Días después
Lyam
Estos días he hecho lo posible por acercarme a Clare y cada vez que logro un avance pasa algo que arruina el momento. Cuando no es Ashley es Tessa, o cualquier otra chica haciéndome insinuaciones delante de ella. Es un asco todo, pero es mi triste realidad. Desde que Ashley me encontró con Tessa en mi casa las cosas entre nosotros ahora son diferentes, únicamente nos vemos cuando queremos devorarnos en la cama, de lo contrario solo somos amigos. Aunque por lo visto ella cree que es mi dueña porque cada vez que me ve con otra chica se arroja a mis brazos como si fuera mi novia.
Antes no me molestaba, y es que para ser sincero ella es muy buena en la cama y disfrutamos mucho cuando estamos juntos, por eso no me puedo desligar completamente de ella. Aunque con la aparición de Clare las cosas comienzan a tomar otro rumbo. Me encanta pasar tiempo con ella, podemos hablar de cualquier cosa y nunca nos aburrimos. Hemos hablado de tantas cosas que siento que la conozco de toda la vida.
Pensé que era una niña mimada acostumbrada a tener todo a su disposición con solo hacer una llamada, pero me equivoqué. Ha luchado mucho para llegar a ser una excelente alumna y jugadora. A pesar de que no le falta nada en sentido económico su vida familiar no es tan perfecta. Sus padres están divorciados y pocas veces pasan tiempo con su padre. Una vez me reveló que al jugar voleibol se siente libre. Su madre es una mujer muy estricta y le impone casi todo lo que tiene que hacer, cómo vestirse, peinarse, maquillarse, con quién salir y con quién no, a dónde puede ir y otras cosas más; en fin, es de esas madres que pretenden vivir de nuevo sus vidas con sus hijas.
No imagino lo que debe ser actuar siempre como una hija perfecta cuando realmente por dentro no se siente del todo feliz. Cuando más conozco de ella, más tengo la necesidad de protegerla y cuidarla. Aunque en el intento me ha tocado toparme en varias ocasiones con la mirada desafiante de su madre. Sin embargo, eso no me ha detenido, cada vez que puedo la espero cerca de la parada del autobús y la llevo a la escuela, aunque la dejo una cuadra antes de llegar porque sigue con la estúpida ideología de que si Ashley nos ve de seguro no se lo tomará nada bien. Y últimamente me he dado cuenta de que es lo mejor porque Ash es capaz de cualquier cosa.
Desde que conocí a Clare siento una fuerte atracción por ella y con el paso del tiempo esa atracción aumenta cada vez más. Quiero arriesgarme y pedirle que sea mi novia, pero no sé si me siento preparado para tener a una sola chica en mi vida porque de seguro eso será lo primero que me dirá. Así que mientras tanto me conformo teniéndola como amiga robándole uno que otro beso. Suena egoísta, pero es lo único que puedo darle en este momento.
Me ha costado mucho llegar hasta donde estoy con ella y no quiero estropearlo actuando como un imbécil. Todavía recuerdo el baile de graduación de su escuela, fui con Ashley; y Clare al verme me ignoró por completo en toda la noche y duró dos semanas en dirigirme la palabra de nuevo. Luego me dijo que se sintió dolida porque días atrás la habíamos pasado muy bien juntos y después me aparecí con Ash insinuando ser el mejor novio del mundo. Me sentí una basura cuando me expresó sus sentimientos, me di cuenta de que al actuar sin pensar daño a otras personas, tal cual como me lo dijo mi madre.
Aunque sinceramente, asistí con ella por puro compromiso. Me lo había pedido antes de terminar y tuve que ir para no dejarla mal ante los demás, a fin de cuentas, fui yo el que le fallé al estar con otra chica. De todas formas, recibí mi merecido porque luego me tocó ganarme la confianza de Clare de nuevo, lo cual no fue nada fácil. Por eso ahora no quiero hacer algo que estropee la relación que tenemos, nos llevamos bien y podemos mantener una buena conversación sin salir peleando todo el tiempo.
Hoy mi hermano hará una barbacoa en su casa e invitó a mis padres y también a algunos vecinos, entre ellos Clare, la cual todavía no ha llegado. Me encuentro en el jardín ayudándolo un poco con la comida cuando de pronto escucho mi teléfono sonar.
—Ya vuelvo —le digo alejándome con el celular en la mano.
Deslizo la pantalla y escucho los gritos eufóricos de Ash.
—¡Lyam, ¿me puedes explicar por qué demonios ahora te la pasas detrás de las faldas de Clare?!
—Ash, relájate, deja tus gritos. Recuerda que no debo darte explicaciones de mi vida privada, lo que haga o deje de hacer ya no es asunto tuyo —respondo tranquilo. No sé cómo se enteró, pero sabía que tarde o temprano esto pasaría.
—¿Qué me relajé, Lyam? ¿Acaso has perdido la cabeza? Cómo se te ocurre fijarte en la santurrona de Clare —se carcajea—, ¡no puedo creerlo! Ella jamás podrá darte lo que yo te doy, Lyam. Tú y yo tenemos historia y no creas que vas a deshacerte de mí tan fácilmente.
—Deja de decir tonterías, no sé quién te ha metido esas estupideces en la cabeza —no puedo darme el lujo de perder el mejor sexo solo por andar jugueteando con Clare, aunque tampoco puedo afirmarle lo que sabe, de lo contrario no sé lo que hará—. Ash, las cosas no son como tú crees.
—Ah, ¿no? Pues, ¡ilumíname!
—¿Por qué piensas que tengo algo con Clare?
—JP me dijo que los ha visto en varias ocasiones llegar juntos a la escuela y déjame decirte que tú no eres tan buen samaritano para estar haciendo favores sin un objetivo en mente.
—Mmm, ¿y JP te dijo algo más?
—No, solo eso.
—¿Y por eso ya estás suponiendo cosas que no son? —carcajeo—. Ash, no tengo nada con Clare, ella es la vecina de mi hermano y simplemente nos topamos en ocasiones cuando vamos a la escuela. Deja de estar imaginando cosas…
—¿Me lo juras, bebé?
—Te lo juro, ella y yo nunca tendremos nada. Cómo vas a creer que voy a tener algo con ella, a simple vista se nota que no tiene lo que yo necesito para satisfacerme.
—Tienes razón, cariño. No sé por qué pensé en eso, soy una tonta. ¿Nos vemos esta noche?
—Por supuesto que sí, a la misma hora en mi casa.
—Allí estaré puntual —cuelgo la llamada y maldigo en mi interior por la burrada que acabo de decirle a Ash. No puedo dejar que ella sepa lo que siento por Clare, la destrozaría y lo menos quiero es verla sufrir.
—Así que eso es lo que realmente piensas de mí.
Escucho la voz de Clare a mi espalda y creo morir. Giro sobre mis talones y la veo con los brazos cruzados y los ojos cristalizados. ¡Diablos! No sé qué decirle, no puedo creer que haya escuchado lo que acabo de decirle a Ash.