Acepto

1532 Palabras
Eiden Odiaba cuando las cosas no salían como yo esperaba, Alexandra había resultado muy difícil de convencer, pero tenía a mi favor el plazo que le había dado, ya estaba pronto a vencer. Coni —Buenos días aquí le traigo su café como le gusta. Eiden —Hoy no me apetece café, retírate. Mi secretaria sale de la oficina con cara de decepción, no entiendo porque sigue insistiendo, entre nosotros jamás va a ver nada. Me concentro en mi trabajo cuando recibo una llamada de mi investigador privado. Eiden —Dime que me tienes buenas noticias. Saúl —Buenos días Eiden, te tengo una buena noticia. Eiden —Habla. Saúl —Braulio está en Roma, fuentes cercanas me comunicaron que se metió en problemas con la gente equivocada y que se está escondiendo como la rata coluda que es. Eiden —Bien y se lo otro. Saúl —Eso es mas difícil, después de que se incendio la casa hogar todos los registros de adopción se quemaron, así que no se sabe quienes eran sus padres o como fue a dar a dicho orfanato. Eiden —Maldicion y no hay otra forma de saber acerca de quienes eran sus papás. Saúl —Antes de contestarte quiero saber porque te interesa el pasado de esa chica, cuando Daniel me mandó a investigarla pude ver que a pesar de lo que le pasó a sus padres adoptivos tuvo una vida llena de amor y felicidad. Eiden —Creo que no tengo que darte explicaciones además te pago para investigar no para cuestionarme. Saúl —Se para que me pagas, solo te digo que si tú interés va más allá tengas cuidado, porque si juegas con fuego te puedes quemar. Eiden —Te agradezco el consejo, ahora dime, hay alguna manera de saber sobre sus verdaderos padres. Saúl —Si la hay, solo dame unos días, voy a pedir unos favores para tener la información que deseas. Eiden —Bien Colgué la llamada para evitar escuchar más de sus consejos. Salí de mi oficina en el club, quería ver cómo estaban funcionando las cosas en la zona de juegos, a pesar de que era muy temprano había algo de gente. Daniel —Crees que esto sea una buena distracción. Eiden —No se de que hablas, de que tengo que distraerme. Daniel —Pues según tu hermana estás con un genio del demonio y quizá solo se debe a una cosa. Eiden —Segun Luz aque. Daniel —A que estás cada vez más amargado. Yo lo ví y alcé una ceja, pensé que me diría otra cosa. Eiden —Eres un idiota. Por un momento pensé que la mencionaría a ella, lo bueno es que no. No quiero que nadie se entere de lo qué me pasa con esa chica. Daniel —Aunque yo pienso que es Alexandra la que te tiene de ese mal genio. Dime aun no la tienes rendida a tus pies. Eiden —No se de qué hablas, entre la señorita Brown y yo solo hay negocios. —Sabes que soy tu jefe de seguridad y que todo lo que haces me lo reportan. Sabía muy bien eso, pero por un momento se me olvidó, de seguro ya sabe que la tengo vigilada las veinticuatro horas. Eiden —No es para lo que tú piensas y si me disculpas tengo cosas que hacer, tu también deberías ponerte a trabajar. Daniel —Eso hago, te cuido a ti. Caminamos de regreso a la oficina, Daniel entro primero después lo hice yo. Me acomode en mi asiento cuando recibo una llamada, sonreí al ver de quién se trataba. Eiden —(Señorita Brown a que debo su llamada) Alexandra —(Señor Smith acepto, dígame el día y el lugar) Mi sonrisa se amplifico aún más al saber que ella había aceptado. Eiden —(Eso es perfecto) Alexandra —(Solo le voy a pedir un favor) Eiden —(Dígame) Alexandra —( Que tenga palabra) Eiden —(Nunca dude de eso, más tarde le mando la ubicación del lugar que tenga un excelente día) Y ella colgó la llamada sin despedirse, sentí algo de molestia pero era lógico que colgara de esa manera y quizá lo mejor. Daniel —Al parecer te alegro mucho la llamada de Alexandra. Eiden —No te voy a mentir demasiado. Daniel —No me digas que al fin decidió venderte su parte del edificio. Eiden —No, al contrario yo le voy a vender lo que su hermano me dio. Daniel —Consiguio el dinero. Eiden —Supongo que si. Daniel no me dijo nada