— ¿Ves lo que haces ingrata? –Fabiana tomo a su abuela junto con Luna y la pusieron lentamente en el piso —Ya te llevaremos a tu cuarto abuela, te traeré algo de agua –Fabiana corrió con sus estruendosos tacones por el pasillo en busca del agua.
— ¿Quién te dijo semejante cosa? –Le pregunto Catalina a Luna, recordando lo de su nieta como un recuerdo doloroso.
—Eso no importa abuela, mejor será que no hablemos de eso.
—No, yo necesito saberlo, nadie sabía de esa niña, la niña que murió apenas nació.
— ¿Murió como?
—A penas nació tuvo un defecto y murió –Luna negó con la cabeza.
—No murió apenas nació, mi padre se la llevo lejos de aquí, apartándola de todo sobre todo de su familia.
— ¿Qué? –Pregunto Catalina que parecía haberse mejorado de repente.
—John la alejo de todos.
—Eso explica porque Alysa no estuvo aquí por tanto tiempo –En la mente de Catalina algo se está estaba formando, ahora entendía porque tantos gastos de última hora.
—Pensé que lo sabías.
—Tú misma has dicho que la quería proteger de nosotros, creo que tomo una buena decisión, y quizá tú también deberías irte antes de que algo malo te pase, y eso si que no me lo perdonaría, no traigas a tu hermana vivir este infierno.
—Mi hermana murió –Rose recordó a Luna con dolor, el disparo en la cabeza, verla arrodillada muriendo, la persona que le disparo. Todo se hizo real de nuevo.
— ¿De qué hablas? ¿Acaso sabias dónde estabas?
—Era la chica con la que venía en el viaje.
—No… ¡No, no, no! Eso no es posible, ustedes nunca debieron venir a esta mansión, aquí lo único que hay es tragedia y dolor.
— ¿Pero por qué abuela? ¿Por qué tanta tragedia por que tanto odio?
—No puedo decirte… No hablaría mal de mi propia familia, pero lo mejor es que te vayas de aquí lo más pronto posible.
—No me iré de aquí hasta no encontrar la verdad.
—No creo que quieras saberla.
— ¿Por qué? –Catalina le hizo una seña de que cerrara la boca —Las paredes tienen oídos –Fabiana llego con el agua para su abuela, estaba preocupada de que Luna le siguiera metiendo cosas en la cabeza a la abuela, cosas que para ella no tenía la mas mínima importancia.
—Deja en paz a mi abuela ¿No es suficiente con todo lo que haces? ¿Ahora también quieres matar a la abuela? ¿Tanto odio nos tienes?
—Llévame a mi cuarto, tu abuelo debe estarme esperando. Contigo Luna hablare luego –Catalina la miro por debajo de sus lentes.
—Lo mejor es que no hables con esa loca abuela, ahora se invento una hermana ¿Qué sigue? –Le decía Fabiana mientras la llevaba a su cuarto. Catalina se sentía mareada y solo asentía.
—Es que está loca abuela, mi padre se pondrá histérico de saber lo que se inventa.
—Lo mejor es que no le digas a tu padre, sabes cómo se pone y no quiero más peleas en esta casa.
—Está bien abuela.
Martin estaba en su oficina encontrando lo que sea pudiera ayudarlo con la investigación, un detalle llamo su atención, la mejor amiga de Luna, de la que Luna decía que era como su hermana, no fue encontrado su cuerpo, ni rastros si quieras, en el informe decía que se había quemado en el accidente y que por eso no había cuerpo alguno.
— ¿Cómo determinaron eso tan rápido? –Se preguntaba a sí mismo —Cerraron el caso muy rápido –Martin se levanto para pedir información del caso. Pero el jefe del caso no le dio demasiada información, ni si quiera parecía interesado en buscar el cuerpo alguno de la chica.
— ¿Pero no fue al precipitado cerrar el caso sin al menos hacer un grupo de investigación por la zona? ¿Qué tal si el cuerpo se encuentra por algún lugar?
—Es una accidente Martin, no un asesinato –Le dijo el hombre, tomando tranquilamente de su café, en verdad no le importaba pero por razones más oscuras de lo que pensaba Martin.
—No lo sabemos, es extraño que esta familia tenga tanta mala suerte como para que dos accidentes seguidos que los atormenten y casualmente siempre con el núcleo de John.
—Me parece que solamente han tenido mala suerte, en el accidente anterior tampoco hubo índices de que fuese asesinato.
—Quiero ver el informe de ese accidente.
— ¿Es en serio Martin? ¿Estás buscando fantasmas donde no los hay, yo que tu cerraría ese caso, es claro que el señor que buscas Rafael se fue de viaje o algo, en algún momento aparecerá.
