Capitulo XVI

3235 Palabras
— ¿Puedo sentarme? —Bueno, no exactamen… -Marcos ya había tomado una silla sentándose a su lado —Siempre vengo aquí con Fabiana. —Si lo sé hermanito pero hoy como estabas con ella pensé que desayunarías con ella en su casa. —Con lo ocupado que estoy en la empresa casi ni tengo tiempo de desayunar, yo le dije a Luna en la mañana. — ¿Se vieron en la mañana? —Imposible no verlo, prácticamente vive allí. — ¿Crees que la señora Catalina me permitiría vivir allí? Creo que Fabiana puede lograr convencerla. —Pienso que es mejor que se casen y se vayan a otra parte, no soy fan de llegar a mi casa y ver como se comen en el sofá, y las personas a su alrededor tampoco. —Así es el amor, ya lo experimentaras, sabes esas ganas de estar con esa persona todo el tiempo, ojala te pase así dejaras de ser tan amargada. —Es imposible no amargarse estando cerca de ti. —Es cierto –Confirmo Fernando que ya quería que los dejara solos, pero eso no parecía que iba a pasar, seguro solo estaba curioseando lo que hablaba con Luna. Tendría que reunirse luego en otro sitio si quería estar a solas con ella. De nuevo Marcos arruinando todo — ¿Por qué no le llamas a Fabiana que venga a comer para acá? Es su cafetería favorita según tengo entendido –La camarera llegaba con el pedido de Marcos. —Porque no tengo demasiado tiempo para atender a mi penguis, debo trabajar y tu también así que nos vamos juntos a la empresa tengo que comentarte las nuevas estrategias de publicidad. —Ahora resulta que al fin me tienes en cuenta para algo de esta empresa, estas mejorando como hermano ¿A qué se debe? —Siempre he sido un buen hermano. —Bueno, yo también debo ir a trabajar en las cosas que te he comentado –Luna le pico el ojo a Fernando y este entiendo a que se refería, la nueva colección de Clyzer. —En otro momento hablaremos mejor Luna. —Claro que si, hasta podrías visitarme alguna vez –Ambos ignoraba a Marcos que no hacía más que tomarse su café. Luna se levanto y se fue, mirando a Marcos de reojo. —Bueno ¿Se puede saber que quieres? –Pregunto Fernando que ni si quiera podía terminar de comer su bocadillo por lo fastidiado que estaba de su hermano. — ¿Qué pretendes ah? —Ya te dije que no planeo nada en contra de la empresa, creo que a nuestro padre le parecería bien que yo forjara lazos con Luna y así saber que hará con el robo que hicimos. —Espero que sea eso y no que la estés apoyando. —La apoyo en lo que quiere hacer con su empresa. — ¿Y se puede saber que va a hacer? —No es algo que le diría a alguien que robo la colección de su empresa, pero puedes preguntarle a Fabiana, claro si es que ella supiera algo de lo que pasa en su empresa claro. Pero bueno se me quito el hambre, nos vemos en la empresa para discutir todas las cosas que me querías comentar. —Allá estaré. Luna terminaba de hablar con todos los diseñadores sobre la colección y les mostraba los retoques que ella les había hecho la noche anterior. —Y yo que pensaba que la colección no podía mejorar más de lo que estaba, has mejorado los diseños y los has llevado a otro nivel, Clyzer será esta vez tendencia mundial, te lo puedo asegurar –Decía la diseñadora principal de grandes lentes —Espero contar con tu ayuda para futuras nuevas colecciones. —Ahora en adelante así será –Rose se quedo pensando en que quizá tendría que hacerse pasar por Luna durante más tiempo del pensando, de todas formas no encontraba manera de saber quien había matado a Luna pero quien fuera, vendría por ella y Rose lo sabía, lo extraño era el porqué no había aparecido antes. —Les comentare al personal obrero que se encargue de empezar a hacer los retoques –Rose sonrió ampliamente. —Le daremos una paliza a Lidery. —Sin dudarlo –Rose choco las manos con la diseñadora de nombre Hanna. En la oficina se aparecía su tío para conversar con ella, la diseñadora salió rápidamente para que no pudiera ver lo que cargaba encima, despidiendo de forma cortes, a Hanna no le agradaba Marcelo, sentía una vibra extraña de él. —Buenos días Luna, quería hablar contigo respecto a alguna cosas que veo que parece que estás haciendo en secreto. —Para nada, todo lo que hago es exclusivamente mi cargo como presidenta, es todo. —Como tu cargo como presidenta ya