Knot observaba como una mujer preparaba lo que suponía era un estofado. Había entrado en la casa del viejo sin pensárselo mucho, tal vez era un poco arriesgado, pero no creía que fuera peligroso, después de todo, sólo era un viejo.
Knot hecho un vistazo a la casa. Estaba hecha de madera, sin ventanas y un techo de ramas y paja. La madera estaba podrida y el piso era de tierra. No era precisamente muy espaciosa, pero suponía que era suficiente para poder refugiarse de una tormenta y esconderse de los demonios. Solo había una mesa de madera, la cual no estaba bien nivelada, estaba rota y sucia, pero al menos no podrida. Tenían unas tres sillas, dos eran de madera simple, la tercera era simplemente un tronco donde sentarse.
También se podía ver unos símbolos tallados en la madera, varios por toda la casa, parecidos a los símbolos en las piedras que rodeaban el pueblo, Knot reconoció algunos símbolos, eran «Runas Varalianas», la forma en la que personas que no sabían leer utilizaban para escribir cartas (algo no muy común, ni siquiera en el bosque) o más usualmente para hacer carteles te advertencia. Algunos las reconoció (Knot sabía leer y escribir tanto con runas, como con la «escritura común de Varalos», algo no muy útil, pensaba), «Fuerza» o «Protección» pudo reconocer, otros nunca los había visto, ni siquiera estaba seguro de que fueran runas.
Knot estaba sentado en el tronco (supuso que era la silla para invitados), mientras olía como preparaban el estofado. Si su olfato no se equivocaba, era un estofado de papas y zanahorias, con algunas hierbas y lo que estaba casi seguro que era el olor a leche, una extraña combinación, a pesar de que el olor era apetecible. Lo que no lo era, es la expresión de la mujer.
Debía tener aproximadamente cincuenta años, era vieja, delgada y débil. Pero lo más sobresaliente era la falta total de pelo y las manchas de la piel. Manchas negras, muy negras de las cuales podía ver un poco de sangre seca. La mujer tosía continuamente, y tenía los ojos irritados. Knot reconoció los síntomas del «Mal de Varalos». Una enfermedad casi tan común como la gripe, causada por la contaminación de los demonios. La enfermedad básicamente convertía en veneno la sangre. Los demonios siempre contaminan todo a su paso, su sangre no solo vuelve inútil las tierras, sino que también la infectan, causando aquella enfermedad, también se podía contagiar del agua por donde pasaban los demonios. La enfermedad era peligrosa, si, pero no tanto, el riesgo cambiaba entre personas, algunos morían nada mas contagiarse, al ahogarse en su propia sangre o por un infarto, otros vivían tranquilamente el resto de sus vidas, con la única molestia de unas cuantas manchas y una tos. Claro que esas vidas no son regularmente largas, y menos fuera del bosque. Excepto por aquellos dos viejos.
La mujer lo miraba con enojo y no miedo, algo distinto a los demás, aunque su mirada no era sólo para Knot.
—¿Por que lo trajiste a nuestro hogar? —pregunto la mujer, con voz ronca y lúgubre mirando al viejo, luego paso su mirada por el cuerpo de knot—. ¡Mira su apariencia, su piel, es oscura como un demonio! —exclamó la mujer ahora con expresión disgustada, casi como si estuviera viendo una mierda—. Podría ser peligroso, podría ser un alto demonio disfrazado como humano o alguna bestia extraña, míralo... ¡Incluso podría ser un monstruoso Trasgo! —Ahora la mujer lo miraba con verdadero terror en sus ojos.
—¡Tranquila niña tonta! —replico el viejo y dio una larga carcajada. «¿Niña tonta?» pensó Knot—. si fuera un demonio, ya seríamos comida en su estómago. —Volvió a reír el viejo y está vez knot pudo ver como la cara de la mujer se ponía roja, está apartó la cara y continuó preparando la comida.
La mujer murmuró algunas palabras, probablemente insultos.
—Disculpa a mi hija niño, como bien supondrás, normalmente no tenemos muchas visitas —dijo el viejo con una amplia sonrisa en la cara. Knot entonces observó mejor la cara de la mujer y se dio cuenta que no era tan vieja como creía, su cara era redonda y a pesar de estar muy delgada y demacrada, apenas tenía arrugas en la cara.
«No debe tener más de veinte años» pensó knot, aquella mujer había sido muy afectada por el Mal de Varalos.
—No hay problema... Estoy acostumbrado — dijo Knot con voz monótona y si expresión en el rostro. Knot nunca había sido muy bueno en lo que se refería en conversar con otras personas, nunca sabía que cosas podría interesarle a otros en una conversación, todo lo que sabía el era de caza y lucha.
El viejo se le quedo mirando, con una expresión de interés en su cara y dijo:
—Puedo ver que no eres muy conversador niño, no es que sea un problema, en este maldito pueblo tampoco es que sean muy conversadores. —El viejo seguía mirándolo, como esperando a que Knot dijera algo—. Oh, discúlpame, no nos he presentado, ¡Que falta la mía! —El viejo aprecia encontrar todo divertido—. Mi nombre es Varos, la de mía hija es Varial y la de esa pequeña criatura es Varol.
