Capitulo XXII

1933 Palabras
—Bueno señorita Luna, tenemos entendido que comenzó hace poco a laborar en la empresa de sus padres luego de pasar 10 años en el internado “Saint Marys” ¿correcto? —Así es –Luna rendía declaraciones en el pequeño departamento de la policía de la ciudad. —Bien señorita Luna, en la carta que dejo Rafael, la acusa de malversación de fondos, vender la colección de su familia y estafarle a la empresa de otras maneras, como de incumplir su contrato laboral ¿Qué piensa de esas acusaciones? —Son falsas, el día anterior Rafael y yo habíamos estado hablando sobre una información que tenia recolectada para mi, donde el ya sabía quien había vendido la colección de Clyzer a Lidery. Tenía las pruebas y me las mostraría el día siguiente, pero no apareció. — ¿Usted diría que fue la última en verlo? —No sé si la ultima porque la última vez que lo vi fue en la empresa, iba saliendo por la información que le comente. — ¿Usted mando a pedir esa información? —Ambos queríamos atrapar al culpable del robo de la colección pero no se lo pedí, el se ofreció porque tenía una gran idea para atraparlo pero nunca me lo dijo porque estaba ocupada con el lanzamiento de la otra colección. —Tengo que preguntar… ¿Por qué no demando a la empresa Lidery por su supuesto robo de la colección de Clyzer? —No tenemos como demostrarlo así que no hare acusaciones sin tener pruebas. — ¿Entonces como está segura de que les robaron? –El policía seguía preguntándole lo mismo una y otra vez, Rose ya estaba harta y le dolían los pies. —Todo estaba listo para el lanzamiento pero ellos la lanzaron primero. —Son acusaciones graves. —Lo sé, me lo ha dicho muchas veces. Y no presentare cargo como le dije. —Lo cual es sospechoso para ser la presidenta de la empresa Clyzer. —Mi familia está de acuerdo y mi prima se casara con Marcos Dupont, el presidente de la empresa Lidery, no nos conviene por lo que verá. —Veo que hay cosas que no tienen demasiado sentido. —Para mí tampoco y bueno, ya se me hace tarde para la cena de celebración en la mansión. —Entiendo, muchas gracias por su colaboración, estaremos investigando ciertas cosas en su empresa si no le molesta. —Para nada, con tal de que consigan a Rafael, colaborare todo lo que sea necesario. —Perfecto, muchas gracias.  Rose llego a la mansión cansada y aturdida por las horas que estuvo en la comisaria. Llego en compañía de Fernando, Rose quiso subir a su cuarto a dormir pero decidió que era buena compartir con su familia y divertirse un poco por todo lo sucedido en el dia, llego a la cocina donde su familia estaba reunida en compañía de los Dupont. —Buenas noches –Dijeron y todos se levantaron a saludarlos. —Ya era hora que los dejaran salir –Dijo la señora Catalina. —Seguro poco a poco los vaya llamando a interrogarlos a ustedes porque al parecer esa carta dejo mal parada a la familia Ferreira. —De muy mal gusto que hayan hecho eso en pleno lanzamiento de la colección –Comento Fabiana. —Yo también digo lo mismo, parece como si hubiera sido planificado para dejar mal de nuevo a los Ferreira y seguro la prensa hará preguntas, así que espero que todos estén preparados para lo que se viene si no aparece Rafael en los próximos días. —Yo solo espero que este bien –Dijo Luna con la mano en el cuello pensando en donde podría estar. —Bueno, ya ahora que todos estamos aquí, intentemos no pensar en eso y felicitemos a prima porque la colección según vi a pesar de lo malo fue un exitazo y la colección quedo tremenda –Exclamo con una sonrisa Fabián y todos estuvieron de acuerdo con el brindis, aunque tanto Marcelo como Fabiana brindaban de mala gana, Rose sonreía ampliamente porque todo lo que había hecho para Clyzer al fin había rendido frutos. Rose disfruto la cena, aunque algo cansada, Catalina les presento a la nueva chica que se uniría al servicio de la casa, se llamaba Sharon una chica amable de color n***o y fleco, parecía un poco mayor que Mileidy pero se veía amable, para Rose fue un poco incomodo tener a los padres de los Dupont en la esa o bueno a la madrastra y al padre, pero ya le daba igual, al fin y al cabo todo parecía haber quedado en manos de la policía esta vez. Solo esperaba que no pasara una guerra entre ambas familias y Marcos y Fernando también pensaban lo mismo, si algo llegara a saberse, ese algo podría hundir a su empresa. Rose subió a su cuarto cansada por el ajetreo de todo el rato, Marcos le susurro que necesitaba hablar con ella, Rose no tuvo mucho problema así que en cuanto todos se hubieran ido y Marcos se había despedido de Fabiana, se quedo en el jardín esperando que Rose le abriera la puerta de la mansión. Rose bajo las escaleras con cuidado de no despertar a nadie y le abrió, por alguna razón no tenia problema en quedarse a solas con el esta vez. Marcos y Rose subieron con cautela, realmente nadie pensaría que Marcos estaría entrando a la habitación de Rose en esos momentos. Todos estaban cansados por el ajetreo del día a día. — ¿Qué te preguntaron en la comisaria? —Bueno, lo básico, todo lo referente a la carta –Rose se había cambiado a su pijama y se estaba colocando un sweater por el frio que hacía. — ¿Qué paso realmente con Rafael? —No lo sé, estaba investigando quien había vendido la colección de Clyzer y de repente desaparece, ¿Tienes tu algo que ver acaso? —Para nada Luna. Pero que la policía este en esto no me gusta para nada. —No sé qué decirte, no tengo idea de porque alguien dejaría esa carta, es claro que quiere perjudicarme de algún modo, y no les importa a quien se lleven por delante. Y tú eres el único que sabe quien vendió la colección a Lidery. —No creo que mi contacto sea un asesino si eso insinúas. — ¿Entonces quien más? —No lo sé, no confiaría mucho en cualquier integrante de tu familia. —Bueno Marcos, sea lo que sea que encuentre la policía solo me interesa que Rafael este bien, no presentare cargos si eso es lo que te preocupa. — ¿Por qué debo confiar en que no lo harás? —Tengo muchos problemas actualmente como para eso, si eso era todo lo que querías hablar… —No, hay otra cosa… -Marcos se acerco peligrosamente a la cama de Luna pasando sus dedos por los pies de Luna —Te ves muy estresada ¿No quieres un masaje? — ¿En serio? ¿Un masaje? —No tendría mal, ¿Acaso no te duelen los pies? —No sé qué pretendes pero no rechazare un masaje de pies en estos momentos –Luna se quito las medias, dejando ver sus dedos de una tonalidad roja brillante. —Lindos pies –Marcos le empezaba a frotar los pies a Luna, que se estaba relajando a un nivel que sentía que se quedaría dormiría — ¿No hay problema si me acuesto un rato contigo? —Haz lo que quieras –Dijo Rose adormilada que ya se estaba poniendo cómoda para dormir. —Bueno, tu lo dijiste –Marcos se quito el saco y se cayó al lado de Luna en la cama, estaba bastante cómoda la verdad, vio como Luna cerraba los ojos poco a poco, se notaba que estaba cansada y lo único que sentía en esos momentos Marcos, eran ganas de abrazarla. Toco su rostro con suavidad y un poco sus cabellos que le caía por la parte de los hombros, su rostro tenia la misma piel tersa que ya había tocado con anterioridad, esa piel que de alguna manera no había podido olvidar, esos labios que deseaba por volver a besar y esa piel que se encontraba deseando por juntar con la suya. Pero simplemente la arropo y se fue. Al otro día en la mansión Mileidy y Fabián discutían cual era la mejor forma de decirle a la familia de Fabián que ahora empezarían a salir formalmente, pero decidieron que por los momentos era muy pronto. Era fin de semana y no había demasiado que hacer, al menos no para Rose, que no conocía a muchas personas para salir, recordó la escena de anoche en la que Marcos le masajeaba los pies, ¿Había sido real o era una simple ilusión? Un mensaje de Marcos le quito su duda, un simple “Buenos días” había acelerado su corazón y se castigaba por eso. Pero era inevitable la atracción que aun sentía por Marcos. Sabía que no estaba bien que se mensajeara con el novio de su prima, igual no pasaría los limites… Al menos eso pretendía, no pasarlos. — ¿Quieres salir un rato por la ciudad? –Rose acordó de aquella vez en la que le dijo que le mostraría toda la ciudad, y una lindo recuerdo vino a su mente, se quedo allí sin pensar en otra cosa. Rose negó con la cabeza. —No, gracias. Ya tengo planes. Mileidy vio su cara y pregunto: — ¿Todo bien? ¿Algún galán que este provocando esa sonrisa? —No, para nada, simplemente pensé en algunos recuerdos bonitos que tuve. —Siempre tuve curiosidad prima ¿Cómo era la vida en aquel internado? —Bueno bastante triste si no tenias a alguien en quien apoyarte, algunas chicas iban con sus amigas y despreciaban a las que no tenían una clase social alta. —Supongo que eso no fue problema para ti, eres la hija de la familia más poderosa en lo a que a ropa se refiere. —No funciona así, soy huérfana y a las huérfanas nunca las quieren, dicen que son los desprecios de una familia. Así que apoye en mi mejor amiga Rose, una chica que tampoco tenía padres pero ella nunca los conoció. —Suena una historia triste ¿Qué le paso a sus padres? —Ni ella lo sabe, solo sabe o bueno… Sabía que alguien la había dejado en la puerta de la directora del internado y ella la cuidado pero no le dio el cariño de madre que Rose necesitaba y bueno durante muchos años fue así hasta que llegue yo, una chica que la entendía perfectamente, Rose era mi hermana, la que nunca tuve y mi familia durante mucho tiempo. —Que horrible que haya tenido que pasar lo del accidente –Dijo Mileidy —Hubiera sido bonito conocerla. —Seguramente te hubiera caído bien. —Si es tan agradable como tu seguramente. — ¿Y sobre los chicos? ¿Las fiestas? —Rose y yo no éramos muy sociables y la mayoría de hombres eran unos imbéciles, que te puedo decir Fabián. —Bueno, no me sorprende, por eso no quise ir a uno. —Bueno, yo iré a caminar un rato –Dijo Luna levantándose de la silla. Estaba pensando a donde iría, pero ni ella misma sabia. Rose salió de la mansión cuando vio un carro conocido en la entrada, era Marcos. — ¿Te subes?        
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