Alexandra
Al otro día le platique a Lili lo que me había pasado con ese sujeto, ella no lo podía creer
Lili —Entonces el tipo quiere que seas tu la que vendas.
Alexandra —Si y no se que diablos hacer, la deuda que tenía Bruno con el es grandísima, nunca podre juntar medio millón de libras.
Lili —Y si hablas con Gabriel.
Alexandra —Ningún banco me va a querer prestar esa cantidad de dinero y menos el banco del papá de Gabriel, aun no termino de pagar el préstamo que tengo con ellos.
Lili —No hablo de que le pidas al banco, hablo de que se lo pidas a el personalmente.
Alexandra —No puedo hacer eso, además dudo mucho que él quiera prestarme tanto dinero.
Lili —El siempre ha querido contigo, estoy segura de que si usas tus encantos y le dices que es lo que esta pasando el te prestará ese dinero.
Alexandra —No quiero hacer eso, seria como prostituirme, tengo que encontrar otra solución.
Lili —Si tienes razón, perdón por sugerirte eso.
Alexandra —Mejor dejemos de hablar de eso, ya hay que abrir.
Tengo que encontrar una solución a este problema, no puedo dejar perder lo que mis papás hicieron con tanto esfuerzo.
El resto del día me distraje con los pedidos de la cafetería, por fortuna hoy estuvo todo lleno, eso me ayudó a no pensar tanto en el problema que tengo.
Eiden
Bajo de mi camioneta seguido de mis guardaespaldas, al llegar a la entrada de la casa de mi hermana les pido que se vayan.
Abro la puerta y ella me recibe con una sonrisa.
Luz —Vaya dos noches seguidas, esto es para celebrar.
Eiden —No hay que celebrar nada, te prometí que vendría mas seguido y eso es lo que estoy haciendo.
Daniel —No lo molestes o se va hacer el ofendido y se va a ir.
Eiden —Hazle caso a tu esposo y no molestes.
Luz —Esta bien me da gusto que estés aquí, esta es tu casa y es donde debes de estar y no en el harén en que tienes por departamento.
Eiden —Deja de regañarme y mejor aliméntame.
La velada que pasé con mi hermana y mi cuñado me ayudó un poco a despejar mi mente y pensar qué es lo que realmente quiero llevo días sin poderme sacar esa mujer de mi cabeza y el hecho de que será dueña de la otra mitad del edificio que me interesa es un gran punto a mi favor.
Ella quiere lo mismo que yo y ninguno de los dos va a dar su brazo a torcer.
Es obvio que yo tengo los recursos necesarios para poder obtener lo que quiero y eso es un punto a mi favor.
Pero no sé qué me pasa con esa mujer todo el día la tengo clavada aquí en mi cabeza como si me hubiera hecho alguna clase de hechizo o embrujo cada que cierro los ojos veo sus ojos avellana y eso me molesta aún más que no poder conseguir lo que quiero.
Es cierto que yo no mezclo los negocios con el placer es una de mis reglas pero esta vez podría ser una excepción y conseguir sacarme de la mente porque solo es atracción s****l la que tengo con ella y nada más.
Quizá solo le pido una noche ella acceda por una buena cantidad de dinero, si eso voy a hacer voy a pedirle que tengamos sexo y le pago por sus servicios al final de cuentas todas se venden por dinero.
Luz —Hola tierra llamando a Eidan.
Eiden —Perdón decías.
Luz —Hermanito qué te pasa llevo media hora hablándote en mi caso me haces. No me digas que estás pensando en tus negocios porque sí me voy a molestar demasiado contigo Eidan.
Eiden —No estoy pensando en ningún negocio ni nada por el estilo solo me distraje un poco nada más.
Veo como mi hermana me ve, arruga el sueño y luego abre los ojos tan grande como si fueran a salir de su órbita.
Eiden —Que? porque? me miras así.
Luz —Es una chica, estás pensando en una chica.
