Desperté de golpe, la luz del sol daba directo en mis ojos, al fin había llegado el día, me iría hoy a Brasil con Javier, también hoy es la boda de Alex y Katya, al fin, ellos serían felices, o al menos tratarían de serlo, estiré mi brazo para abrazar a Javier, pero encontré su lado de la cama vacío —¿Javier? — alzo la voz para ver si está en el baño, no hubo respuesta, froté mis ojos para terminar de despertar y limpio la baba que sale de mi boca con la manga de la playera «¿Qué hora es?» me removí en la cama para tomar mi teléfono y «mierda» ¡las once de la mañana! ¿cómo pude dormir tanto?, Javier me dijo que nuestro vuelo era por la tarde, pero no sabía exactamente a qué hora, me puse de pie rápidamente y me coloqué el suéter que Javier había dejado sobre la cama, el clima era un poco