más regresé a lo que estaba haciendo ya un poco más tarde le mandaría a esa deliciosa mujer en lugar donde él haría mía. Alexandra. Daba vueltas en la sala de mi casa no podía creer lo que estaba pasando no sé quién jodidos se quejó con salubridad si todo lo que preparamos está completamente limpio ahora tengo que cerrar una maldita semana en lo que salubridad revisa todo. Lili —Tranquila sabes muy bien que todo está absolutamente limpio, te aseguro que esto no va a durar ni la semana. Alexandra —Lo se, solo que me molesta lo que está pasando. No entiendo quién se quejó con salubridad jamás hemos dado comida echada a perder, ni postres, ni nada por el estilo. Julián —Debemos hacernos una limpia, está mala racha nos está afectando demasiado, saqué la contabilidad y no vamos a alcanzar a cubrir el pago del mes en el banco. Esto no podía empeorar, si no daba ese pago todo sí va venir abajo. Me recargue de la pared y comencé a darle golpes de desesperación. Lili — Alexa No hagas eso te vas a lastimar estoy segura que si hablas con Gabriel él no va a poder ayudar. Alexandra —No, no le pienso pedir ayuda a Gabriel, se muy bien lo que tengo que hacer no se preocupe vayan a su casa descansen y resolver esto se los aseguro. Lili —Qué es lo que piensas hacer Alexandra. Alexandra —Por el momento necesito comprar algunas cosas ya que voy a llamar a la señorita Luz y aceptaré el trabajo de catering después quería hablar con el señor Smith para hacer negocios con él. Lili sabía muy bien de lo que estaba hablando sé que dije que no me iba a humillar ni rebajar de esa manera porque para mí era como prostituirme pero no tengo otra salida aceptaré la propuesta del señor Smith aunque después me arrepienta de eso. Lili —Estoy contigo en todo lo que decidas. Alexandra —Lo se y les juro que a partir de ahora todo va a salir vamos a progresar con la cafetería y posiblemente abramos el restaurante que tanto queremos. Ellos me abrazaron y se despidieron de mí yo tomé mi bolso mi celular y salí a comprar las cosas para que el fin de semana tuviera todo listo para la fiesta a la que fuimos contratados. Antes de salir decido marcarle a Eiden, se que lo que decidí no es lo mejor pero es la única salida para recuperar todo esto. Le marco y como supuse contesto al segundo tono.... Algo dentro de mí me dolía al saber que era lo que iba a hacer. Quizá por qué cuando me enteré de aque se dedicaba mi verdadera madre me jure a mi misma no ser como ella, si se quién fue mi verdadera madre o por lo menos una parte ya que la monja del orfanato no supo decirme más, según mi madre era una adicta que se dedicaba a la prostitución, cuando murió trabajo social me llevo a ese lugar. En fin ya nada de eso importa, gracias a Dios una buena familia me adopta e hicieron que me forjará para ser lo que ahora soy. Salgo de mi casa, tomo un taxi y voy directo al panteón antes de todo tengo que hablar con mis papás. Llegó y como cada vez que vengo le pongo un ramo de lisianthus a cada uno eran nuestras flores favoritas. Alexandra —Hola mami, hola papi, se que en éste momento deben de estar muy desilusionados de mi, les juro, les juro que hice todo lo que pude y lo que estuvo a mi alcance, pero no pude. Ahora voy hacer algo de lo que se que me voy a arrepentir pero es para recuperar lo que es nuestro, solo les pido que no se molesten y que me den mucha fuerza para la que voy hacer. Me deje caer sobre el césped y lloré, llore porque más adelante ya no podría hacerlo. Narrador A lo lejos un hombre observaba a Alexandra, con su celular la grababa, mientras el video se transmite a otro lugar no muy lejos de ahí. Del otro lado de la línea el la veía llorar algo dentro de su interior se removió, no sabía que era lo que sentía pero le dolía verla llorar, quería ir hasta donde estaba, quería limpiar sus lágrimas y decirle que todo iba a estár bien, no sabía por qué sentía eso pero era lo que quería hacer.
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