Narra Gabrielle: Habíamos quedado meditabundos por un rato y me había animado a aceptar un trago de Abigor en el transcurso del tiempo. Dank también bebía algo y parecía estar concentrado mirando las paredes. —Hay algo más que no pueden volver a reproducir fuera de esta habitación que tengo que decirles. —Habló Abigor con tono ronco y sus ojos reflejaban precaución. Con Dank nos miramos y asentimos. —Lucifer vino a hablar conmigo… Abrí los ojos con sorpresa y tensé mi cuerpo de inmediato tomando mi brazalete en donde aparecería mi espada antes cualquier eventualidad. —¿Por qué hablaste con Lucifer, Abigor? —La voz de Dank estaba muy enfadada. —No te alteres príncipe, pero solo vino a advetirme algo. Él sabía que podía contactarlos y yo que se han dado cuenta que tiene un fascinación

