(Dante) Después de haber presentado las pruebas a la fiscal para que la denuncia en mi contra no proceda, Maritza y Carla lograron mi liberación. Además, se sumó a mi favor que los policías pretendieron obstruir mi derecho a la legítima defensa porque no pude realizar ninguna llamada, cosa en la que mintió el Mayor Sepúlveda a la fiscal Álvarez, por lo que ella pidió hablar conmigo para ver si lograba obtener una confesión mía y así apresurar el proceso de encarcelación en una prisión mientras se preparaba el juicio. Al salir a la luz el injusto proceder del comisario, su nivel de intensidad de aversión ante mi caso bajó varios puntos, por lo que el papeleo que se debía procesar para mi salida de la carceleta de la comisaría se gestionó más rápido de lo que se acostumbra y ahora estoy cam

