CAPITULO 9

3349 Palabras
Caminé entrando a mi casa, después de mi día casi perfecto que tuve en el trabajo. Cuando ya estaba en la puerta saqué mis llaves y entré a mi casa dejando mis llaves en la pequeña mesa que tenía en la entrada de mi casa. - Ya era hora de que llegaras – Una voz ronca sonó por todo el pasillo de mi casa. Sonaba como la mismísima muerte en persona, luego escuché el sonido del seguro que traba la puerta, todo en mí se congeló, mi corazón empezó a bombear como si fuera a salir de mi pecho, mi respiración se agitó. Recuerdos de ese ataque vino a mi mente. Con urgencia me di vuelta y quedé frente al hombre, su ropa de segunda, desgastada, olor a alcohol y cigarrillo, ojos brillantes y abiertos, cabello semi rapado con tatuajes y una herida en su labio. Louis. - ¿Qué haces aquí? – pregunte pegándome a la pared, mi voz sonó temblorosa. Él se rio como si fuera un juego - ¿Te acuerdas del trato que te hable cuando nos vimos la primera vez? – hablo con tono de burla, mientras se me acercaba como una pantera acechando a su presa, todos mis músculos se quedaron tiesos – Y tú no lo estas cumpliendo, te sigues viendo con Philip – me miro de pies a cabeza como si fuera a saltar encima de mí - Yo… yo no lo he buscado – dije casi en un susurro con un nudo enorme en la garganta. Relájate, Laura, relájate por favor   - Si no comprendes debo ser un poco más violento contigo ¿Acaso quieres eso? – dijo agarrando un bolígrafo que se encontraba arriba de mi mesita en la entrada. Aproveche para alejarme lo más que podía de su alcance. El estar aquí en mi casa sola con ese hombre me daba asco y tenía ganas de llorar y correr lo más lejos de este lugar – Te deje sin molestar por tres semanas – Se rio burlándose de mí. - ¿Qu... qué quieres de mí? – Dije con voz asustada - Pues por tu bien espero que no vuelvas a desobedecer – habló mirándome y me hizo temblar todo mi cuerpo – Yo sabía que él te iba a buscar – Sonrió mirándome – Lo quiero alejado de ti. Aunque cuanto más débil sea Williams más fácil será para mí – dijo con una sonrisa perversa - ¿Qué es lo quieres? ¿Cuál es tu plan? ¿Quién te envió? – Pregunte con tono desesperado con un poco de coraje y miedo a la vez - ¿De verdad piensas que soy imbécil? – preguntó casi gritándome - ¿de verdad lo crees? – insistió y yo solo negué con la cabeza para luego mirar al piso y tomo el pequeño perro de porcelana que tenía encima y lo tiró contra la pared haciéndolo estallar en mil pedazos. Mi respiración se cortó, él parecía tan relajado y yo no podía ni respirar – Solo para que sepas que no soy ningún idiota Laura. Yo sé que estuvieron juntos más de una vez – Susurró acercándose a mí. Mantuve mi mirada al piso, pero su mano agarró mi mandíbula con una fuerza brutal e hizo que le mirara - ¿No querrás que todo esto termine con su muerte o sí? – Y eso causo que mis ojos se llenaran de lágrimas. De pronto un golpe sonó y toco el picaporte de la puerta como si alguien intentaba entrar a mi casa - ¿Laura? – sonó un golpe más fuerte aún - ¿estas ahí? – Preguntó del otro lado Philip y el agarré de Louis se hizo más fuerte aun que me hizo sollozar acercando su horrible cara a mí - ¿no le vas a contestar? – dijo en un susurro y su aliento casi me hizo vomitar    - ¿Laura? – Insistió Philip y los ojos de Louis me tenían aterrada - ¿Estás ahí Laura? – Louis me apretaba aún más la boca para que no pudiera contestar - ¡Ábreme la puerta Laura! – volvió a hablar Philip - No intentes nada o te matare aquí mismo – Hablo susurrando Louis apretándome la boca más fuerte. Vete Philip por favor vete dije para mis adentros. Este tipo literalmente me estaba asfixiando. - Te soltaré, pero no se te ocurra pasarte de lista porque vine decidido a matarte si no me haces caso y no me pongas a prueba porque no tienes ni idea de lo que soy capaz de hacerte y ¡deja de llorar estúpida! – dijo el semi rapado, soltándome. Yo intente con desesperación volver a meter el aire a mis pulmones. Respire varias veces con aliento jadeante. Mientras se acercaba a la ventana para mirar hacia la puerta, cuando se volteó de nuevo para mirarme sentí un alivio al saber que Philip se había ido. - Hey – dijo – No seas dramática, si te portas bien nada te pasara ni a ti ni tu adorado Philip. Espero que desde ahora te mantengas bien lejos de él – dijo con una