La mañana estaba nublada mientras Amara estaba sentada frente a un gran espejo de tocador, con las manos firmemente entrelazadas en el regazo. Nunca le habían gustado las entrevistas, sobre todo las que trataban su vida personal. Pero tras semanas de rumores y titulares especulativos sobre ella y Liam Blackwell, supo que era hora de aclarar las cosas. Por ella misma. Por él. Y por la relación que tanto habían luchado por proteger. Se miró al espejo, respiró hondo y se recordó por qué estaba allí. Había hecho cosas que nunca pensó que sería capaz de hacer. Esta entrevista sería solo un paso más, otro salto de valentía. El estudio bullía de actividad cuando Amara entró, quien fue acompañada a una zona tranquila habilitada para su entrevista. El entrevistador, una figura reconocida en el mu

