— Leo, nosotros ¿Qué somos? Leo abrió los ojos perezoso. Como un niño pequeño, tenía la cara enterrada entre los pechos de Adri. Se había acostumbrado a que el cuerpo como una cría a su madre. Su tacto, su olor, el latido de su corazón… le eran tan familiares como el mobiliario de su estudio o la ropa de su armario. — ¿Qué quieres decir? Comentó somnoliento… — Somos amantes, pareja, novios, amigos… ¿Qué somos? — Creo que todo eso ¿no? — Venga, en serio…Le amonestó ella cariñosamente mientras enredaba los dedos en su pelo, con una caricia suave. El chico dudó un momento, mientras forzaba su relajada mente a pensar. No era cosa menor, a pesar de estar medio dormido, entendió que lo que en realidad le estaba preguntando es qué significaba ella para él. No tenía nada clara la naturaleza

