Capitulo XXIII

1529 Palabras
—Es broma, vine a buscar a Fabiana –Fabiana venia saliendo en esos momentos con unos tacones altos color rojo combinado con un atuendo n***o conformado por una falda de cuero n***o y una camisa larga de encaje n***o. — ¿Qué haces aquí? ¿Pendiente de lo que no se te ha perdido prima? –Fabiana la empujo y se metió en el coche con Marcos —Chao prima, busca algo que hacer —Marcos arranco y Fabiana se quedo pensativa, ¿En serio había pensando en montarse en el auto con Marcos? Vaya que estaba volviéndose loca. Necesitaba aclarar la mente, así que saldría, aunque no tuviera con quien ¿Quizá Mileidy no tenga mucho que hacer hoy? Tendría que preguntárselo ella misma. Marcos en cambio tenía otra cosa en mente para esos momentos y era terminar definitivamente con Fabiana, pero realmente no sabia como hacerlo. ¿Qué podría pasar? ¿Fabiana se pondría a llorar y entraría en crisis? Solo pensar en eso lo fastidiaba muchísimo, pero no podía hacer esto por mensaje. — ¿Qué te pasa penguis? Estas muy serio. —Es por todo lo que ha pasado, con esto de Rafael desaparecido y ahora la policía encima de nosotros haciéndonos preguntas por el supuesto robo de la colección. —Bueno baby no te preocupes solo es algo de rutina igual es como tú dices, ustedes no se robaron la colección así que no hay anda que temer, demostraran su inocencia. —Aparte ver a tu prima me pone todo desconcertado. — ¿Desconcertado? ¿Qué quieres decir con eso? –Fabiana ya estaba iniciando una de sus típicas peleas de celos. —Por lo mal que me cae, no soporto verla. Cuidado y tiene algo que ver con lo que paso a Rafael. —Desde que ella llego aquí todo sale mal, nunca debió haber venido quizá en vez de su amiga debió morir ella –Marcos la miro con cierto asombro —O sea, es que lo único que quiere es el poder… Esa arrastrada. —Bueno ya lo tiene. —Sí, lastimosamente no encontré nada sobre ella, quizá deba contratar un investigador privado. —Yo conozco uno muy bueno, mi padre así descubrió la infidelidad de mi madre ¿Te paso el contacto? –Marcos no sabía lo que estaba haciendo con aquello y el riesgo que suponía revelar la verdadera identidad de Rose. —Si, bueno por los momentos dejemos que la policía se encargue y luego lo contratare, no quiero pensar en Luna por los momentos. —Bueno, cuando quieras baby. Otra cosa, mi hermana me dijo que le tiraste la puerta en la cara. — ¿Qué yo qué? –Fabiana se hizo la sorprendida por aquella acusación —Eso debió pensar cuando cerré la puerta pero no fue así baby –Marcos se reía, conocía demasiado bien a Fabiana y sobre todo cuando mentía —Debió ser que pensó que fue así porque la cerré con fuerza pero era la única forma de cerrar de la puerta, si no, no quedaba bien cerrado y que peligro una chica como yo en ciudad. —Claro, seguro debió confundirse, luego se lo aclarare, sabes como es mi hermana de complicada. —Vaya que si baby. — ¿Y a donde me llevaras? — ¿Te parece si vamos al parque del centro? — ¿Parque? ¿Qué voy a hacer yo con estos tacones en un parque? No, mejor vamos a un centro comercial o algo, quiero ver la película nueva que salió reciente. —Lo que quieras mi baby –Ahora no sabía cómo hacer para encontrar un buen momento para comentarle el rompimiento del compromiso. Al llegar al centro comercial Fabiana no pudo evitar pararse en cada una de las tiendas de zapatos que había mientras Marcos se mensajeaba con Calem. — ¿Ya le dijiste? —Aun no. — ¿Qué estas esperando? —Luego de ver la película, se lo diré, lo prometo. —No me prometas nada Marcos, si ves esa película con ella es imposible que luego rompas con ella. —Claro que no Calem, tú no sabes de estas cosas. —Se mas que tu por lo que veo, tenias que hacer esto de una vez pero bueno, sigue alargando todo. —Luego hablamos, Fabiana me llama –Fabiana le estaba haciendo señas para decidirse entre un par de tacones color rosa intenso o unos blanco. A Marcos le daba exactamente igual, ahora estaba más estresada. — ¿Con quién tanto hablas baby? Te estaba llamando desde hace rato, no se en