veo, pero la verdad es que esto de reunirte con los diseñadores a escondidas, cuchichear, hacer reuniones en secreto no es algo que haría un buen líder, como dijiste en la reunión, debemos apoyarnos ahora más que nunca y viendo que nuestra competencia se robo nuestra colección. —Es cierto tío, ahora estoy más que nunca unida a mi abuela y en parte es gracias a todo lo que está pasando que he podido demostrar mis habilidades pero eso no quiere decir que vaya diciendo todas las estrategias que ejerceré ahora en adelante. —Las estrategias deberías consultarlas conmigo, aparte de ser tu tío he estado en la empresa demasiado tiempo, antes de que tu naciera incluso, no tendría mal consultarle a alguien con experiencia. —Por los momentos, estoy bien consultando todo con la señora Catalina y así estoy bien gracias pero no te preocupes tío en cualquier momento te consultare ciertas cosas. —Está bien, entonces me retiro –Marcelo se sentía enfadado por no saber lo que se tenía entre manos Luna y Catalina, su propia madre no era capaz de comentarle ni lo que se venía en la empresa. Ahora más que nunca odiaba a Clyzer. En esos momentos su odio se incremento a un punto donde ni el mismo podía controlar. —Averiguare lo que haces y terminare de hundir esta empresa –Y así Marcelo fue en busca de información pero todos parecían callarse en los talleres cuando el llegaba, incluso los diseñadores parecían huir de él, pero Marcelo no se quedaría así, iba a investigar fuera como fuera hasta encontrar que estaban tramando, así que espero a la hora del almuerzo cuando Luna fue a comer y en esos momentos se coló a la oficina, encontrando los diseños de Luna y no perdió el tiempo para tomarle fotos, esta vez estaba decidido a tirar por la borda a la empresa completa, pero lo que no sabía es que esta vez Marcos no estaría dispuesto a comprarle la colección. — ¿Cómo que no estás interesado? —Lo que escuchaste, la colección que me vendiste es un éxito total. —Cuando saquen esta colección Clyzer se posicionara de nuevo en el mercado. —Bueno, ambas empresas estarán posicionadas. ¿No es mejor para ti? ¿No tendrás la oportunidad de ser el presidente de Clyzer? —Al parecer esta vez no. — ¿Te dejaras ganar por tu sobrina? —Al parecer ella ya tenía su puesto asegurado antes de yo mismo saberlo. — ¿A qué te refieres? —Bueno que al parecer ni mi propia madre confía en mí. —Bueno y creo que tiene mucho razón al no hacerlo. ¿Cómo conseguiste la nueva colección? Porque según tengo entendido era algo ultra secreto. —Soy uno de los accionistas, deberías sentirte halagado porque te lo esté vendiendo y si tu no me los compras otro lo hará. —Lo dudo, porque no creo que otra empresa quiera competir con Lidery respecto a diseños de ropa. —No me subestimes Marcos. — ¿Amenazas a tu socio? — ¿Seguro que sigues siendo mi socio Marcos? —Soy tu yerno. —Si quisiera podría hacer que no lo fueras más. — ¿Estás seguro de eso? Yo no tanto, igual a estas alturas la empresa está en su mejor momento Marcelo, mejor cálmate y toma algo de café, té haría bien. Marcelo tranco la llamada, quizá tenía razón y estaba llegando demasiado lejos pero ahora lo que fuera para vengarse de la empresa que nunca lo valoro. Rose en esos momentos llegando a la oficina se dio cuenta de que algo no estaba bien, su escritorio parecía revuelto, sintió como en esos momentos se le bajaba la tensión y su diseñadora la ayudo a sentarse. — ¿Qué pasa? –Pregunto con angustia la diseñadora. —No se pero no deje la oficina cerrada con llave ¿Y si alguien entro y se llevo o le tomo fotos a los diseños? —No creo, para empezar no creo que el soplón este tan cerca. —No lo sé, Marcelo estaba muy extraño esta mañana. —Le preguntare a mi equipo a ver que me pueden decir y te traeré algo, deberías llamar a los de seguridad a ver si las sospechas que tienes son ciertas –Luna asintió y se quedo un momento analizando la situación, si sus sospechas eran ciertas tenía que lanzar la colección ya mismo. Marcos se quedo pensativo en su asiento, ¿En verdad Marcelo iba a vender a la empresa de aquella forma? Por primera vez pensaba en eso. Llamo a su hermano que estaba en su oficina y este le sonrió y se sentó. — ¿Alguna otra cosa que faltara decirme? Porque pienso