En un abrir y cerrar de ojos, nos encontrábamos dirigiéndonos a la graduación en un taxi, papá se hubiera ofrecido a llevarnos si no le hubiera echado un sermón por sacarnos tantas fotos a Lenna y a mí. Supongo que incluso después de todo, papá guardaba esperanzas de que a mí me gustasen las chicas, y aún más, de que terminara con alguien como Lenna, cuyo padre es un buen amigo de la secundaria de mi padre. Papá en momentos como éstos, se mostraba bondadoso y genuino lejos del ermitaño y hosco que solía ser conmigo la mayor parte del día, hasta parecía olvidar todo lo anterior por un momento. Marta incluso nos había sacado varias fotos a papá, a Lenna y a mí. Y aunque una graduación no significara nada para mí, albergaba un sentimiento nostálgico al pensar que al menos, me hubiera gustad

