Troy Cáceres Cuando me desperté, los primeros rayos del sol se filtraban a través de la tela de la carpa, iluminando suavemente el interior. Me di cuenta de que Allison estaba completamente dormida en la carpa contigua. Su rostro, sereno y tranquilo, parecía más hermoso que nunca bajo la luz dorada del amanecer. No pude contenerme. La tentación era demasiado fuerte. Me acerqué a ella con cuidado, intentando no hacer ruido. Sus labios, suaves y tentadores, parecían llamarme. Me incliné y, con un susurro de duda y deseo, besé sus labios con suavidad. Era demasiado hermosa, una gran tentación que no podía resistir.Sentí una oleada de emociones mezcladas: ternura, deseo, y una profunda conexión que siempre había estado allí, latente, esperando este momento. Me retiré lentamente, cuidando d