voz que irradiaba odio y desprecio – si no lo haces tendré que volver y juro que esta vez no será solo para asustarte. La próxima te hare algo muy muy feo – dijo on diversión - ¿Por qué me haces esto? – dije sin mirarlo - ¿Qué te hice? – pregunté con lágrimas en los ojos -  Te cruzaste en el camino de Kim, eso hiciste muñeca. Tu eres su debilidad y siempre que hablas con él algo sale mal. Así que hasta que aprendas a no meterte en lo que no te importa te vendré a lastimar e incluso podría divertirme contigo antes – dijo tocándome, y acercando su cara a la mía dando a entender que podría forzarme inclusive, intentando besar mis labios en un acto desesperado voltee mi cabeza y sus labios impactaron en mi mejilla. Temblé de miedo y de disgusto - No, por favor no me hagas eso – dije con tono suplicante tratando de alejarme un poco más de él - Haz lo que te digo y no tendremos problemas – dijo con rabia - Solo vete de aquí… por favor – Suplique sin mirarlo abrazándome a mí misma - Sigue las reglas, no te acerques a Philip y no hagas que vuelva, porque te aseguro que la próxima vez no seré nada agradable contigo. Quedas advertida – dijo amenazante, sin más se retiró, pegué más mi cuerpo a la pared sintiéndome morir. Algo se revolvió en mi estómago, tiré mi cuerpo para adelante en el momento mi vomito comenzó a salir por mi boca, mi almuerzo entero estaba siendo devuelto. Mi abuela decía que cuando uno no decía las cosas, de alguna forma tenían que salir. Cuando sentí que mi cuerpo se estaba normalizando volví a pegar mi espalda contra la pared intentando respirar todo el aire posible, lágrimas salían de mis ojos sin control. Estaba sola, indefensa, necesitaba alejarme, alejarme emocionalmente, alejarme del presente, de todo me agaché poniendo mis manos en mi rostro tapándome como una niña con miedo a la oscuridad, y sin nadie a su alrededor. El miedo te deja ciega y la mente no piensa claramente. Caminé por las calles casi vacías de Sutton rumbo a la estación para ir a mi casa. Ya hacia una semana de que Louis había estado en mi casa desde entonces he cambiado todas las cerraduras de mi casa. Hacia una semana que había evitado por todos los medios encontrarme con Philip. Necesitaba encontrar un lugar donde quedarme en Sutton, lejos de Kim. Ahora estaba segura de que ella quería dañar a Philip. ¿Pero cuál es su plan? ¿Cómo puedo saberlo? Ryan no me había dicho nada cuando se lo pregunté dos días después del ataque de Louis. Pero no me dijo nada, solo que sigue investigando.   Cuando ya estaba frente a mi casa, saqué mis llaves para abrir la puerta - Laura – dono una voz conocida para mis oídos lentamente me di vuelta para ponerme frente a Philip - Ph… Philip… ¿Q… qu… que haces aquí? – Pregunté tartamudeando mirando con desesperación alrededor comenzando a temblar - ¿Qué pasa? ¿Por qué estás tan tensa? – preguntó confundido - ¡Ven entra! – dije estirándolo para que se metiera dentro de la casa – Dime ¿alguien te ha seguido? – pregunté desesperada - ¡No! Nadie me ha seguido ¿Puedes calmarte? – dijo - Philip… ¿tú no entiendes? El hecho de que vengas a mi casa puede ser muy peligroso – dije con sinceridad. ¿Y si Louis estaba vigilando? - Laura… Laura escúchame – dijo tomándome en sus brazos – tranquila no te pasará nada. - Tú no entiendes Philip… no quiero que te pase nada – dije acariciando su mejilla - ¿Qué pasa Laura? ¿Por qué me estás diciendo eso? – preguntó ahora con seriedad – por favor dime ¿qué es lo que te sucede? - No pasa nada… no te preocupes. ¿Quieres algo de beber? – dije como si no me hubiera preguntado nada. No iba a ponerme a contarle lo que me pasó. Solo espero que Louis no se aparezca por aquí - Aquí tienes – dije entrando de nuevo a la sala, pasándole una botella de cerveza. - Entonces… ¿está todo bien? – dijo mirándome fijamente. Asentí y me acerque para darle un beso en la mejilla y lo abrace. Se sentía tan bien cuando él correspondió mi abrazo, luego me comenzó a besar. Luego comenzamos a sacarnos la ropa. Philip me tomo en sus brazos y yo solo me dejé llevar. No sé si el hecho de que Louis se haya metido en mi casa y ya había pasado dos semanas, me tenía paranoica, pero esta es la cuarta vez que estaba verificando que estuviese todo cerrado, la lluvia caía sin piedad. No podía dormir porque había algunos relámpagos y truenos. Caminé