que tus ideas han mejorado mucho Marcos, te admiro. — ¿Clyzer está trabajando en una línea nueva? —No puedo hablar de eso hermano ya t… —Me acaban de ofrecer comprarla. — ¿Qué? No es posible, nadie sobre esa línea, ni si quiera algunos accionistas de Clyzer. ¿Luna esta confiando en la gente equivocada de nuevo? —No lo sé, pero si no quieres ver que la empresa de tu amiga se hunda, dile que saque la colección pronto. — ¿Por qué me estás diciendo esto? —Ya salvamos la empresa Fernando, era todo lo que quería. —Lo entiendo. No se lo qué pensaría papa pero el tampoco hizo esto porque quiso, estoy seguro de ello. —Siempre nos enseño lo valioso que era nuestro trabajo por nuestra cuenta, y sé que dentro de todo a él tampoco le gusta tomar esos diseños pero al fin y al cabo estaba en peligro tanto la empresa como cada una de las personas que trabajan para nosotros. —Bueno, gracias Marcos lo tomare en cuenta –Se levanto del asiento y de inmediato llamo a Luna que ya se encontraba viendo las cámaras de seguridad donde se dio cuenta que efectivamente Marcelo había entrado a su oficina, en esos momentos entro la diseñadora Hanna que parcia apurada por hablar con ella. —Marcelo ha estado haciendo pregunta en los talleres y a los diseñadores llegando incluso a amenazarlos. —Hay que ponerle fecha a la colección. —Pero todo está listo para lanzarlo al mercado. —Tenemos que hacerlo si no queremos que Marcelo vuelva a vendernos, m****a –Luna le dio un golpe a la mesa —Esto no se quedara así, exhibiré a Marcelo frente a todos, planeare una reunión de emergencia. —Espera Luna, ese video no demuestra nada, fácilmente puede decir que te estaba buscando. —Me acaban de llamar diciendo que ofrecieron fotos de nuestra futura colección. —Sí, pero no demuestra nada Luna, tendrás que ser más inteligente. —No creo que Fernando quiera delatarlo, era seria echar de cabeza a su familia. —No cuentes con ellos, no sabes realmente que planean o si lo que dicen es cierto Luna, ya vimos que no se puede confiar en nadie. —Que horrible esta sensación de no poder confiar ni en tu propia familia. —Marcelo siempre ha sido un tipo extraño que casi desfalca a la empresa con sus vicios y no le importo y ahora tampoco le importa, a diferencia de a tus abuelos, porque realmente Marcelo siempre envidio lo que pudo hacer John y el no, el no tiene nada propio, ni si quiera es tomado en cuenta para algo, pero esta vez es diferente, tu estas aquí, la hija legitima de John. Ya era hora que alguien se hiciera cargo como es debió, ya me parecía raro como Marcelo retrasaba el lanzamiento anterior. —Aumentemos las horas de producción junto con la paga, es por el bien de la empresa, da esa orden. —Está bien Luna. —Yo me encargare de informar a todos de la fecha de lanzamiento y cuadrare en donde será presentada la colección formalmente. —Perfecto –Hanna sonrió dándole el puño. Luna llamo a una de las personas de su total confianza, Rafael en la oficina. —Hola Rafael, se que últimamente he estado ocupada y no he tenido tiempo ni de tomarme un café. —Lo entiendo perfectamente y yo también lo he estado desde que me diste cargo como el abogado oficial de la empresa. — ¿Cómo vas con eso? —Por los momentos todo ha estado en regla, nada que vea ilícito pero aun tengo que ir por el departamento de contabilidad a ver que todo esté funcionando correctamente, ya que yo también hacia esas cosas cuando trabajaba con John y así de hecho nos enteramos de las cosas sucias de Marcelo. —Sí, eso es importante, hoy se metió a mi oficina y dejo mi escritorio todo desordenada, ya no tengo dudas de que el es que infiltrado de Lidery, pero no tengo manera de demostrarlo y eso me da algo en el pecho por tener que tenerlo aquí. —Hay que tenderle una trampa. —Con todo lo que tengo en la cabeza, dudo que podamos hacer como eso, ya la puse fecha a la nueva colección que te dije. — ¿Tan pronto? ¿Estás segura de que puedes tenerla ya? —No lo sé, pero el hermano de Marcos me aviso que incluso ya le habían ofrecido la nueva colección. —No sé si Marcelo sea capaz de tanto pero si no sospechas de más nadie, tenemos que hacer algo al respecto Luna, es un peligro tener a ese tipo aquí, si Lidery no le compra la colección otra empresa lo hará. —Eso