—Alex ¡me acaban de aceptar en Rickman! Oh por dios, mis sueños hechos realidad— grito, no puedo creerlo, estoy tan feliz, no puedo parar de sonreír, Alex está conmigo, no sé qué hace aquí, pero también sonríe, aunque no sabe que es lo que está pasando, damos saltitos en mi lugar tomados de las manos, después de muchos años al fin está pasando y nos ponemos a bailar de la alegría, siento una alegría inmensa, tomo su rostro con sus manos y le planto un beso rápido en sus labios, un pico, un beso fugaz, debido a la emoción del momento, porque después de eso, sigo saltando de alegría sin prestarle atención, ¡Javier! Debe saberlo, tenemos que celebrar juntos, los dos hemos estado esperando esta noticia por mucho tiempo —oh por dios, debo decirle a Javier, nos vemos Alex— comienzo a guardar mi

