Un tormento

1562 Palabras
Alexandra Vengo por lo que es mío era lo único que estaba en mi mente después de la llegada de Eiden junto a la de una rubia bastante voluptuosa. Alexandra —Disculpa. Eiden —Acaso es usted sorda señorita Brown. Anika —Cariño que te pasa. No podía creer que este imbécil me está insultando e incluso que me pidiera una noche cuando evidentemente tiene novia que bastardo. Alexandra —No es necesario que me insulte señor Smith solo que no comprendo el motivo de su visita. Eiden —Como que no compren el motivo de mi visita le recuerdo que soy dueño de la mitad del edificio en el que está esta cafetería y por lo cual puedo venir a ver mis bienes. Alexandra —Esta usted en lo correcto es el dueño en la mitad del edificio más no de la cafetería ese es un establecimiento muy independiente al resto del lugar. Eiden —En ese caso vengo a ver lo que me corresponde señorita. Anika —Cariño pensé que iríamos almorzar primero pero como siempre está el trabajo por delante. Eiden —Tranquila hermosa claro que vamos a almorzar justo aquí en este lugar me han dado muy buenas referencias y creo que es el lugar adecuado para que pasemos un buen momento. En serio que este tipo es un patán si su novia supiera lo que pasó anoche aquí estoy seguro que no le gustaría almorzar en este lugar. Eiden —En lo que se desocupa podría servirnos el almuerzo. Dijo tomando dos cartas que había en el mostrador y dirigiéndose hacia una mesa yo solo rodé los ojos y lo seguí. Alexandra —Que desean almorzar. Eiden —En un rato te hablamos cocinera para que nos prepares algo. Alexandra —No soy cocinera soy chef. Le dije dejándolo ahí con su acompañante en la mesa. No es que me molestara que me dijera de esa manera para nada solo que me molestó la manera en que me lo dijo como despreciando mi trabajo. Un rato después y muy tarado con un chasquido de dos me manda a llamar sinceramente no le dije nada porque el lugar estaba lleno y no quería ser un espectáculo dándole un golpe en la cara. Alexandra —Dígame señor. Eiden —Me trae un omelette de claras, con espárragos y queso de cabra, un capuchino clásico con leche deslactosada. Alexandra —Bien y para la señorita. Anika —A mi solo tráeme pan francés con un poco de miel de maple y un expreso por favor. Alexandra —Algo mas. Eiden —Si hubiéramos querido algo más te lo hubiéramos dicho en el momento no crees retírate por favor que tengo demasiada hambre. Juro que estoy a cinco de romperle la carta imbécil quién se cree mi jefe. Anika —Oye qué te pasa tienes que ser grosero con la señorita te desconozco Eiden. Eliden —Porque tendré que ser amable con los empleados, para eso están no para servir. Ahora sí niño bonito me buscaste pues me lo encontraste. Alexandra —Tranquila señorita No se preocupe he delirado con tipos peores que el señor Smith si se pregunta qué le pasa a su novio pues fácil no me quise acostar con él por eso me trata de esa manera. Me di La media vuelta dejando a la feliz pareja para que platicaran entre ellos una sonrisa triunfante se dibujó en mi rostro. No me arrepiento de lo que hice el se lo buscó. Eiden La cara de Anika después de lo que le dijo Alexandra fue de un rato en un poema. No sé si estaba enojada, triste o feliz. Anika —Le pediste que se acostara contigo y ella te rechazó. Eiden —No. Anika —Claro que sí por eso la tratas así porque no quiso estar contigo, wow es mi heroína hasta que una mujer rechaza al Gran Eiden Smith. Eiden —Por favor no digas tonterías entre esa mujer yo no podría pasar nada más que simples negocios. Anika —Hay Eiden. A quién quieres engañar, se nota que esa mujer te gusta y sabes algo viendo esta situación pienso que esto implicó mucho y que no tuvieras una erección el día de ayer. Eiden —Qué quieres decir con eso sé más específica. Anika —Creo mi queridísimo amigo que te interesa tanto esa chica que sientes que si estás con otra mujer es como si la estuvieras traicionando y como no te has podido acostar con ella estás frustrado y por eso tu mal humor. Eiden —Eso no es verdad. Anika —Pues entonces díselo a tu cara y repítelo tantas veces para que tú mismo lo creas nada más que te voy a dar un consejo de amigos porque a pesar de todos somos amigos. No seas un patán con esa chica se nota que no es como todas las que estás acostumbrado a frecuentar y no me incluyo entre ellas. Se nota que no es como todas las que estás acostumbrado a frecuentar No incluyéndome claro, pero en serio si quieres algo bonito en tu vida no desaproveches esta oportunidad que te está dando porque mujeres como ella ya no hay en cualquier parte. Eiden —Qué rara eres deberías estar molesta porque te traje a ver a una mujer que me gusta y por la cual según tú no me quise acostar contigo anoche. Anika —No tendría por qué entre tú y yo solo era sexo casual y nada más tú tienes tus intereses y yo tengo los míos además como te dije somos amigos. No le comenté nada más después de que Alexandra muy enojada nos trajera lo que habíamos Anika y yo seguimos platicando de cosas triviales al finalizar ella se despidió dando un beso en la mejilla. Anika —Me dio mucho gusto volverte a ver espero y cuando regrese a Roma podamos retomar nuestra plática y también espero verte felizmente casado al lado de Alexandra no desaproveches esto amigo. Yo solo moví la cabeza en desaprobación, eso jamás sucedería yo no veo a Alexandra como esposa solo es la mujer que me quiero llevar a la cama por una noche para quitarme la de la maldita cabeza. Una ves que ella salió de lugar me dirigí hacia la pelirroja de ojos miel. Eiden —Ahora si me podría mostrar el lugar. Alexandra —Señor Smith creí que se iría con su novia bien pues como verá en este momento no tengo tiempo, el lugar está lleno y no tengo quien me ayude a atender o que se quede tras la barra así es que si quiere ver el lugar tendría que ser después de que termine mis labores aquí. No todos tenemos los privilegios de ser ricos y estar de holgazanes paseando por la ciudad todo el día. Eiden —Me está diciendo holgazán Alexandra —No lo dije yo, lo dijo usted. Arrugue el ceño al escuchar su contestación, que acaso está mujer no me tiene miedo. Eiden —Pues sépase que aunque estoy aquí frente a usted yo estoy trabajando, generando dinero. Alexandra —Dirá sus empleados. Eiden —A qué se refiere con eso. Alexandra —Que los que trabajan son sus empleados, no usted. Un verdadero jefe siempre está al frente de su empresa no haciendo vistas indeseadas. Eiden —Usted señorita tienen una boca muy afilada. Alexandra —No sé si tomarlo como un cumplido o una ofensa, pero en fin. Si quiere que le muestre el lugar tendrá que ser después de que cierre antes no puedo. No me quedaba de otra más que esperar a que cerrará. Eiden —Si no me queda de otra, regreso más tarde. Me di la media vuelta y salió del lugar prometiendo que regresar. Varias horas después me encontraba de nuevo entrando a la cafetería, Alexandra al verme rodó los ojos. No disimulaba para nada que le desagradaba mi presencia. Eiden —Ahora si me puede atender. Alexandra —Buenas noches para usted también. Eiden —Suele ser siempre tan sarcástica. Alexandra —Solo con las personas que me caen realmente mal. Eiden —Entonces yo le caigo mal. Alexandra —Prefiero no contestar a su pregunta. Mmm solo dije cierro y enseguida estoy con usted. Ella camino hacia la entrada abrir una pequeña compuerta apachurro un botón que bajó automáticamente la cortina puso unos seguros y después continuó cerrando la puerta con llave. Alexandra —Por aquí, acompáñeme. Camine detrás de ella pasamos por el área de cocina y después salimos a lo que era un pequeño patio donde se pudiera apreciar que era bastante colorido lleno de flores, con una pequeña mesa para lo que me imagino es tomar el almuerzo. Ella se paró y suspiro pude ver en sus ojos una gran nostalgia también que cuando la luz de la luna se reflejaba en ellos eran bastante hermosos su cabello rojo así a juego con el color de sus labios sin duda alguna Alexandra era demasiado hermoso no pude evitarlo y me acerqué hasta estar pegada ya al tiempo que volteó a verme. Alexandra —Bien pues aquí lo tiene. No deje que siguiera hablando mas, estampe ver mis labios con los de ella. Esto es perfecto, sus labios son perfectos. Sin duda alguna Alexandra Brown será un tormento.
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