Una papa estaba riendo, en un callejón frio y oscuro.
La papa reía sin razón aparente, su risa era aguda, fuerte y hasta un poco femenina. La papa reía y reía por horas y horas, nunca pudo entender porque lo hacia, tal vez fuera por la recesión económica que azotaba el pais, tal vez fuera porque había escuchado un chiste tan bueno, que no podía parar.
Tal vez fuera porque la papa estaba llorando para no tener que afrontar una perdida difícil, tal vez estaba tan feliz, que había decidido reír hasta el infinito. Pero mi mayor teoría, es que la papa estaba completamente loca, esta ya no podía razonar y todo lo que podía hacer.
Mis razones para creer esto eran bastantes simples y tenían fundamentos cuanto menos científicos. Ya que, para aquellos que no lo sepan, normalmente, las papas no ríen. Eso es considerado como una verdad universal, una verdad definitiva, por lo que el hecho de que esa papa riera, era completamente anormal y la única explicación para esto, debía ser que la papa estaba loca.
Muchas veces he tratado de explicar ese extraño suceso a otros, siempre trato de demostrar tal anormalidad, pero nadie me cree, todos se burlan, todos creen que es imposible que una papa se ría, pero la única razón de porque lo creen, es porque nunca han visto a una hacerlo...
Y es que estaba seguro que aquella papa, estaba riendo...