«Nombres típicos» pensó Knot. Aquellos eran nombres derivados de «Varalos». Era lo más común, incluso en el bosque, llamar a tu hijos en recordatorio del increíble lugar donde vivimos...
«¿Criatura?» se pregunto Knot, creía que se encontraban solos en la estancia. Knot observo por donde el viejo señalaba, a una cama de paja en el piso, donde había un bebe... O al menos algo parecido. Era uno de aquellas criaturas que a veces parían las mujeres, con una cabeza des proporcionadamente grande, ojos disparejos y cuerpo deforme. A aquellos se les llamaban «criaturas» y algunos los llamaban «Hijos del demonio». Knot pensó que era extraño que dejaran vivir a la criatura, normalmente las sacrificaban y se las daban de comer a los demonios.
—Se que es extraño —dijo el viejo como adivinando lo que pensaba Knot—, pero es el hijo de mi hija, mi único otro descendiente y no podía simplemente tirarlo como basura —Entonces la mujer, que al escuchar esto, corrió asustada a abrazar a la criatura y se volvió a Knot.
—¡No te comerás a mi hijo, horrible monstruo! —grito la mujer, y Knot pensó que era irónico que lo llamarán monstruo en presencia de la criatura, aunque era el quien más debía conocer como se sentía, aquellas criaturas eran tan humanas como el, una simple, «deformación humana genética» le había dicho su maestro una vez (sea lo que sea que signifique eso), pero al fin y al cabo, un humano.
La mujer volvió al estofado y cuando al fin lo termino, busco dos platos de madera, sirvió el estofado a su padre y luego comenzó a darle de comer a su hijo deforme. Nada de estofado para Knot, naturalmente.
—Ten niño, toma el mío —El viejo le dio su estofado y Knot le agradeció—. Dime, ¿Cuál es el nombre con el que te conocen?.
—Knot —dijo Knot mientras tomaba el estofado de leche y papas. El sabor no era malo, aunque cualquier cosa podía saber bien después de comer un demonio.
—«Knot», mmm... Nombre extraño —dijo el viejo, ahora con una sonrisa aún más grande—. Y dime, ¿Qué hace un niño como tu por aquí?, no eres de nuestro pueblo, eso lo puedo asegurar —dijo el viejo con sarcasmo y río—. Vaya que cara tan sería tienes, acaso te perdiste cuando te alejaste de tu pueblo, porque muy perdido te veías cuando entraste al pueblo o tal vez eres uno de esos niños estúpidos que creen que pueden viajar por el antiguo continente y buscar gloria como los antiguos héroes. Porque déjame decirte niño... que aquello que hiciste al matar a ese demonio fue una gran estupidez —El viejo cambio su expresión, está vez a una más dura.
Knot seguía comiendo del estofado, era bueno, realmente bueno volver a comer comida preparada, aunque sabía que no debía acostumbrarse. Entonces knot pensó en la pregunta del viejo... si, tal vez fuera como aquellos tontos que salían al mundo a buscar gloria y de las cuales nadie recordaba, ya que morían asesinados por un demonio antes de siquiera alejarse mucho de sus pueblos, pero el era diferente, no buscaba gloria, no buscaba ser recordado, no le interesaba, lo único que le importaba era la sangre derramada de demonio por su espada.
—Soy un cazador, lo único que busco es atrapar a mis presas y matarlas- —«Cazador», pensó Knot... Si, eso soy—. Y no entiendo que tiene de malo lo que hice, mate a un demonio y salve la vida de un niño.
—Entonces eres más tonto de lo que pareces, porque esto es territorio de alto demonio y «Bozlock» no estará muy feliz por lo que hiciste. — dijo el viejo. «Un alto demonio», a Knot se le paraba el pelo de solo pensarlo, aquellas criaturas no eran como los demonios bestias, que se asemejaban más a animales. Eran por ellos que se le llamaba demonios a los demonios. Seres terribles de gran poder y que sólo buscan la destrucción y el coas. Poco se sabia de donde salían los altos demonios, sólo que cada cierto tiempo aparecía uno nuevo. Algunos decían que nacían de los pecados de las personas, a modo de castigo, otros decían que nacían uno cada vez que alguien moría de manera horrible o ir un demonio, otros que eran criaturas que venían del Valle de los lamentos a llevarse nuestras almas para que sufran eternamente. El caso era que aquellas bestias eran mucho más fuertes que un demonio bestia. No seguían un patrón como los bestias, era imposible ver a dos altos demonios iguales, siempre eran distintos y con cualidades distintas. Alguno podían llegar a medir cientos de metros, otros podían lanzar fuego de sus bocas, volar, controlar la mente de las personas, algunos hasta podían llegar a hablar como una persona o tener una apariencia similar e incluso se decía que podían usar magia. Pero no magia como la antigua o la magia que protege al «Bosque antiguo», aquella era magia demoníaca, magia corrupta que sólo un demonio podía utilizar.
