Capítulo 5

1041 Palabras
Lyam No puedo creer el desplante que me hizo Clare. Lo peor de todo es que me quedo como un tonto mirando la puerta de su casa con la esperanza de que se arrepienta de lo que dijo y regrese a darme explicaciones… Pero, en qué estoy pensando. Ella es la que debe estar detrás de mí y no al contrario. ¡Demonios! Acabo de cometer un grave error, me dejé llevar por la ira y me planté en su casa a exigirle explicaciones pensando que ella se doblegaría ante mi presencia. Esto no se quedará así, de ahora en adelante haré como si no existiera. Me olvidaré de su impresionante belleza y continuaré con mi vida. Nadie se había atrevido a hacerme un desplante y ella en pocas horas me hizo dos. Dejaré de interesarme en ella, no vale la pena; además puedo tener a cualquier otra chica sin esforzarme tanto. Salgo de allí dispuesto a sacar de mi cabeza testaruda a Clare, no puedo dejar que los impulsos se apoderen de mí frente a ella, me vería muy vulnerable. Al llegar a casa estaciono la moto y decido llamar a Tessa. — ¿Hola? —atiende al tercer tono. —Tessa, te espero en mi casa. —Ok, llego en unos 10 minutos. Cuelgo la llamada y me recuesto en la cama con los brazos detrás de mi cabeza. Clare, no hará que cambie mi vida. A simple vista puedo notar que es una niña mimada acostumbrada a tener todo lo que pide. Pues, lo siento Clare conmigo las cosas no son así, pienso. Minutos después, escucho que tocan a mi puerta y me levanto para abrir, estoy seguro de que es Tessa, pero no, no era ella. —Hola, hijo —saluda mi madre entrando. —Hola, mamá ¿a qué debo tu inesperada visita? —Yo también me alegro de verte, Lyam. ¿Por qué siempre actúas de esta forma? —Mamá, no volvamos a lo mismo solo dime si necesitas algo, estoy esperando a alguien. — ¿Hasta cuándo vas a vivir esa vida loca que llevas, hijo? Recuerda lo que siempre te hemos dicho, debes buscar forjar un buen futuro para ti. Siento que no te tomas las cosas muy en serio. Yo… yo solo quiero que tú tengas éxito así como tu hermano y que vayas a la universidad. ¿Es tan malo querer que un hijo tenga éxito? —No, mamá no es malo. Solo que yo no puedo ser ese hijo que tu tanto anhelas. Soy diferente, se los he dicho a ti y a papá en varias oportunidades. Solo… —suelto un suspiro ya cansado por esta conversación—. Solo déjenme vivir mi vida tranquilo, si fracaso yo veré cómo hago para salir adelante. Quiero cometer mis propios errores y aprender de ellos solo. Sinceramente, siento que ustedes quieren controlar mi vida y la verdad ya estoy bastante mayorcito para dejarme someter. Así que por favor no vuelvas con el mismo tema cada vez que nos vemos, ya estoy cansado. —Solo me preocupo por ti, Lyam. No quiero verte fracasar, eres mi hijo y me duele todo lo malo que pueda ocurrirte. Pero tú no valoras a las personas que se preocupan por ti y que quieren lo mejor para ti. Es triste que solo pienses en ti mismo sin importarte a quien lastimes a tu alrededor. Wow ese golpe no me lo esperaba, fue como una bofetada rápida en la mejilla. No pude gesticular palabras luego del comentario que hizo mi madre. Es decir, no es que no me importe nadie, solo que no pensaba que le hacía daño a alguien con mis actos. Cuando iba a responderle, apareció Tessa a interrumpirnos. —Buenas tardes, Señora Anderson. —saluda a mi madre al entrar. —Buenas tardes, jovencita. —le responde. —Lyam, acompáñame a la salida. —me pide y asiento. Camino detrás de ella hasta llegar a la entrada de la casa, se gira y me dice: —Recuerda lo que te dije. No es que queremos manipular tu vida como te lo dije antes, pero necesito que pienses bien las cosas antes de tomar una decisión precipitada. En fin, cuando decidí venir a tocarte la puerta fue para decirte que tu hermano vendrá a cenar esta noche y nos gustaría que pudieras acompañarnos, si no estás tan ocupado. —Ok, mamá allí estaré. ¿A qué hora es la cena? —A las 08:00 pm. Sé puntual por favor, no queremos que la comida se enfríe. —Está bien, mamá. —Bueno, hijo nos vemos esta noche. Me despido de ella y cierro la puerta soltando un suspiro. Veo a Tessa sentada en la cocina jugando con su teléfono. — ¿Listo? —dice al escucharme entrar. —Sí, siento mucho lo de hace un momento. No esperaba la visita de mi madre cuando te dije que vinieras. —No hay problema, las madres son así. Pero dime, para qué soy buena —se acerca a mí de forma coqueta posando sus manos detrás de mi cuello. —Ya lo veremos... —la beso desesperadamente y la alzo. Ella cruza sus piernas alrededor de mi cintura y me encamino a la habitación. Al llegar, separo mi boca de la de ella y la lanzo en la cama. Me dedica una sonrisa coqueta y enseguida viene a mi mente Clare, pero borro rápidamente su imagen de mi cabeza. No quiero desperdiciar esta oportunidad con Tessa solo por pensar que no es Clare la que tengo justo frente a mí de esta forma. Veo como desabrocha su blusa dejando una perfecta imagen ante mis ojos. Me acerco a ella y de pronto la imagen de Clare viene de nuevo a mí, solo que esta vez no la aparto y hago como si fuera ella a la que voy a poseer. Prosigo besándola acariciando su cuerpo con ganas de saciar mis ganas por completo. Entre besos, caricias y la imagen de Clare, me dejé llevar hasta que unimos nuestros cuerpos dándonos la satisfacción que tanto necesitábamos. De pronto caigo en cuenta de que es a Tessa a quien tengo entre mis brazos y no a Clare. ¡Rayos!
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