cuales decidirme. —Los dos te quedan preciosos, deberías llevar ambos. — ¿Cierto? Y sabes cómo te voy a seducir esta noche. — ¿Esta noche? —Sí, cuando estaba en Livertown me hiciste mucha falta y me compre un body de encaje rojo, que no te imaginas como me queda, y estaba pensando en que podemos estrenarlo esta noche. —Esta noche estaré ocupado –Marcos se invento lo primero que pudo —Fernando me invito a ver un partido. — ¿Fernando? Qué extraño, ahora si quiere comportarse como tu hermano, oye chica, llevare ambos –Le dijo Fabiana a la vendedora —¿Entonces te acompaño a tu casa? Y sabes me quedo en tu cuarto. — ¿En mi cuarto? —Sí, no creo que haya problema con que me quede allá. —No creo baby, el partido terminara muy tarde. —Bueno, está bien, no quiero parecer intensa pero no sabes lo que te extraño en ese sentido… -Fabiana lo beso y Marcos sintió como su lengua rodeaba todo su interior — ¿Te parece si mañana nos vemos de nuevo entonces? —Claro, claro. Mañana nos veremos. —Sin excusas baby. —Para nada, sin excusas. Y así Marcos y Fabiana caminaron por el centro comercial hasta que se sentaron en uno de los muebles acolchado que estaban regados alrededor del centro comercial, Fabiana se quería probar los tacones. —Pienso que sin duda los blancos me quedarían espectaculares con ese vestido n***o de gala que tengo ¿Cierto que si? –Fabiana se mordió los labios, era increíble como todo para ella era sexo. Creo que era lo único que hacían en pocas palabras — ¿Tu qué crees? –Fabiana se los estaba mostrando de nuevo, Marcos ya se sentía estresado de nuevo. —Ah realmente quería hablarte de algo. —Te escucho penguis. —Quería, cancelar por los momentos la boda. — ¿Qué? –Fabiana sintió como si su corazón se parara y un calor intenso se apodero de ella junto con unas terribles ganas de llorar. Marcos vio en su cara en dolor que le estaba provocando y al ver sus ojos dijo: —Por los momentos, es que necesito un tiempo de relación quizá. — ¿Un tiempo? –Marcos pareció haberlo arruinado más. Pero solo quería que Fabiana se sintiera un poco mejor, en realidad no sabía que decir — ¿Hay otra cierto? —No Fabiana, no hay otra, te lo puedo prometer Fabiana. Tu realmente, me gustas mucho pero siento que tengo demasiadas cosas encima y no puedo estar en una relación por los momentos. — ¿No puedes Marcos? Lo hemos estado por más de un año y ahora de repente no puedes. —Sabes que últimamente la empresa no ha estado bien con todo esto de que la policía nos tiene el ojo encima, podrían acusarte de ser la que vendió la colección de tu empresa solo por estar en una relación conmigo. —Pero no encontraran nada Marcos porque ustedes no plagiaron nada ¿A menos de que no sea así? —Claro que no penguis pero no podemos arriesgarnos. Quizá en algún momento podemos retomar la relación pero por los momentos –Fabiana sintió una pizca de esperanza en su corazón. — ¿Entonces no es un cierre definitivo? Solo es por los momentos –Fabiana sonrió tristemente. —Bueno hay que ver como marcha todo claro… -Luna y Mileidy caminaban por el centro comercial con un helado en la mano cuando vieron a Fabiana que también las miro al mismo tiempo, Fabiana se abalanzo sobre Marcos besándolo y se quito rápidamente. —Lo entiendo penguis, también pienso que es lo mejor, pero sé que logramos estar juntos luego de que pase todo –Sonrió. Y Fabiana se levanto y se fue, Marcos se quedo pasmado en el asiento. —Claro que si –Marcos también sonrió pensando que ya Fabiana había dado aunque sea el primer paso  para aceptar su separación. Por algo se comenzaba, Luna y Mileidy se fueron a otro lugar, no querían quedar como chismosas. — ¿Viste que estaba como llorando? —Yo la vi muy feliz besando a Marcos –Le respondió Luna comiéndose su helado de mala gana. Fabiana apareció de la nada tumbándole el helado a Luna encima. — ¿Es por tu culpa verdad? — ¿De qué hablas estás loca? —Marcos quiere anular el compromiso, seguro es por tu culpa, zorra –Fabiana le tiro la mesa encima.
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