste.
Alexandra —No, para nada... solo que no pensé que fuera en serio lo de venir solo para saber si quiero hacer el catering de tu subasta.
Fausto —Alexa, soy un hombre serio y más cuando se trata de negocios, jamás jugaría con eso.
Alexandra —Bien pues entonces dime qué te gustaría que se sirviera en tu evento y desde que hora hay que estar en el lugar.
Fausto —Quiero canapés tradicionales, bocadillos de carnes frías, y de diferentes quesos. Todo lo quiero fresco y preparado, de media a una hora antes.
Alexandra —Perfecto, pues bien tenemos un trato.
Ella me extiende la mano y yo no dudo en tomarla y darle un beso en el dorso de su delicada mano.
Fausto —Va a ser un gusto hacer negocios contigo.
Le doy una sonrisa, y suelto su mano.
Fausto —Te mando por w******p los detalles y la dirección del lugar, nos vemos Alexandra.
Doy la media vuelta y salgo de la cafetería, sin duda voy a disfrutar de ella.
Alexandra.
Veo como Fausto se aleja y suelto el suspiro que llevaba guardado.
Lili —Ese no es el....
Alexandra —Si es el tío de Eiden.
Lili —Y que hace aquí.
Alexandra —Vino para cerrar el trato de catering de su evento que va a tener.
Lili —Eso es genial, si hay más clientes como el, pronto podremos remodelar e incluso pagarle lo que le debemos al banco.
Alexandra —Espero que si.
Entre a la cocina y comencé a decorar los postres, los puse con delicadeza las bandejas y las lleve hasta la nueva vitrina.
Terminé de acomodarlos y me dispuse a empezar a preparar la crema batida, una vez ya hecha, salgo al jardín para cortar unas fresas, unas uvas y algunos limones los pongo en una charola para lavarlos y desinfectarlos. Al terminar todo, pongo el letrero abierto para que comience a llegar los clientes.
Eiden.
Doy un golpe en mi escritorio al terminar la llamada con el guardaespaldas que está al tanto de Alexandra.
El maldito de Fausto fue a ver a Alexandra y estuvieron hablando por mucho tiempo, a que diablos fue a verla, maldita sea.
Tomo el intercomunicador y llamo a Coni.
E—Coni, comunícate con Daniel y dile que me urge que venga a mi oficina.
C —Si señor enseguida me comunico con el.
Me levanto y comienzo a dar vueltas por toda la oficina. Un rato después llega mi mejor amigo.
Daniel —Que pasa porque querías que viniera con tanta urgencia.
Eiden —Necesito que investigues porque Fausto fue a ver a Alexandra.
Daniel —Fausto?
Eiden —Si, el muy imbécil fue a la cafetería y estuvo platicando por largo rato con ella, se que algo trama con ella, necesito saber que es.
Daniel —Uff hermano no sabía que eres celoso.
Fausto —No estoy celoso de dónde sacas eso.
Daniel —Si claro, repiteo hasta que lo creas.
Eiden —Solo haz lo que te pedí.
Daniel —No te pongas furioso, enseguida consigo esa información para que se te baje el mal genio.
Mi amigo salió si decir nada más, yo tomé un vaso tumbler y me servi whisky, el cual me tomé de golpe.
Me senté y una sensación amarga paso por mi garganta al pensar en Fausto con Alexandra. Cerré los ojos y repetí.
Eiden —No son celos... no don celos, solo es que la quiero para mí no puedo ofrecerle amor solo placer.
Volví a abrir mi Notebook para dejar de pensar en ese par el trabajo era lo único que realmente me mantenía ocupado.
Hola de nuevo se preguntarán por qué no publiqué durante medio año pero tuve muchos problemas y para no hacerse las cansado pasé por una racha muy fuerte en donde hubo escasez y enfermedades ahorita que ya me estoy recuperando vuelvo a escribir espero que a pesar que deje de escribir todos estos meses cuando tenga a mis fieles seguidores muchas gracias y bendiciones para todos