Eiden —No estoy pensando en ninguna mujer Luz. No te hagas ideas erróneas.
Daniel —Estas pensando en ella.
Luz —Ella! quién ella? de quién están hablando, exijo saber.
Eiden —No es nadie deja de estar de metiche y tu de chismoso.
Luz —No soy metiche y mi esposo no es chismoso, si hay una mujer en tu vida me encantaría saber quién es porque para tenerte con los pensamientos en otro lado que no sea tu trabajo debe de ser una mujer asombrosa.
Eiden —Como te dije es alguien sin importancia una mujer que tiene un edificio que quiero y no me quiere vender no te preocupes jamás me verás enamora la unidad de esas cursilerías que tú y este tontos suelen hacer.
Luz —Hay hermanito nunca digas nunca porque más rápido cae un hablador que un cojo y ahí es donde voy a estar yo diciendo te lo dije cuando esté al lado de ti en el altar recibiendo a la que va a ser tu esposa.
Eiden —Eso no lo verán tus ojos ahora sí me disculpan voy a mi habitación tengo que descansar mañana temprano tengo mucho trabajo. Que tengas linda noche.
Me fui a la que era mi antigua habitación, no quería seguir escuchando a Luz y sus ideas tontas de que algún encontrara una mujer la cual yo me enamoré prefiero mejor enfocarme en mis negocios y en el trabajo Y claro si puedo en llevarme a la cama a Alexandra Brown.
Alexandra
Despierto con los primeros rayos del sol pasé una noche de infierno, no pude dormir Muy bien pensando en el dinero que tengo que conseguir para poder recuperar la parte del edificio que era de mi hermano.
Por mi cabeza no cabe la irresponsabilidad del idiota de Bruno al apostar medio millón de libras en qué pensaba no somos ricos ni nada por el estilo lo único que tenía lo perdió y ahora me toca a mí recuperarlo.
También por un instante me paso por mi cabeza la propuesta que me hizo Lili sé muy bien que le gustó Gabriel desde que estábamos en la preparatoria y él muchas veces ha ofrecido ayudarme económicamente sin nada cambia pero eso sería salir de un hoyo para entrar a otro aún más grande.
Dios dime qué debo hacer ayúdame a encontrar una salida todo esto.
Bajo a la cafetería para preparar los aperitivos antes de que la gente comience a llegar al llegar ya está y Lili y su esposo Julián.
Alexandra —Hola
Julián —Hola hermosa qué tal dormiste.
Alexandra —Apenas y logré conciliar el sueño mi mente estaba ocupada en otras cosas.
Lili —Ya no estés así ya verás que encontraremos una solución algo se nos ha de ocurrir para poder recaudar dinero.
Julián —El sujeto ese no te dio alguna prologa o algún convenio para que le puedes ir pagando poco a poco.
Alexandra —No, al contrario quiere que le venda mi parte del edificio que según él es un lugar adecuado para poner un casino.
Lili —Que idiota.
Julián —No es que defiende al sujeto pero aquí el único idiota es Bruno por pagar sus deudas de juego con la herencia que le dejaron tus padres.
Lili —Julián tiene razón en vez de estar apostando en esos lugares se hubiera puesto a trabajar aquí en la cafetería, como tus padres, si eso hubiera hecho nada de esto estuviera pasando ahorita.
Alexandra —Julián no es malo solo que no ha sabido tomar las decisiones correctas.
Julián —No justifiques Alexandra él siempre ha sido así recuerda cuando éramos chamacos siempre buscaba sacar ventaja de todo y gastar dinero que no tenía.
Lili —Yo lo conocí ya que era un adolescente pero aún recuerdo que no le importaba pasar sobre los sentimientos de las demás personas él y su estúpido amigo el innombrable.
No me gustaba que hablaran mal de mi hermana a pesar de todas las tonterías que ha hecho ir a mi familia y yo lo amaba mucho aunque él a mí no.