por mi casa hasta que me quedé sentada en la sala. Prendí la tele el Show de Jonathan Ross se estaba mostrando y lo puse a un volumen medio alto para poder escuchar solo la voz de él. No podía entrar nadie a menos que derribe la puerta, intenté concentrarme en la tele y el ruido pero no lo estaba logrando, tenía miedo. Me volví a la cocina para tomar alguna pastilla para poder dormir, con un poco de agua todo este miedo no me dejaba dormir, comencé a buscar en el cajón estaba segura que tendría alguna pastilla que me podía servir, pero luego de escuchar un golpe en la puerta me quedé petrificada en el lugar. ¿La puerta? ¿A estas horas? ¡Mierda!! ¿Quién podría venir a mitad de la noche con esta tormenta? Tal vez sería algún vendedor… vamos Laura no seas estúpida un vendedor a mitad de la noche. La puerta volvió a sonar, la persona que estaba del otro lado se rehusaba a irse. Volvió a tocar la puerta y mi cuerpo tembló como una hoja al viento, me acerqué lentamente a la puerta miré por la pequeña mirilla que tenía la puerta y divisé a un hombre parado frente a mi puerta. Mi cuerpo temblaba de miedo - ¿Q…Quién es? -  Pregunto con voz temblorosa - Soy Philip ábreme – Dijo y mi cuerpo se relajó, nunca había estado tan feliz de que Philip viniera a mi casa en este momento. Rápidamente abrí la puerta y ahí estaba él todo empapado por la lluvia que caía sin piedad - ¿Qué haces aquí? – pregunté mientras sonó un trueno que me hizo estremecer – Pasa – dije cerrando la puerta detrás de nosotros no sin antes llavearla triple - ¿Por qué viniste Philip? – pregunté realmente intrigada - Solo vine hasta aquí para hacerte una pregunta ¿Fuiste víctima de otro ataque? – Preguntó directo. Trague mi saliva casi atragantándome - No sé de qué hablas – dije cruzando mis brazos - No intentes mentirme Laura. Porque sé muy bien que lo estás haciendo – Dijo señalándome con su dedo - Bien… no te ocultaré nada – dije – Sí… No sé cómo Louis se metió a mi casa, pero cuando llegué él ya estaba aquí y…y… yo – comencé a tartamudear y sollozar con solo recordar todo lo que pasé me daba tanto miedo - Oh Laura – se acercó abrazándome – Tranquila aquí estoy ahora no permitiré que te suceda nada – dijo - ¿Cuándo yo vine esa noche y tú no abriste es porque ese hombre te estaba amenazando? – asentí con la cabeza y los ojos llorosos - ¿Por qué no me dijiste cuando nos vimos de nuevo? – Preguntó con voz tranquila - Porque tuve miedo – Dije reconociendo por primera vez mis miedos en voz alta – y sigo teniendo miedo de que él vuelva o te haga daño a ti – dije acariciando su mejilla. Él solo me abrazo y yo me refugié en sus brazos. - Yo pensé que ya no me querías por eso que me estabas evitando y no contestabas las llamadas – mientras me abrazaba más fuerte - Philip… tú sabes que no es así -  dije mientras lo abrazaba. Me sentía segura en sus brazos - Me puedo quedar contigo ¿si quieres? – Preguntó casi suplicando. Yo solo lo abracé más fuerte y asentí. Luego levantó mi cabeza y me dio un beso haciéndome sentir millones de cosquillas. Luego ambos nos quedamos mirando sin saber qué hacer ni decir. Esto estaba mal, seguro Louis nos estaba vigilando, corríamos peligro. Pero el simplemente me tomó en sus brazos y me llevó a la habitación y me acostó en la cama y así nos quedamos abrazados lo que restaba de la noche. Cuando desperté, él estaba dormido profundamente a mi lado. Mi corazón empezó a acelerarse Louis podía estar afuera en cualquier lado escondido esperando el momento para salir y atacarnos y el hecho de solo pensarlo me daba escalofríos. Debía desaparecer, debía buscar un lugar donde vivir. No puedo poner en riesgo la vida del amor de mi vida. Philip es todo para mí y no puedo permitir que le suceda nada. En eso suena mi celular Ryan se leía en la pantalla. Con rapidez y urgencia contesté la llamada - Ryan ¿Cómo estás? – dije ansiosa - Laura… tengo novedades ¿estás en tu casa? – Preguntó - Eh… sí si estoy… solo que… Philip está aquí conmigo – dije indecisa - Eso no importa… sí él está ahí da lo mismo que escuche lo que tengo para decirte – dijo como si nada - Está bien… aquí te espero – dije para luego cortar la llamada Philip seguía dormido, mientras yo me estaba vistiendo hoy era mi día libre así que no tenía que ir al trabajo. Cuando llegue a la plata baja oí el golpeteo de la