Leyla. Siento el agua de la ducha tan gloriosa, mi cuerpo comienza a destensarse, me duelen todos los músculos. Puedo asegurar qué hasta los huesos. Cuando termino de ducharme, me envuelvo en una toalla y salgo de la habitación del cuartel qué me asignaron. Doy un respingo cuando veo a Regan en la ventana de la habitación, me da la espalda. —¿Que haces aquí?— Se da la vuelta y yo me aferro a la toalla con las manos. –Mierda...— susurra entre dientes, desvia la mirada y se pasa la mano por la cara. –Si, mierda, si hubieras esperado como la gente normal no estaría desnuda con solo una toalla– Aprieta la mandíbula y me da otro repaso antes de darse nuevamente la vuelta hacia la ventana. —Nos dejaran volver a casa por una semana, luego nos enviaran nuevamente a buscar a Yusuf— Susp