Alexandra —Ya No hablemos más de él las cosas que haya hecho o esté haciendo ya no son de nuestra incumbencia solo debemos de enfocarnos en recuperar esos papeles.
Lili —Esta bien dejaremos en paz a tu hermanito adorado.
Julián —Alexa, mira quién llego.
Volteé muy rápido pensando que era Eiden el que había entrado para reclamar lo que le pertenece.
Gabriel —Buenos días, vengo por mi dotación diaria de café, hola Alexa.
Alexandra —Hola Gabriel ya sale un exprés doble.
Estoy por levantarme para preparar su café cuando el me toma de la mano.
Gabriel —Espera, no te vayas.
Alexandra —Qué deseas Gabriel.
Gabriel —Una cena, solo tu y yo.
Alexandra —Gabriel yo no se si....
Gabriel —Si ya se que tu solo me ves como tu amigo y esta cena sería solo de amigos.
Gabriel siempre aprovecha cada encuentro para pedirme una cita y mi respuesta siempre es la misma, quizá esta vez pueda salir con el solo para distraerme un rato.
Alexandra —Solo seria en plan de amigos.
Gabriel —Si, solo amigos.
Alexandra —Bien pero tendría que ser el viernes es cuando cerramos mas temprano.
Gabriel —Perfecto El viernes paso por ti a las ocho.
Antes de salir me guiña un ojo, cierro los ojos y me recargó de la barra.
Alexandra —Creo que ya me arrepentí.
Lili —Vamos, no creo que salir con él a cenar sea tan malo o sí.
Alexandra —No una preparatoria salimos muy seguido y estaba bien pero ahora es diferente yo lo sigo viendo con buen amigo y el amigo y temo que esta cita le dé falsas esperanzas aunque dijo como amigos siento que no lo voy así.
Lili —Pues si no te sientes cómoda me llamas y voy por ti.
Alexandra —Ok, ahora a trabajar.
El viernes llegó volando, en toda semana no había tenido noticias del señor Smith del que si tuve bastantes mensajes fue de Gabriel pidiéndome que no me arrepintiera de esta cita.
Como no sabía A dónde me iba a llevar y esperaba que no fuera un lugar bastante elegante. Opte opté por un vestido n***o en corte a bastante pegado El torso que hacías que se notaran muy bien mis curvas con un escote en forma de corazón hacía que mis pechos no se vieran tanto pero se veían perfectos bueno o al menos eso pienso yo. La falda caía con volumen un poco arriba de la rodilla, unas zapatillas color rojo y una pequeña bolsa del mismo color.
Mi maquillaje era algo ligero en tonos nude, para mis labios había elegido un labial color cerveza algo claro, puse perfume al mismo tiempo que me llega un mensaje de Gabriel diciendo que ya estaba en la puerta de mi casa.
Tome mi bolso y baje por el elevador del edificio.
Alexandra —Hola.
Gabriel —Hola te ves hermosa
Alexandra —Gracias.
Con una sonrisa, la cual devuelvo abre la puerta del auto.
Alexandra —Y adónde vamos.
Gabriel —A mi restaurante favorito, te va a encantar.
abril manejó hasta uno de los restaurantes más famosos de Londres al entrar nos recibió un camarero que nos llevó hasta una de las mesas de la terraza era un lugar muy hermoso.
Era un ambiente tranquilo y relajante. Tenía música de saxofón al fondo y el techo estaba adornado por globos chinos con luz sin duda era demasiado romántico.
Alexandra —Es muy bonito este lugar.
Gabriel —Sabia que te iba a encantar y la comida es muy exquisita claro la tuya es aún mucho más.
El mesero llegó y tomó nuestra orden después dejó una botella de Cabernet Sauvignon.
Alexandra —Vaya un vino bastante costoso.
Gabriel —Te mereces lo mejor y esta noche es especial porque por fin decidiste salir conmigo aunque sea en plan de amigos.
Le sonreí en agradecimiento desvía la mirada y al levantarla a la entrada mis ojos se encontraron con los de él.