—El jefe no piensa lo mismo y menos luego de que le mostré que la carta que dejo no fue escrita por él.
—Quizá no fue escrita pero seguro que por un amigo o algo si, se complican demasiado.
—O hacemos nuestro trabajo, que es ver mas allá de todo ¿Para eso somos policías no?
—Estamos para resolver casos reales y realmente importantes, pero aquí tienes el reporte del accidente que sucedió con la familia Ferreira, hubieron 2 muertos, solamente los padres –El hombre le paso una carpeta color manila que estaba prácticamente vacía.
— ¿Tu te encargaste de ese caso?
—Sí, y como te digo no hay nada –Martin movió la carpeta sintiendo lo vacía que estaba.
—Ya veo –Martin se fue a su oficina a revisar el expediente sabiendo que no encontraría nada que lo ayudara en sí, paso unas horas leyéndolo y efectivamente no encontró, pero no se detendría allí.
Mientras su compañero se levantaba de su puesto de trabajo mirando a Martin de reojo, sabía lo audaz que era su compañero en las investigaciones. Debía hacer una llamada, saco su teléfono y en la terraza le marco a un hombre con el que había hecho negocios años.
Marcelo vio su teléfono y contesto la llamada, estaba en su oficina así que procuro hablar bajo, si ese hombre lo llamaba era por algo importante.
—Buenas…
—Buenas, surgió algo urgente ¿Hablamos por aquí o en persona?
—Digamos que tengo a la policía encima por ciertos inconvenientes así que lo mejor sería que no nos vieran juntos.
—Perfecto, te diré algo sencillo, y es que la investigación que se cerro hace años, podría volver a abrirse.
— ¿A causa de?
—Hay alguien muy interesado en este caso, un tipo audaz que parece estar investigando hasta lo más mínimo.
— ¿Este tipo se dejaría ayudar de alguna forma? –Dijo Marcelo refiriéndose a una especie de soborno.
—No lo creo, este tipo ya se he negado antes a ese tipo de ayudas –Marcelo cerro la boca con rabia, no podía ser que todo le estuviera saliendo tan mal.
—Bueno en ese caso creo que tendrás otro trabajo nuevo.
—No lo creo, esta vez no estoy interesado.
— ¿Ah no? ¿Sabes con quien hablas?
—Sí y la verdad no quiero obtener otra ayuda de su parte –El oficial colgó, tenía una vida tranquila ahora y no quería arruinarla. Marcelo tiro su teléfono, realmente no estaba teniendo nada de suerte esa semana.
Al llegar a su casa luego de trabajar Fabiana hablo con el en el balcón de la casa aprovechando que sus abuelos estaban en el patio como de costumbre.
—Hay algo de lo que tenemos que hablar.
—Si es de tu compromiso con Marcos, no gracias. Ya encontrare una forma de meternos en su empresa de alguna forma.
— ¿Qué? ¿De qué hablas? ¿Meternos en su empresa?
— ¿Crees que duraremos en Clyzer toda nuestra vida? Solo piensa y ve a tu alrededor, tu abuela Catalina no confía en nosotros.
—Yo creo que más bien no confía en ti y menos desde los desfalcos recientes.
—Ya te dije que no fui.
— ¿Ah no? ¿Le quieres mentir a tu propia hija?
—Vaya con que ni mi propia hija me cree.
—Te conozco Marcelo, además que no hay otra persona con acceso a la cuentas de la empresa.
— ¿Ah no? ¿Qué hay de Luna por ejemplo? –Fabiana torció la cara.
—Por favor, no confió en ella pero se ve que no robaría tanto dinero.
—Utilizo nuestro dinero para renovar su closet.
—La renovación de su closet no costo ni la mitad de lo que te gastaste.
—En fin, si solo me vas a reclamar lo mejor es que me dejes ir a mi cuarto a descansar.
—No, hay algo que tengo que hablar contigo… Luna estaba diciendo algunas cosas que nos podrían complicar más la situación.
— ¿Aun mas? ¿Qué estaba diciendo ahora?
—Estaba diciendo que tenía una hermana y que al parecer estaba viva.
— ¿Una hermana viva? Por dios, eso es ridículo.
—No lo sé, estaba muy segura de lo que decía.
— ¿Y de donde saco eso? Su hermana murió en el parto, no es posible.
—No lo sé, pero llego muy alterada a reclamarle a la abuela sobre eso, y si eso fuera cierto, sería un obstáculo más para nosotros.
—Todo es tan complicado –Marcelo se puso las manos alrededor de su cabeza —Investigare al respecto, porque si lo que dice Luna es cierto, tenemos que deshacernos de ella antes.
—Es claro.