—Cariño ¿puedes ayudarme con algo?
—Dime —dije mientras me acercaba al baño—¡Qué te pasó!
—Algo me picó en el cuello y me desestabilizó por completo.
—Déjame verte —ingreso a la ducha y me coloco detrás de él—. Parece una picada de garrapata.
—¡Demonios!
—¿Qué está pasando? —pregunté preocupada.
—Lo siento cariño, no tienes de qué preocuparte, solo que creí estar seguro de que me había desinfectado por completo en el baño del trabajo.
—No te entiendo, llamaré a un doctor.
—Estaré bien, solo necesito que me traigas el equipo de primeros auxilios que dejé en la cocina.
Obedecí y fui a buscar en la alacena, cogí la caja y regresé al baño.
—Me explicarás lo que está ocurriendo...
—Es el cuerpo que me tocó hoy, estaba investigando la causa de su muerte y dentro de sus pulmones y corazón tenía una cría de garrapatas y sus huevos.
—¿Es posible?
—Lo es, y corrí para usar un equipo especial.
—Sigo insistiendo que debo llevarte a un hospital.
—Estaré bien, solo tienes qué ayudarme a desinfectar la herida y todo estará bien.
—¿Cómo encontraron su cuerpo?
—Su marido la mató y luego se quitó la vida, pero encontraron cosas muy extrañas sobre los cuerpos y junto a ellos.
—¿Crees que eran parte de una secta?
—Es más que seguro, es muy común en este sector.
—Ten cuidado por favor.