es lo que más me preocupa. —Conozco a algunos empresarios por algunos eventos, quizá podamos planear algo. — ¿Qué se te ocurre? —Yo me encargo de todo, mientras tu concéntrate en lanzar la colección y que esta lista para la fecha que tienes pensando. —Así me tenga que poner a coser yo misma, pero de que sacamos la colección lo hacemos. —Así se habla Luna. Mientras Fabiana pensaba en las maneras en la que podía sacar del camino a Luna de una vez por todas, pero sabía que no podía crear sospechas con lo que sea que tenía planeado. —Averiguare algo de ti, lo que sea, contratare a un investigador privado si es posible. Algo debes tener con lo que te pueda a****r –Fabiana empezó a empacar, iría a River city si era necesario. — ¿Se puede saber a dónde vas? –Pregunto Catalina que no sabía ahora que se inventaría Fabiana. —De viaje, regreso en un par de días. —Es importante que estés aquí con todo lo que está pasando en la empresa Fabiana. — ¿Para qué? ¿Para qué me excluyan como siempre? Hasta Fabián parece tenerle más confianza a la recién llegada esa, que a mí. — ¿De qué hablas Fabiana? Que se lleven bien no significa que le tenga más confianza o más cariño que a su hermana. —Si vieras como hablan en secreto junto con la emplea ducha esa que no sé quien se cree luego de que empezó a estudiar, le hace unas miradas a mi hermano que parece que se le quiere abalanzar encima. —No lo creo. Mileidy es una chica muy respetuosa como su mama. —Las chicas así harían cualquier cosa por el dinero. —Bueno, como quieras creer Fabiana solo dime a donde y con quien iras a ese viaje. —Sola. —No creo que tu padre le agrade la idea Fabiana. —Tengo 30 años abuela, creo que ya soy lo suficientemente madura como para decidir qué hacer –Fabiana empacaba la maleta con brusquedad y se colocaba su bolsito pequeño de la lado color plateado, el que nunca dejaba de llevar. — ¿Pero podrías decirme al menos que le voy a decir a tu padre? —Que voy a hacer lo que sea por defender a esta familia. Le diré al chofer que me lleve al aeropuerto –Catalina d***o que su adorada nieta no estuviera metiéndose en problemas, sabía que no podía controlar lo que hacía pero al menos espero que no estuviera haciendo eso por Luna, pero realmente era esa la razón por la que lo estaba haciendo. —Que te vaya bien, nos escribes. —Si abuela, bendición. Fabiana emprendió un viaje precipitado a la ciudad donde quedaba el internado donde estudio Luna toda su vida, Crystal Marys, allí tenía que encontrar algo sobre el comportamiento de Luna, así tuviera que habla con todos los profesores de ese instituto o con antiguos compañeros de Luna. Lastimosamente para Fabiana no tendría tanta suerte como pensaba ya que Mónica estaba preparada para todo tipo de preguntas y de cualquier tipo. —Ah disculpe señor Marcos ¿Mileidy no le comento de su viaje? –Le pregunto Mileidy al ver que Marcos tocaba la puerta de la mansión. —Sí, claro que me comento peor no vengo a verla a ella. Vengo a hablar un asunto con Luna. — ¿Luna? – Mileidy enarco una ceja — ¿Esta seguro que quiere verla? Le voy a preguntar si ella quiere recibir visita porque sabe como es el trabajo en una empresa, muy fuerte y debe estar cansado. —Es algo importante Mileidy y sobre su nueva colección –Mileidy lo miro extrañada, no sabía que Clyzer lanzaría una nueva colección y el no debería saberlo tampoco. —Bueno –Mileidy llamo a Luna, subiendo las escaleras y tocando su puerta —Señorita Luna –Luna se estaba quitando los tacones en ese momento —Tiene visita, es el señor Marcos. — ¿Ya le dijiste que Fabiana se fue? —Sí pero dijo que venía a hablar con usted, sobre algo de la empresa. —Ahora que quiere ese imbécil, está bien déjalo pasar –Mileidy asintió y cumplió con abrirle de forma despectiva a Marcos, que estaba sintiendo cada vez más sus miradas de odio. —Puede subir –Le dijo. —Gracias –Marcos intentó sonreír, Rose estaba tirando en la cama viendo su teléfono. Marcos se iba a sentar en la cama con ella pero Luna le hizo una señal de que se sentara en la silla frente a la peinadora. —Cuéntame ¿Qué es eso tan importante que me tienes que decir? —Que si, admito que fui yo el que conseguí robarte la colección.      
Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR