Eiden
No estaba en mis planes buscar a Alexandra e interceptarla en el edificio. Recordar su respuesta después de mi petición supe que sería más complicado de lo que pensaba.
Terminé de revisar algunos papeles fui a una reunión y en cuanto salí de ahí terminé conduciendo con dirección a la cafetería llevaba una hora esperando y estaba a punto de irme al momento en que Alexandra bajó de un taxi me sentí como una acosador y me dije que lo mejor sería irme y solo buscarla por negocios.
Mi cuerpo no pareció estar de acuerdo porque terminé haciendo lo contrario y bajé del auto.
Terminé estampándola contra la pared, al tener a Alexandra tan cerca, sentir su perfume, tener tan cerca esa hermosa boca mi deseo por ella aumentó no puede alejarme, recorrió con mi nariz su cuello inhalando su dulce aroma.
Necesito una noche con ella no puedo explicar porque me atrae tanto cuando he conocido a mujeres igual de hermosas.
Creo que saber que le atraigo y se resiste es lo que mantiene mi persistencia ella no es como cualquier mujer que he conocido eso lo tengo muy en claro y aunque algo me dice que una noche con ella no será suficiente prefiero eso a que nada necesito estar con ella para apagar el deseo para sacarme la de la cabeza y volver a mi vida tranquila.
Solo una noche, fue lo que le pedí a cambio de los papeles del edificio pero ella se volvió a negar dejándome como idiota en medio de ese callejón.
Pude notar como mis guardaespaldas e incluso mi mejor amigo se reían de mi ante lo hecho por la pelirroja.
Eiden —Que les causa tanta risa.
Guardaespaldas —Nada señor.
Maldije por dentro y camine hasta mi camioneta, subí en rotundo silencio, hasta que a Daniel se le ocurrió hablar.
Daniel —Me puedes explicar que fue todo eso.
Eiden —No hay nada que explicar.
Daniel —Vamos amigo desde aquí pude ver todo lo que pasó, creí que la chica no te interesa.
Eiden —No me interesa.
Daniel —Pues parecía lo contrario.
Eiden —Deja de estar de vieja chismosa.
Daniel —No lo haré hasta que me cuentes que fue lo que pasó con ella.
Eiden —Bien chismosa, le pedí que se acostara conmigo por los papeles del edificio.
Daniel —Estás loco! Porque hiciste eso.
Eiden —Ni yo lo sé, solo es que esa mujer me está volviendo loco, sueño con ella, mi cuerpo la desea y se que ella también pero se resiste.
Daniel —Te dijo que no, verdad!.
Eiden —Que no es obvio, me dijo que no, que aunque ame mucho ese lugar, ella no se vende, que buscara la forma de pagarme.
El se comenzó a reír como loco.
Daniel —Jajajajaja
Eiden —Qué es tan gracioso.
Daniel —Nunca creí que llegaría este día pero llegó.
Eiden —A que te refieres.
Daniel —Por fin llegó el día en que una mujer te dijo que no, sabes, Alexandra es mi heroína, sin duda una mujer que vale la pena, no como las que frecuentas a diario.
Eiden —No, ella es igual que todas, al final siempre tiene un precio y el de ella es ese edificio.
Daniel —Tan seguro estás.
Eiden —Muy seguro, ella no es diferente a las mujeres interesadas que conozco.
Daniel —Sabes creo que te equivocas, Alexandra no solo es bella y de buen cuerpo, también es inteligente y se ve que no se deja manipular por nadie, creo que ella no se va dejar chantajear, ni tampoco es como esas mujeres a las que conquistas con joyas, se ve que es diferente.
Que mi amigo se expresara de esa forma de ella me llenaba de coraje o de… no eso no, yo no sé que son los celos! No solo era coraje porque es el esposo de mi hermana y no está bien que hable así de otra mujer que no sea Luz.
Eiden —Acaso te gusta esa mujer.
Daniel —Guarda tus celos para otro hombre. Yo solo hablo de lo que es, te recuerdo que le soy fiel a mi esposa.