Knot pensó por un momento salir en seguida en busca de aquel demonio. Que sublime sería matar a un alto demonio por primera vez, la sensación sería tan satisfactoria, pero sabía que no debía improvisar, debía primero analizarlo, conocerlo, debía saber todas sus cualidades, habilidades y debilidades. Una caza de esa magnitud debía ser lenta y minuciosa.
—«Bozlock»—dijo Knot, «come-bosques» en la lengua común de Varalos.
—Exacto, Bozlock, aquel que nos atormenta y nos protege —dijo el viejo.
—¿Los protege?- Pregunto knot.
—Si, Bozlock vive cerca de aquí, en un bosque al este del pueblo, a solo media hora de viaje, tan feo como peligroso. El se encarga de que otros demonios que no sean de su manada destrozan nuestro pueblo.
—Tiene una manada... ¿Que clase de demonio es?
—De la clase de la que tienes que tener miedo y respeto —dijo la mujer mientras acurrucaba a su hijo.
—El controla a los demonios de la zona, sabrán los lamentos como, pero siempre se queda en su bosque y cada cierto tiempo hace que un demonio como aquel venga al pueblo y nos ataque, algunas veces matan a un niño y otras a un viejo, pero siempre y cuando no salgas de tu casa, no debería haber problema... Excepto tal vez en esta situación —El viejo decía aquello con una expresión de lamento y dolor.
Un demonio que controlaba a otros y forma una manada, aquello sonaba como algo complicado.
—¿Todos los demonios que vienen a atacar son corredores? —pregunto knot con interes.
—¿Corredores?... Si te refieres a esas bestias tan rápidas como un rayo, entonces si... Y ¿Por que el interés en que tipo de demonio sea?... Todo lo que debes saber es a tenerle miedo y nunca acercarse a su bosque —El viejo parecía preocupado y fruncía el ceño mientras miraba a Knot.
—Debo saber todo lo que pueda si quiero matarlo —dijo Knot tan tranquilamente como siempre.
Habiendo dicho esto, la expresión de la mujer fue de horror, fue directamente con su hijo, lo abrazo y comenzó a murmurar.
—Matarlo... ¡Ja!... matarlo dice... ¡Y yo que me creía un bufón! —El viejo comenzó a reír, pero cuando vio la cara de Knot, se dio cuenta de que hablaba en serio... Entonces río mucho más alto.
—¡Te dije que no lo dejaras entrar! —replico la mujer mientras abrazaba al bebé y casi parecía que lloraba—. Es un monstruo que viene a acabar con nuestras vidas, ¡Debe venir del Valle de los lamentos a torturar nuestras almas!.
Esto hizo que el viejo se riera mucho mas.
Knot sabía que debía matar a aquel demonio, por algo había llegado a ese pueblo en ese momento. Sería su primera vez y debía acostumbrarse a pelear contra lo inesperado, ya casi se estaba acostumbrando a los demonios bestias y eso podría ser peligroso. Era su deber cazarlo y nada lo impediría.
—¿Acaso los amuletos que están por todo el pueblo no debería protegerlos?
—Amuletos... Te refieres a las runas protectoras. Esas cosas no sirven para nada. —Entonces el viejo escupió a un lado igual que la mujer, como si hubieran dicho algo insultante—. Esas son las runas de la «Iglesia protectora».
—¿Iglesia protectora?.
—Si, ya sabes, esos idiotas pálidos como la leche con túnicas que vienen cada cierto tiempo al pueblo con comida, armas y a bendecir nuestro pueblo por la gracia del Sumo sacerdote y bla, bla bla... —El viejo volvió a escupir a un lado—. Dime chico, pareciera como si nunca hubieras escuchado hablar de ellos, ¿En que clase de pueblo vivías?.
Knot entendió que esa Iglesia debía ser algo común para los pueblos fuera del bosque antiguo, pero dentro nunca había escuchado hablar de ellos. Entonces estuvo a punto de hablar sobre el bosque, pero recordó que era tabú hablar del bosque a personas que no vivieran en el.
—Mi pueblo queda muy al sur, tal vez nunca llegan tan lejos —mintió Knot... no era muy bueno con las mentiras.
—Con que muy al sur, mmm... Bueno, no es que importe mucho, de todas formas es muy probable que todos muramos en poco tiempo —dijo el viejo.
—A que te refieres con... Cuando Knot iba a terminar la frase, sintió un temblor y un ruido extraño.
Entonces a Knot comenzaron a dolerle las cicatrices de la cabeza y sintió el olor a condimento picante. Knot se puso de pie de repente por la sorpresa, se volvió y miro entre las maderas de la casa... Y allí lo vio, la cosa más grande que jamás había visto, parecía un lobo de más de 5 metros de altura e iba rodeado con una docena de corredores. Las cicatrices le dolían como nunca y la nariz le picaba.
—Bozlock... creo que a llegado nuestra hora amigo —El viejo lo miraba con tristeza y el bebé deforme comenzó a llorar, como percibiendo el peligro.
Bozlock, el alto demonio estaba en el centro del pueblo, en frente del c*****r del corredor. Rugió tan fuerte que la casa tembló.
Bozlock estaba furioso... Y estaba buscando al responsable de la muerte del demonio... Estaba buscando a Knot.