Narra Gabrielle: El silencio de cómo nos movíamos era casi perfecto, además que la selva siempre tiene un ruido constante de los insectos y los animales que la habitan. Jane había visto en donde los tenía, sin embargo quien los custodiaba era Miguel y Agramon, el demonio del miedo, además de claro una legión de ángeles y demonios menores. Agramon a pesar de ser un demonio menor, tenía la sola habilidad de infringir miedo, pero hasta al mismísimo Lucifer era capaz de hacer que él temiera. Tenía una leve sensación de mal estar en mi estómago pero debía ser por la batalla que se aproximaba. Dank, Jane, Alex, Raziel y Michael eran con los que contábamos para esta operación de rescate. La idea que pudiéramos detener y distraer lo suficiente como para que uno de los demonios de los pudiera ll