Eiden —Yo no estoy celoso y mejor cállate y déjame en mi departamento.
El resto del camino no cometamos nada más, me dejó en mi departamento, subí sonreír al ver que en la entrada estaba una rubia que me frecuentaba cada vez que venía a Londres.
Anika —Hola guapo te estaba esperando, llegué en mal momento.
Eiden —Llegaste justo en el mejor momento.
Entre con Anika al departamento quitándonos nuestra ropa en el camino, ella es una excelente amante por eso me permitió repetir con ella.
Al llegar a mi habitación ya estábamos completamente desnudos pero para mi mantita desgracia los ojos miel de una pelirroja invadiendo mi mente haciendo que mi cuerpo pensara que esto estaba mal y que la estaba traicionando.
Anika —Tranquilo guapo, es normal lo que te sucede le pasa a todos.
Eiden —No, a mi nunca me pasa esto.
Mi m*****o estaba completamente dormido, no reaccionaba ante la mujer que tenía enfrente de mi.
Ella se vistió yo solo me puse una toalla enredada en la cintura me dio un beso en la mejilla.
Anika —Sera para la próxima vez, no vemos.
Eiden —Almuerza mañana conmigo, deja que te recompense este mal momento.
Anika —Pasa por mi departamento a la una. Nos vemos guapo.
Ella salió con la elegancia que la caracteriza. Una vez la puerta se cerró, me desplome en el sillón.
No podía creer que el simple hecho de recordar los ojos de Alexandra deseara no estar con Anika. Pase mi mano por mi cara, luego el recuerdo de lo sucedido en aquel callejón vino a mi mente, recordé la cercanía y su delicioso aroma, mi amigo se comenzó a endurecer.
Eiden —Genial ahora sí reaccionas. Maldición que es lo que me estás haciendo Alexandra.
Me levanté del sillón y camine hasta mi habitación, tome una ducha fría para poder irme a dormir.
Daniel.
Al llegar a la mansión le conté a Luz lo que estaba sucediendo con Eiden y Alexandra claro omitiendo cierta información.
Luz —No puedo creer lo que me estás diciendo.
Daniel —Pues créemelo amor esa chica rechazó por completo a tu hermano.
Luz —Si lo que dices es cierto tengo que conocerla será mi nueva mejor amiga.
Daniel —Pues si quieres conocerla, es dueña de una cafetería que está en el centro de la ciudad, yo no he ido pero dice que prepara los mejores postres y capuchinos de la zona.
Luz —Mmmm interesante.
Mi amada esposa sonrió con malicia, sabía que su cabecita estaba planeando algo.
Daniel —Qué es lo que planea esa cabecita loca tuya amor.
Luz —Nada amor, solo que me imaginé a mi hermano con esa chica.
Daniel —Pues si esa chica le hiciera caso a tu hermano créeme no traería cortito es como la horma de sus zapatos.
Sería bueno para Eiden que a su lado tuviera una mujer como Alexandra estoy seguro que ella lo haría feliz.
Alexandra.
Mi día no pudo empezar tan mal, uno de los proveedores me avisó a última hora que no voy a poder surtir los insumos para preparar los postres, tuve que ir corriendo al supermercado a comprar unos de emergencia.
Después se acabó el gas, la camioneta que llena mi tanque tardó más de media hora en llegar debido a un choque y por si no fuera poco Lili me avisó que no iban a poder venir hoy porque la mamá de Julián se había puesto muy mal y cómo Él es el único hijo tenía que ir a cuidarla.
La cafetería está hasta el tope de gente eso es algo bueno y malo a la vez porque estoy yo sola, Estoy de arriba abajo con los pedidos y la preparación de desayunos cafés y postres.
Y cuando doy un respiro la campanilla me avisé que alguien que acababa de ingresar volteó a la puerta y no puedo creer quién está caminando hacia mí.
Eiden —Buenas tardes señorita Brown vengo con mi abogado para reclamar lo que es mío.
Sin duda alguna este tipo fue la cereza del pastel en este maldito día.