puerta, me acerque a la mirilla confirmando que era Ryan el que estaba del otro lado. Abrí la puerta -¡Hola Ryan! Bienvenido, pasa – dije amable - Laura, ¿Cómo has estado? – dijo sonriendo y adentrándose a la casa. Lo guie hasta la cocina – ¿te ofrezco café? Esta recién hecho y tengo el pan bien calentito también – el me dio una sonrisa asintiendo. Preparé a mesa mientras él se acomodaba. En eso Philip baja lentamente a la cocina. Me di vuelta y lo saludé con una sonrisa y él se acercó a mí y me dio un beso corto en los labios. - ¿interrumpo algo? – preguntó confundido - No para nada – fue Ryan el que habló – De hecho, me alegra que esté aquí, soy Ryan – dijo tendiéndole la mano - Mucho gusto – dijo Philip tomando su mano.  Yo regresé a la mesa poniendo el café, el pan, manteca y mermelada de frutilla en la mesa y me senté - Bien, espero disfruten del desayuno – dije con tono amable. Y los dos hombres se empezaron a servir - Bien ya que estamos aquí… debo decirles que ya he descubierto el nombre del hombre con quien se reúne Kim cuando tú sales de la oficina todos los días – empezó a decir Ryan – el hombre se llama Jacob Arlington, aun no tengo muchos detalles acerca de su profesión, a que se dedica, pero es cuestión de tiempo para obtener esa información. – dijo tomando su taza. Philip y yo nos quedamos expectantes esperando a que Ryan continuara con su relato – Lo que sí puedo afirmar, es que él entró una mañana a la oficina mientras tú estabas ahí Philip, entró con una carpeta, que al parecer dejó porque cuando salió ya no llevaba nada en su mano. - ¿Una carpeta dices? – preguntó Philip como si recordará algo - Sí una carpeta de color oscuro – dijo Ryan - Pues… hará cuestión de tres semanas Kim entró con un sinfín de documentos para que yo firmara, pero como le dije que debía revisar, ella estaba bastante alterada y me tiró los papeles y tomo una carpeta oscura y salió de mi oficina. A mí esa acción me llamó bastante la atención así que revise los documentos, pero no encontré nada raro – dijo Philip y yo me quedé helada en mi lugar mirándolo – de todos modos, saqué unas copias de los papeles, y se los entregue a John – dijo como si nada - Está bien que tomes precauciones. Todo este asunto esconde algo oscuro y cuanto más investigo más me convenzo de que hay algo muy oscuro aquí – dijo Ryan. Yo estaba callada sin saber que decir. - Louis estuvo aquí – empezó Philip – atacó a Laura aquí adentro, ¿Dónde estaban los hombres que cuidan de Laura? – Philip pregunto con voz irritada. Yo abrí mis ojos grandemente - Créame Philip, el hombre burló a los hombres que lo seguían, Laura estaba saliendo de la estación cuando él hombre se metió a la casa descubrimos que se metió por la puerta de la pequeña habitación que Laura utiliza como depósito – mis ojos se abrieron como platos, me levanté como un resorte de la silla y corrí hacia la pequeña habitación y me encontré con la cerradura destrozada - Yo… yo me pasé todo el tiempo con esta cerradura ¿abierta? – dije casi gritando - Laura, hey escúchame – dijo Philip tomándome en sus brazos – nada va a pasarte ¿ok? Te doy mi palabra pequeña – dijo abrazándome - Yo creo que lo mejor será que saquemos de esta casa a Laura – dijo Ryan – Ellos creen que Laura tiene poder de persuadirte quizás por eso la atacó de nuevo - Creo que será lo mejor – dijo Philip. Yo solo me quedé mirando a los dos hombres - De hecho… yo estaba planeando buscar algún lugar en Sutton cerca de mi trabajo – dije a modo de comentario. Los dos hombres me miraron sorprendidos - eso me parece excelente – dijo Ryan – será lo mejor mientras descubrimos el plan de Kim. Y creo sinceramente que tu Philip deberías actuar como si no pasará nada – dijo dándose la vuelta hacia él. - Bien pues… por mí no hay problema – dijo Philip - Nada más no firmes nada que salga de alguna carpeta – le aconsejó Ryan - Esta bien, así lo haré – dijo Philip - Bien creo que ya es hora de que me vaya, por ahora quédense tranquilos que alrededor no hay nada ni nadie sospechoso. Disfruten de su día – dijo Ryan encaminándose hacia la salida. Tanto Philip como yo nos quedamos mirándonos sin poder articular palabra alguna. – No sé qué nos depare el destino, pero yo estaré contigo pase lo que pase – me dijo Philip abrazándome.
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